Jesús María Villalobos era muy conocido por empezar el negocio de las apuestas y juegos de azar en la ciudad. Lo llamaban ‘el Perro’ y también fue concejal, empresario de picós y de artistas locales. Amado por unos, odiado por otros.
El 16 de mayo de 2014, pocos días después de que el empresario del chance indicara en una emisora que había sido amenazado por una banda de criminales, fue asesinado. Estaba en su tienda en el barrio Líbano, junto a la avenida Pedro Romero, cuando sujetos armados entraron al negocio y uno de ellos le dio un balazo certero en la cabeza. En ese momento se decía que había sido una mujer quien le habría disparado, pero eso nunca quedó claro.
Hoy se cumplen tres años del asesinato del polémico empresario y aún no se conoce quién o por qué mató a Villalobos. Lo peor del caso, aseveran familiares, es que solo hasta el mes pasado citaron a un hijo en la Fiscalía para tener en cuenta su entrevista dentro del proceso investigativo.
“Apenas el mes pasado se llamó al primer familiar a la Fiscalía para ser entrevistado. Cuando ocurrió el asesinato, quince personas estaban con Jesús María en la tienda y hasta ahora no han llamado a nadie a declarar. Nadie ha hecho nada y hasta ahora solo hay impunidad total”, aseguró un familiar de ‘el Perro’, quien prefirió no revelar su identidad porque cree que pondría en riesgo su vida.
Este agregó, además, que cuando ocurrió el homicidio las cámaras de seguridad de la tienda estaban dañadas, lo que ha dificultado aún más las indagaciones. “Cuando ocurrió el crimen, el escolta de Jesús María no tenía su revólver, así es que nadie lo defendió.
En ese momento, faltaban solo quince días para que se iniciara el contrato de las apuestas. Después del asesinato, nosotros los familiares quedamos fuera del negocio del chance. Por eso pusimos una tutela y estamos luchando por el derecho al trabajo, pues el negocio del chance lo comenzó ‘el Perro’. Lo que queremos es que las investigaciones se agilicen y podamos saber qué fue lo que pasó, quién lo mató y por qué razón”, concluyó el mismo pariente.
