Sucesos


Repudio en Petare por crimen de joven que presenció atraco

Juan recibió un balazo por ser testigo de un hurto en el barrio República del Caribe -faldas de La Popa-, el 1 de marzo.

ZULEIMA BALAGUERA

17 de marzo de 2021 12:00 AM

“Ha sido un golpe duro para su familia, para sus amigos y para el barrio Petare. Juan era una persona que soñaba con salir adelante y ayudar a su familia. Era amigo de todos, cariñoso y sociable, no merecía morir así”.

Karelis siente dolor en su corazón, pero toma fuerzas para describir a su amigo y vecino Juan Miguel Martínez Méndez, quien falleció en la noche del domingo tras luchar 14 días por su vida en el Hospital Universitario del Caribe.

Juan recibió un balazo en la nuca por supuestamente ser testigo de un hurto en el barrio República del Caribe –faldas de La Popa–, el 1 de marzo, tras salir de una fiesta.

“Juan fue invitado a una fiesta. Como a la 1:30 de la madrugada –1 de marzo– salió a comprar unas cervezas, cuando iba en camino fue testigo de un atraco. Él se asustó, pero no hizo nada. Los ladrones fueron quienes se alertaron por su presencia y uno de ellos le dio un balazo en la nuca, quizás para que no lo delatara”, contó un familiar ayer.

“Esperamos que la Policía haga algo, nosotros sabemos quienes fueron los ladrones que lo mataron porque viven cerca al lugar donde ocurrió el atraco”, agregó el pariente.

Rechazo

La muerte de Juan Martínez ha causado rechazo en su comunidad y por eso organizaron ayer una manifestación pacífica para exigir justicia a las autoridades.

Caminaron desde el CAI de Santa Rita hasta la casa de Juan, en Petare, mostrando pancartas con mensajes como “menos balas, más sueños”, “respetemos la vida”, “que se haga justicia”, entre otros. Usaron camisetas y globos blancos al son del coro “no más violencia”.

Todos consideran que Juan era un joven ejemplar que recién pasó exámenes para ingresar a la Policía Nacional y estudiar en el SENA. “Soñaba con hacer su casa de dos pisos y darle lo mejor a su hijo que viene en camino, porque su mujer está embarazada”, añadió la amiga del joven, de 22 años.

Allegados cuentan que nunca perdieron la esperanza de ver a Juan levantarse de esa cama de UCI. “Durante los días que estuvo hospitalizado logró decir algunas cosas, por ejemplo, que quería que solo Dios se encargara de su agresor; que lo esperaran en su casa porque iba a volver lleno de vida, y que sanaría porque era un hijo de Cristo y daría testimonio”, contó entre lágrimas la amiga.

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