El viernes 12 de noviembre de 2022, en plenas fiestas de la Independencia de Cartagena, Yuris Campo llegó bien temprano a la morgue de Medicina Legal para retirar el cuerpo de su hijo, Eduardo Luis De Arco Campo.
Al joven, de 20 años, lo mataron horas antes de una pedrada en la cabeza en momentos que regresaba a su casa, luego de comprar un cigarrillo en la tienda.
Te puede interesar:
Frente a su novia: así mataron a Neyder Arteaga Zurita en un atraco, en Marbella
Miembros de la pandilla conocida en el barrio San Francisco como “los Pasillo Rasta” lo atacaron a mansalva y le causaron múltiples lesiones. El último golpe en la cabeza con una piedra resultó mortal. Le puede interesar: Mataron a la abuela y al nieto: “Esos pandilleros tenían amenazado a mi hijo”
La mujer agregó que su hijo recibió los golpes borracho, porque minutos antes tomaba con amigos y familiares. Recalcó que su hijo “no estaba peleando ese día” y que su muerte pudo haber ocurrido al cruzar una de las “fronteras invisibles” que hay entre las pandillas.
Uno de los presuntos agresores de Eduardo cayó manos de la Policía Metropolitana y unos días después, en audiencias concentradas, un juez de Garantías lo envió a la Cárcel de Ternera.
Pese a ser cobijado con medida de aseguramiento por el delito de homicidio agravado, el presunto responsable quedó en libertad meses después. Le puedo sugerir: A bala asesinan a menor, de 15 años, y a su abuela: otra mujer está herida
Se repite la historia $>
Este viernes 3 de noviembre de 2023, apenas nueve días antes de que se cumpla el primer aniversario por la muerte de Eduardo, Yuris ha vuelto a Medicina Legal para retirar el cadáver de otro hijo suyo: Edwin Jesús De Arco Campo.
Edwin tenía 15 años y este 29 de noviembre recibía su grado de bachiller. El adolescente era un destacado jugador de fútbol que en apenas unos días debía viajar a un torneo en Bogotá con la escuela donde practicaba ese deporte.
En la noche de este jueves 2 de noviembre, pandilleros de ‘los Pasillo Rasta’ lo asesinaron de un balazo en el abdomen en la puerta de su casa, en el sector Calle Oriente, en San Francisco. Lea también: Sicarios irrumpen en 9 de Abril y balean a dos hombres: están en el HUC
La maldad de sus victimarios esta vez fue más allá y en el mismo lance mataron a la abuela paterna del menor, Ana Aurora Ramírez Márquez, de 62 años.
El último crimen $>
Parecía un jueves normal. Edwin fue a clases toda la tarde y su abuela recordó a su nieto Eduardo visitando su tumba precisamente el día de los “fieles difuntos”.
Ya en la noche, poco después de las 7:30 de la noche, y luego de cenar, Edwin llamó por celular a su mamá y le comentó que el profesor de la escuela necesitaba hablar con ella sobre el viaje a Bogotá.
El adolescente se quitó el uniforme y, justo saliendo de terraza de su vivienda, mientras se ponía una camiseta para ir a visitar a su hermana al otro lado de la calle, aparecieron los asesinos. Lea: Racha criminal en Arjona: 25 homicidios este año, 15 casos más que en 2022
“No hubo peleas. Los tipos simplemente llegaron disparando. Mi hermano apenas había caminado unos metros cuando uno de los hombres le disparó. Recuerdo que se tocó el estómago y gritó: ‘me dieron, me dieron’, y enseguida comenzó a correr”, relata su hermana.
Al levantase del puesto para tratar de proteger a su nieto, uno de los pandilleros que perseguía al menor siguió disparando y le dio a ella en el rostro. Otro proyectil hirió a la vecina en una mano. Ana Aurora y su nieto murieron poco después de ser ingresados al CAP de La Esperanza.