Habló La Madame desde la cárcel: "A mí me tiene aquí es la envidia”

18 de septiembre de 2018 07:52 AM

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Eran 50 días los que hasta ayer contaba Liliana Del Carmen Campos Puello estando encerrada en la cárcel para mujeres de San Diego. Es señalada de comandar una red dedicada al proxenetismo en Cartagena, con clientela extranjera del más alto nivel.

La Fiscalía le imputó los delitos de trata de personas, concierto para delinquir e inducción a la prostitución. Por eso ha estado en la palestra local y nacional. Y ayer decidió, por primera vez desde que empezó a ser procesada, hablar para los medios de comunicación, en el centro penitenciario, en medio de los eventos para la escogencia de la Reina de la Convivencia.

Ella asegura ser inocente de los delitos que le imputaron, y dice que su caso sería “una cortina de humo” para tapar escándalos políticos, pero que ahora entiende cuál es el motivo de estar encerrada.

“Yo soy un falso positivo en todo esto. Con mi escándalo se taparon atrocidades en Colombia y más que todo políticas. No sean ciegos, con mi escándalo salió Manolo, con mi escándalo salió el primo de Manolo también, pero en la vida todo pasa por algo y comprendo que hay un propósito por el que estoy aquí. En la audiencia, cuando estaba en el calabozo, conocí a un muchacho. Me dijo ‘tu cabeza estaba paga’.

“Me dijo que habían pagado para que me mataran afuera. El muchacho estaba allí porque había robado 15 millones, y con armas y todo. Al parecer, alguien encargó para que me secuestraran a mis dos hijos y me mataran. Él estaba en un calabozo y yo en otro, en los juzgados.

En los primeros días en la predicación –en la cárcel–, un muchacho me dijo: ‘tú estas aquí porque yo te salvé de una muerte’. Habían respuestas, pero no preguntas. Yo decía ‘qué es esto, este muchacho no me conoce’”, contó Campos Puello. 

Explicó que aunque está presa, se siente feliz en la cárcel. Dice que le que ayuda con todo lo que puede a sus compañeras, y que el encierro en San Diego no es nada comparado con la cárcel en la que estuvo en Estados Unidos hace varios años. Relata que estuvo presa porque el marido que tenía entonces era narcotraficante. “Pagué por mi marido, porque querían era a mi marido, pero como no lo quise entregar pagué 29 meses de cárcel y me vine para Colombia”, explicó.

Y ahondó más en su caso. La Fiscalía tiene interceptaciones donde sería Liliana quien cuadra negocios para que mujeres se prostituyan; sin embargo, esta mujer dice que su negocio no es la prostitución, y que solo presta servicios de compañía.

“Mi empresa es basada en rentas. Si Liliana hubiera vivido de una prostituta, yo no hubiera podido comprar ni mi Mazda, porque entonces hubiese pedido por cada niña 10 millones de pesos y quiero saber quién paga 10 millones. Yo me ganaba en casa Pombo 3 millones diarios, y allí estaba el señor Cruz.

Yo alquilaba la casa en 16 millones y le pagaba al viejo 12. Y la alquilaba de jueves a lunes o de miércoles a domingo. Ya tenía mi roce asegurado y ahora vamos a ver qué tal es el grupo. Yo trabajaba con gente pública, de Estados Unidos, México. Le hice la despedida de soltero al hermano de Lindsay Lohan. Yo traía NBM, jugadores de los Mets y no me iba a quemar las pestañas, a ir al aeropuerto a trasnocharme pagando un vestido de 500 mil pesos y un tacón de 200 mil, para que en cuatro días que me vengan a pelar el cobre por 200 mil pesos. Yo iba por lo mío. La mínima propina era de 5 millones, porque yo hago todo. Yo estoy atenta al agua, al hielo, licor, acaparaba todo, transporte, yates, ya en el barco estaba todo. Yo no tenía competencia, a mí me tiene aquí es la envidia”, relató.

La mujer también negó que haya dicho en público que iba a revelar una lista de políticos que eran clientes suyos, si se metían con ella, dice que es un invento.

