Por: Emilio Gutiérrez
Jefe de Prensa: Policía de Bolívar
En un silencioso rincón del barrio San Rafael de la Cruz, en Arjona, Bolívar, una vela que acompañaba el sueño de dos pequeñas hermanas en medio de la oscuridad por falta de energía eléctrica en el momento, marcó un destino desgarrador.
La vela encendida cayó y rápidamente las llamas se propagaron por toda la vivienda construida en madera y zinc, donde dormían las pequeñas solas. La tragedia se llevó consigo la luz de la pequeña Luciana Muñoz Martínez, de tan solo cuatro añitos, sumiendo a la familia en una penumbra sin igual. Ocurrió en la noche del domingo, 16 de julio, del 2023. Lea: ¡Qué tragedia! Murió niña, de 4 años, al incendiarse su casa mientras dormía
El barrio quedó de luto tras la pérdida de Luciana y en medio de esa oscuridad, la vida de Jenifer Martínez Morelos, madre de las niñas, también se desvaneció, pero sacó fuerzas para seguir porque su otra niña, Melany, de 8 años, la necesitaba.
Te puede interesar:
A Juan Camilo López lo mataron dentro de un restaurante: hay tres heridos
La solidaridad surgió como un rayo de luz. La Policía Nacional, conmovida por el dolor de la tragedia, se movilizó para obtener medicamentos, mercados y demás elementos para ayudar a la humilde familia que lo perdió todo.
Por gestión del patrullero Ricardo Guzmán Cárdenas y comerciantes locales, guiados por el deseo de ayudar, han donado kit escolares y uniformes para que los tres pequeños de esta familia, además de Melany, vayan al colegio. La niña, quien tuvo quemaduras de segundo grado en su cuerpo, tiene cicatrices que espera que, con el tiempo y con tratamientos médicos, vayan desapareciendo.
Jenifer Martínez, con esa sonrisa que nunca esconde para no darle oficio a las lágrimas, ahora vive ‘arrimada’ en la casa de su madre, pero sueña con volver a tener una casa. Agradece la solidaridad de la gente, pero su voz sigue clamando por ayuda.
La pérdida de Luciana ha dejado un vacío imposible de llenar, pero la esperanza resurge con cada gesto de apoyo. “La oscuridad no puede extinguir la luz que emana de corazones solidarios”, dijo el patrullero Guzmán que ha sido de gran ayuda en medio de la tragedia.
La Policía y los comerciantes locales, guiados por el deseo de ayudar, han encendido una luz en la vida de Jenifer Martínez y sus hijos. Aunque la tragedia se llevó a Luciana, la comunidad se une para brindar apoyo a esta familia que lo perdió todo.
“La familia Martínez Morelos necesita reconstruir su hogar, y cada gesto de solidaridad cuenta. Unidos, podemos iluminar sus caminos y ofrecerles un nuevo amanecer”, expresó Guzmán quien toca puertas y corazones en un llamado urgente a la solidaridad.