Sucesos


“Son 1.845 días sin saber de mi hija Karen Dayana”

El rumor de que la niña desaparecida el 23 de diciembre de 2014 en el municipio Mompox estaba en Bogotá, fue un comentario mal intencionado en redes sociales, según su papá y la misma Policía.

EDWIN TORRES PADRÓN

13 de enero de 2020 12:00 AM

Sesenta meses y 20 días después, Edilberto Lambraño Canedo sigue vendiendo tintos en Mompox aferrado a la fe y a la esperanza de volver a ver a la tercera de sus cuatro hijos, Karen Dayana Lambraño Muleth, desaparecida el 23 de diciembre de 2014 en el municipio de Mompox mientras hacía lo que parecía un simple mandado a una tienda cercana: comprarle una recarga al celular de su mamá.

En pocas palabras, Edilberto resume lo que ha pasado a lo largo de este tiempo: no hay responsables por ese hecho, es poca la ayuda que ha recibido de las autoridades y solo rumores y especulaciones es lo que ha escuchado en torno a su hija, quien el próximo 15 de mayo llega a los 13 años.

Sobre el rumor que le llegó a través de las redes sociales el pasado 6 de enero, y en el cual una muchacha aseguraba que la niña habría sido vista en Bogotá, Edilberto le aseguró ayer a El Universal que todo se limitó a eso, a un simple comentario sin fundamento.

“Todo fue una falsa alarma, ese mismo día, a través de la Policía, logré comunicarme con los agentes del CAI La Victoria -Bogotá- y ellos mismos me confirmaron que la niña no estaba con ellos. Sigo en las mismas, pero con la fe y la esperanza de volver a ver a mi ‘pelaita’”, comenta Edilberto.

El Comando de la Policía en Bolívar confirmó que, en efecto, se trató de un mensaje mal intencionado lo de Bogotá que fue descartado por el Grupo Gaula, que está a cargo de las investigaciones.

Sobre el curso de las averiguaciones para establecer qué pasó con Karen, la Policía no ha hecho un pronunciamiento oficial desde que se ofrecieron 100 millones de pesos a quien entregue información relacionada con el paradero de la niña.

Facebook

“Amigos y amigas no perdamos la fe, solo Dios sabe qué fue lo que pasó con mi hija, todo fue una falsa alarma sobre una muchacha que escuchó algo y enseguida publicó. Las esperanzas siguen vidas con Jesús de Nazareth, amén.

“Hija, solo le pedimos a Dios por tu regreso, es una tristeza que tus hermanitos me preguntan mucho por ti y no tener una respuesta positiva. Te amamos y te esperaremos con los brazos abiertos y el corazón lleno de amor hija hermosa, mi negra, solo lloro por ti hija me haces falta y a Mompox y todo Colombia”.

Esos son los últimos dos mensajes publicados la semana pasada por Edilberto en su Facebook. Por su trabajo y por no contar con los suficientes recursos económicos para transportarse, él usa esa red social para pedir ayuda casi a diario para tener información de su hija.

“No puedo hacer más nada, así es la única manera en que puedo pedir ayuda. Este año el Gaula me prometió que iban a sacar ese caso adelante, así que sigo con la fe intacta”, dice Edilberto, asegurando que “todo lo dejo en manos de Dios”.

En Facebook, Edilberto cuenta los días que lleva sin ver a su hija, publica sus fotos, comentarios de su desaparición y recuerda cada fecha especial con ella. “El Día de las Velitas, ella era la primera que se levantaba de la cama para prender las velitas y eso me pone mal. Este diciembre fue muy triste ”, manifiesta.

“Están libres”

De la desaparición de Karen Dayana se han dicho muchas cosas: que habría huido por las molestias de la niña con la pareja sentimental de su mamá, con quienes vivía en el barrio La Granja, de Mompox; que fue vendida a un guajiro o que estaría en el extranjero. Todas esas versiones sin confirmar han pasado al campo de las especulaciones.

En marzo de 2015, casi un año y tres meses después de la desaparición de Karen, la mamá de ella, Sandra Marcela Muleth Mendoza: y una tía, Glenys Carias Mendoza, fueron capturadas al ser vinculadas a la investigación. Cinco años después, ambas mujeres están libres luego de afrontar un proceso judicial. (Ver El proceso)

“Con la mamá de la niña hablé por última vez en octubre -del 2019- en Mompox. Ella estuvo presa en la Cárcel de San Diego y de casualidad me la encontré en el pueblo, porque ella se fue a vivir a otra parte con su pareja.

“Ese día ella -Sandra- me volvió a repetir que ella no había vendido a la niña, que ella ni la tía de la niña eran capaces de hacer algo así, que no saben que pasó y que al igual que yo está angustiada”, dice Edilberto, afirmando que después de eso no ha vuelto a saber de la mamá de su hija.

A la tía de Karen Dayana la vio un tiempo en el pueblo con el brazalete electrónico del Inpec, pero, según él, desde hace meses ya la ve en la calle sin ese artefacto.

“Como ve, todo sigue igual y yo sigo en las mismas. Todo lo dejo en manos de Dios, es quien todo lo ve y todo lo puede”, dice Edilberto antes de continuar ayer con una de las dos actividades que nunca ha dejado de hacer en estos últimos años: vender tintos. La otra, y quizás la más importante, seguir buscando información de su hija Karen Dayana a través de Facebook.

El proceso

Lo último que se supo de este caso es que el proceso contra Sandra y Glenys lo llevaba el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Cartagena. La última audiencia fracasó y fue aplazada. Uno de los testigos, un agente investigador que iba a ser llamado a declarar por parte de la defensa de Sandra Mulleth, enfermó, lo que había implicado aplazar dos veces de la audiencia. El agente falleció y por eso se aplazó por tercera vez. Posteriormente, tanto la mamá de la niña como la tía quedaron en libertad.

Edilberto Lambraño dijo ayer a El Universal que desconoce cómo va el proceso porque él no tiene abogado ni los recursos necesarios para venir a Cartagena para saber en realidad qué pasó en los estrados judiciales.