En la tarde del sábado 16 de septiembre se conoció el lamentable hecho de intolerancia en que murió Julián Bautista Rincón García en Bucaramanga, Santander. Lo que no se conocía en ese momento es la historia que hay detrás de la vida del hombre que partió a sus 29 años.
Era 1998 cuando Julián desapareció. Tenía 5 años y se fue del seno de su hogar, en el que estaba con su madre y hermanos. Ellos no se acostumbraron a su ausencia y durante largos días, meses y años lo buscaron. Apareció cuando ya las esperanzas se iban perdiendo. Lea: Intolerancia fatal: por reclamar un pago justo lo asesinan a cuchilladas
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El sábado a las 4:10 de la tarde, Julián y su hermano llegaron a la vivienda de un hombre a exigir el pago justo por la semana de trabajo en una obra de construcción.
‘El Mono’, como identificaron al presunto responsable, no aceptó el reclamo y empezó con la discusión. Entre los tres se agredieron verbalmente antes de que el hombre que debía pagar sacara un arma cortopunzante.
En cuestión de segundos, ‘el Mono’ agredió a Rincón García en el pecho. Su hermano lo trasladó de inmediato al Hospital Local del Norte, pero falleció por la gravedad de una lesión en la región precordial.
El agresor, al parecer consciente de lo que había hecho, huyó del lugar y aún no hay rastro de su paradero. La Policía asegura que investiga y está tras su rastro.
Mientras, la madre de la víctima pide justicia. Quiere que el cruel homicidio de su hijo no quede en la impunidad. Ella y el resto de la familia no salen del asombro por lo que sucedió con el hombre que en octubre cumplía 30 años y este 2023, como no ocurría hace 24 años, lo iba a celebrar junto a su familia. Lea: Sicarios en moto balearon a un hombre en su casa y frente a testigos