Inés Vásquez, abuela de Daniris Licona Castro dijo que los disparos que recibió su nieta el lunes fueron planeados. Además que no serían para ella, sino para su compañero sentimental. La versión de la Fiscalía asegura que la agresión fue porque Daniris no le quiso vender una cerveza a su atacante.
Aunque el presunto agresor fue enviado a la cárcel de Ternera por el delito de homicidio en grado de tentativa, los familiares piden que capturen a su cómplice.
Los hechosEl lunes 29 de mayo en la madrugada, según contó su abuela, Daniris regresaba de un picó y se quedó tomando en la terraza de la casa donde vive su abuela en Membrillal, calle Los Olivos. Unos minutos después llegó Darío Valencia Licona, su primo, a bordo de una motocicleta con otro joven y se bajó a pedir algo en el establecimiento que tienen sus familiares.
Él le pidió una cerveza a mi nieta, pero ella le dijo que no tenía. Incluso le dio la que ella se estaba tomando”, narró Inés. Pero esto no sería suficiente para Darío, pues al irse desenfundó un arma de fuego y le disparó dos veces a Daniris. Una bala le dio en el abdomen y la otra a la altura del pecho.
“El muchacho que estaba en la moto lo apuró y le dijo que se fueran. Nunca apagó la motocicleta. En ese momento le disparó”, indicó Vásquez.
En el hospitalLicona Castro, de 21 años, fue trasladada rápidamente a un centro asistencial cercano gravemente herida. Está estable. Sus familiares ruegan pronta recuperación.
Los amenazan
“Ellos hacen parte de una pandilla que lo desafían a uno cuando sube a la calle principal de Membrillal”, destacó el familiar. Piden a las autoridades que realicen una intervención.
Los hechos ocurrieron en la manzana D de la calle Los Olivos, en Membrillal.

