Para la familia Contreras Montes, en el barrio El Líbano de Cartagena, estos últimos 37 días fueron los más amargos de su vida. El pasado 16 de junio, el menor de la casa, Neider Enrique, fue asesinado por sicarios en la comuna Maipú de Santiago de Chile, en Chile.
Neider, de 18 años, había llegado al país austral en febrero con el objetivo de trabajar con sus suegros y sacar adelante su hogar. Dos días antes de su asesinato, el joven había sido papá. Lea aquí: Cartagenero se fue a trabajar a Chile y sicario lo asesinó en su casa

Lilia y John, los padres del joven, se enteraron de su muerte el mismo 16 de junio y desde entonces comenzaron a mover cielo y tierra para que su cuerpo fuera repatriado. Tocaron puertas a entes de gobierno, pidieron solidaridad por los medios de comunicación, pero veían muy lejos viajar a Chile o traer el cuerpo; sin embargo, con el apoyo de las autoridades los restos llegaron en la mañana del sábado 22 de julio a su casa, en la calle San Martín.
“Mi madre está con el corazón destrozado, pero gracias a los medios y a las autoridades y sobre todo a Dios, lo sepultaremos sus familiares, como se lo merece. En la casa lo velamos en familia”, dijo una hermana de Neider. Lea: “Queremos darle el último adiós”: familia de cartagenero asesinado en Chile
Sobre la investigación del crimen no hay mayores detalles o avances. Las hipótesis que manejan sus parientes es una confusión o error por parte de los pistoleros, ya que aseguran que el joven no tenía líos personales o estaba en cosas malas.

“Él trabajaba con los papás de su mujer vendiendo verduras. La familia de ella es del barrio La Sierrita de aquí de Cartagena y no tenían problemas. Esperamos que capturen a la persona que mató a Neider”, dijo otro allegado a la víctima.
Neider recibió seis balazos dentro de la casa donde vivía con su mujer y suegros. Lilia contó que minutos antes de que le dispararan, él le hizo una videollamada para mostrarle a su pequeño hijo.
