Luz María Mercado Bertel y su familia llegaron a Chochó en 1999 desplazados por la violencia en Colosó (Sucre). El 25 de julio pasado, esa violencia de la que tanto huyeron los volvió a golpear. A uno de sus siete hijos, Carlos Alberto Ibáñez, lo asesinaron en medio de un procedimiento policial en el que también murieron sus amigos y vecinos Jesús David Díaz Monterroza y José Carlos Arévalo Contreras.
Carlos terminó de prestar el servicio militar en 2019. Estuvo como auxiliar de la Policía y como militar en Corozal y Caucasia (Antioquia), y al regresar a su pueblo se dedicó al mototaxismo. Tenía 26 años y le gustaba jugar fútbol los fines de semana. De lunes a viernes usaba su moto para ganarse la vida. En eso estaba cuando la tragedia se cruzó por su camino. Le puede interesar: Video: “Encontré a mi hijo con 3 tiros”, papá de joven asesinado en Chochó
Ese lunes, cuenta su mamá, Carlos trabajó la mayor parte del día. Llegó de Sincelejo con una carrera a Chochó a las 5:30 de la tarde y aprovechó para dejarle dinero a su esposa para la cena. Enseguida salió porque una pasajera lo esperaba para que la llevara a Sincelejo.
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“Él solo preguntó qué estaba pasando, qué por qué tenían así a sus amigos, y enseguida salió un policía y le dijo que también era cómplice. Lo pusieron contra el piso y lo golpearon. Eso es lo que me cuentan”, relata Luz María.
Cuando la madre se enteró de lo que ocurría en esa zona fue a ver si aún estaba su hijo, pero no lo encontró. Ya se lo habían llevado en el platón de aquella camioneta blanca de la Policía junto a sus amigos. Poco después, varios uniformados fueron a su casa buscando supuestamente la pistola con la que asesinaron esa misma tarde a un patrullero en Sampués. Ya habían estado en casa de José Carlos. Lea también: Video: testigo relata los últimos momentos de los asesinados en Chochó
“Hubo un allanamiento ese mismo día. A otro hijo mío que venía de trabajar también como mototaxista, como vio tantos policías y no sabía lo que estaba pasando, corrió y otros dos policías que estaban en moto lo persiguieron y le dispararon, pero gracias a Dios no le dieron y no pasó nada”, cuenta Luz María.
Ese hermano de Carlos es Juan Camilo Ibáñez, quien relata que luego de que lo persiguieran por varias calles de Chochó, lo retuvieron más de diez policías, lo golpearon y lo dejaron semi desnudo, solo con el interior puesto. Precisa que le dieron varios segundos para correr por su vida y por eso se salvó de milagro. Mientras eso ocurría, su hermano era llevado a Sincelejo.
La madre de Carlos volvió a saber de Carlos Alberto ya en la noche, cuando a una clínica de Sincelejo fueron el papá y la esposa. Ellos dicen que al igual que las otras dos víctimas, el mototaxista también recibió múltiples balazos y estaba golpeado. Lea: Video: El desgarrador relato de la principal testigo del triple crimen en Chochó
Sus amigos y vecinos en el barrio más joven de Chochó, y a donde llegaron muchos desplazados por la violencia en los Montes de María, describen a Carlos como un excelente ser humano. “Un ser humano extraordinario y muy querido. Exigimos que las autoridades que limpien su nombre públicamente y que les caiga todo el peso de la ley a los culpables”.