Ocho miembros del Departamento de Policía Sucre fueron separados de sus cargos dentro de la investigación disciplinaria interna que realiza la institución para esclarecer las muertes de los tres jóvenes del corregimiento de Chochó, sucedidas el pasado 25 de julio.
Dentro de estos uniformados se encuentra el comandante operativo de Sucre, el teniente coronel Benjamín Núñez Jaramillo, uno de los dos oficiales separados de sus cargos de manera preventiva en el proceso liderado por la Inspección General de la Policía Nacional.
Cabe recordar que los jóvenes Carlos Ibáñez, Jesús David Díaz y José Carlos Arévalo, según afirman sus familiares, testigos y defensores, fueron capturados con vida por dicho grupo de policías y, posteriormente, reportados muertos por impactos de bala en la cabeza y el pecho. Lea aquí: El dolor y la sed de justicia de Chochó vistos en imágenes
Según se conoció de manera extraoficial, se sospecha que uno o los dos oficiales, tras conocer de la captura de los hoy occisos, habrían dado una orden a los seis patrulleros involucrados en el sonado caso para que ejecutaran una acción contra la integridad de los mencionados jóvenes.
Como se recuerda, Carlos Jesús y José fueron capturados como sospechosos de haber asesinado al patrullero Diego Felipe Ruiz Rincón, en hechos sucedidos en una panadería del municipio de Sampués, lugar en donde supuestamente se habría dado un intercambio de balas entre policías y los presuntos sicarios.
De acuerdo con las versiones oficiales de la comandancia del Departamento de Policía Sucre, que buscan defender a sus miembros, justo aquí fue en donde los supuestos sicarios resultaron baleados, sin embargo, también de manera extraoficial se conoció que dicho enfrentamiento nunca existió.
"Será la Fiscalía General de la Nación la que determine de donde salieron los disparos que ocasionaron las heridas y posterior muerte a los jóvenes", expresó el inspector General de la Policía Nacional, mayor general Ramiro Castrillón Lara.
