Sucesos


¡Crueles! Le dio posada y comida a pareja que lo mató de 18 cuchilladas

Jesús David Parra Urdaneta tenía dos años viviendo en Cartagena. Era comerciante.

ZULEIMA BALAGUERA

19 de mayo de 2022 09:16 AM

“Mi hermano era bueno, no tenía que morir de esa manera tan horrible. No lo merecía. Él les brindó ayuda y mira cómo le pagaron”. Esas palabras salen una y otra vez de la quebrantada voz de un familiar de Jesús David Parra Urdaneta, el joven venezolano asesinado en la noche del lunes dentro de una casa del barrio Villa Andrea, entre Cartagena y Turbaco.

Jesús recibió 18 cuchilladas mientras guardaba su moto en la sala de la vivienda. Murió en el acto y, según sus allegados, los culpables son un hombre y una mujer, también de Venezuela, a los que Jesús decidió ayudar desde hace un mes.

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“Venían huyendo”

“Ellos se contactaron con Jesús. Le dijeron que estaban mal, que venían huyendo de Venezuela porque los iban a matar. Dijeron que se habían venido caminando con sus dos hijos de 8 y 10 años y eso lo conmovió y por eso los ayudó”, cuenta el allegado.

También desmiente que sea un crimen pasional. “Es falso que los que hicieron eso fueron la exmujer y su actual pareja porque ellos el lunes estaban en Barranquilla, ya que la mujer ese día estaba dando a luz en esa ciudad.

“Lo que sucede es que Jesús habló con ellos para que le dejaran una pieza a la pareja que venía huyendo y ellos aceptaron, entonces desde hace un mes vivían allá”, relató el pariente.

Agregó que “Jesús guardaba la moto todas las noches en esa casa porque tenía buena relación con su ex, quien además es madre de su hija, y con su marido. Esa noche hacía lo mismo cuando esa pareja lo mató”.

Frente a los niños

El allegado asegura que los asesinos esperaron el momento perfecto. “Todo fue planeado. Esperaron que Jesús estuviera solo, que la otra pareja no estuviera en casa y que fuera de noche para que nadie escuchara, pero eso no ocurrió porque muchos vecinos oyeron todo, solo que les dio miedo meterse. Eran como las 10 de la noche. También vieron huir a esa pareja con unas bolsas en las manos y con sus dos hijos”, relató.

Agrega que mataron a Parra Urdaneta frente a los dos menores y con la crueldad más grande. “No les importó que los niños vieran, solo lo atacaron cuando estaba sobre la moto para que tuviera las manos ocupadas. Se le llevaron una plata y hasta una pequeña alcancía que estaba escondida en la casa. Ellos duraron un mes viendo qué se podían llevar. Los dos lo acuchillaron porque había dos cuchillos al lado del cuerpo”, relató.

El cuerpo de Jesús, quien tenía dos años viviendo en Cartagena y se dedicaba al comercio de diferentes productos, será repatriado. En Maracaibo, su familia lo espera, pero tienen miedo. “Esa pareja a la que ayudó Jesús es mala. Ahora está escondida en cualquier lugar de Cartagena o Colombia esperando la oportunidad de hacer otra crueldad con alguien que intente ayudarle. La Policía debe buscarlos”, finalizó.

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