La imagen de Cartagena como uno de los destinos turísticos más importantes del Caribe se cubrió de sangre el 10 de mayo del 2022. Dos sicarios en una moto acuática asesinaron ese día al fiscal paraguayo Marcelo Pecci en Barú. Este homicidio, portada en medios de todo el mundo, es solo la punta de un iceberg de muerte que amenaza la ya débil seguridad de la ciudad. 151 personas (hasta el 31 de agosto) han muerto este año a manos de sicarios; una cifra histórica. ¿Por qué esta ola de homicidios? ¿Qué guerra se está librando en las calles?
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