Las fiestas
En medio de la audiencia de garantías, la Fiscalía indicó que a ‘La Madame’ le habían hecho un seguimiento y que la sorprendieron en Barranquilla con un presunto cliente, a quien le habría mostrado un catálogo de trabajadoras sexuales; sin embargo, ella dice que solo estaba resolviendo problemas con documentos y deudas de vehículos, y que el cartel que le mostraba al hombre sería la carta del menú del restaurante en el que estaba.

“Yo traía los grupos y era especializada en despedidas de solteras, bodas y cumpleaños. Todos esos videos que salen en redes eran mis cumpleaños, tres días duraban mis rumbas. Mis niñas usaban puras salidas de baño que costaban 400 mil. Ellas eran damas de compañía VIP”, explicó.

Aceptó que sí es ella quien aparece en un video en un yate practicándole sexo oral a un hombre. Ella indicó que este era su pareja y que el video fue hecho por una joven que invitó a una fiesta y que quiso hacerle daño.

“Yo llegué en el 2005 de Estados Unidos, deportada. Llegué soltera, bella, nadie se enteró y yo fui reina. Soy graduada en una escuela de modelaje en Nueva York. Yo llegué y tenía mis amigos de Estados Unidos. Yo era muy delgada, pero en la cárcel subí 97 libras porque alzaba pesas. Salgo con un culón, y unas piernotas. Acá me encontré con un amigo de Estados Unidos y me quedé con su contacto. Yo era comerciante y él me dice voy para Colombia. Yo le puse mis necesidades porque yo no me voy a acostar con nadie gratis, pero no soy prepago. Tengo mi hijo, vivo, pago renta, con qué te vas a manifestar, le dije. Él vino con gente que no puedo decirte a qué se dedican en Estados Unidos, porque no quiero meter en problemas a nadie. Alquilaron un yate lujoso y estaba cada uno con su novia, allí no había putas. Quizá mi error fue invitar a una niña cartagenera –a la que señala de subir el video a las redes–. El video me lo sacan seis años después, fue en 2011. Y el año antepasado lo subieron a las redes. Eso me destruyó totalmente porque se trata de mi intimidad, y mi familia ya salió a flote. Esto no me da vergüenza”, contó.

También recordó que cuando la capturaron hizo un gesto obsceno con sus dedos a los medios de comunicación, pero dice que eso lo hizo con la intención de que la gente no creyera lo que dicen de ella.

Dicen que el día que la capturaron en su casa en El Laguito, que era alquilada, se asustó mucho porque al ver que había agentes estadounidenses creyó que la iban a extraditar por el proceso penal que tiene en ese país.

“En el allanamiento metieron 48 pares de gafas en una bolsa. Bolsos, prendas caras. Yo dije que tienen que ver mis prendas en esto y me dijeron que tenía enriquecimiento ilícito. Pensé, esto es un circo, aquí solo faltan los payasos. En ese momento desconocía que las casas que alquilaba en Manga y Crespo también las estaban allanando”, concluyó.

La mujer dice que ahora solo espera que avance el proceso por el que se espera que hoy haya una audiencia.

En esta, ante el juez Primero Penal del Circuito, la defensa de Liliana pedirá que se decrete ilegal la incautación de un celular en el allanamiento en el que la atraparon, que sería de propiedad del marido de la mujer.

Su llegada a la cárcel
Liliana contó que alquila 32 casas en Cartagena y que cuando llegó a la Cárcel de San Diego le dijeron que la iban a agredir.

“Una niña me dijo, ten mucho cuidado que mucha gente te tiene muchas ganas. Yo no soy ‘La Madame’, que se me aparezca la primera. Yo estoy presa por segunda vez y si yo no le tuve miedo a personas que tienen cadena perpetua en Estados Unidos, no le voy a tener miedo aquí a nadie".

"Salí con unos tenis, una licra, una camiseta y un moño a ver quién era la primera que me iba a pegar. Me senté a tomarme un cafecito, pero lo que tuve fue un recibimiento bello. Me decían ‘Madame’, yo les dije ‘mi nombre es Liliana’. No me disgusta que me digan Madame, pero mi nombre es Liliana”, indicó la mujer, de 47 años.

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