Sucesos


Video: El desgarrador relato de la principal testigo del triple crimen en Chochó

Se trata de la hermana de una de las víctimas, quien cuenta paso a paso lo que ocurrió esa tarde del 25 de julio en ese corregimiento de Sincelejo.

EDWIN TORRES PADRÓN

18 de agosto de 2022 03:01 PM

Era un año mayor que su hermano Jesús David Díaz Monterroza y fue a quien le tocó presenciar esa tarde del lunes 25 de julio la peor tragedia que se ha vivido en el corregimiento de Chochó en mucho tiempo.

Ese día, Jesús David y dos de sus amigos y vecinos, José Carlos Arévalo Contreras y Carlos Alberto Ibáñez Mercado, fueron golpeados, torturados y asesinados en medio del envolvente operativo que realizaba la Policía en Sincelejo y sus alrededores por la muerte a bala del patrullero Diego Felipe Ruiz Rincón, en una panadería del municipio de Sampués. Le puede interesar: Coronel Núñez voló a Panamá desde Cartagena y le perdieron el rastro

A Jesús David le decían por cariño sus amigos ‘el Bolita’. Tenía 18 años y cursaba grado 11 en la Institución Educativa San Isidro de Chochó. Su hermana mayor fue la última en verlo con vida; no solo él, también a José y a Carlos.

Su relato es desgarrador, pero a la vez descriptivo de lo que ocurrió entre las 5 y 6 de la tarde de ese 25 de julio en el sitio conocido como ‘Las Cruces’, que es una intersección donde confluyen las vías que van desde ese punto a Sampués, Sincelejo, Chochó y Corozal.

La hermana de Jesús accedió a contarle en exclusiva a El Universal cómo fueron esos últimos instantes de su hermano y de sus dos amigos; de cómo fueron golpeados delante de ella pese a sus súplicas y luego montados en una camioneta blanca. Los tres aparecieron muertos.

Acrobacias en moto

Ese último lunes de julio era un día normal en Chochó, un corregimiento que está a unos 20 minutos de Sincelejo. Jesús David llegó del colegio a mediodía, almorzó y descansó un rato. Muy cerca de ahí, frente a la plaza principal del pueblo, José Carlos, a quien decían ‘Maiti’, ya reposaba en su vivienda luego de laborar gran parte de la mañana como mototaxista. Lea también: Policía abrió investigación interna por muerte de jóvenes de Chochó

‘Maiti’ tenía 20 años, estudiaba mecánica de motos en el Sena y su sueño era montar su propio taller para así ayudar a sus padres Rosiris y Carlos Nadín. A dos cuadras de la vivienda de Jesús vivía Carlos Ibáñez con su mamá Luz María. Él trabajaba por tiempo completo como mototaxista y era el mayor de los tres amigos. Tenía 26 años.

Poco después de las 4:30 de la tarde, José Carlos se fue en su moto hacia la vía que va al corregimiento de Las Palmas para practicar “Stunt” (acrobacias en moto que incluyen caballitos, paradas y agotamientos). Esa actividad deportiva es muy común en esa zona por el poco flujo vehicular y allí van en su mayoría los habitantes de Chochó que tienen moto. Lea Chochó repudia muerte de sospechosos por asesinato de patrullero

Video: El desgarrador relato de la principal testigo del triple crimen en Chochó

Jesús no tenía moto, pero se fue con sus amigos esa tarde para ver las pericias de los motociclistas. En eso estaban él y José Carlos cuando aparecieron varias patrullas de la Policía que en esos momentos realizaban un “plan candado” en busca de los asesinos del patrullero Ruiz Rincón, baleado por un sicario del Clan del Golfo en una panadería de Sampués.

18, 20 y 26
años tenían los tres jóvenes asesinados en Chochó, Sincelejo, el pasado 25 de julio.

Los dos jóvenes fueron sometidos de inmediato a una requisa, y en medio de la confusión por dar con los asesinos del patrullero, un policía disparó varias veces al aire y uno de esos proyectiles impactó a Jesús David en la rodilla izquierda. Todo parecía haber terminado allí. Los policías despejaron el lugar y lo que hizo José Carlos fue llevar a su amigo herido al pueblo.

En cuestión de minutos llegaron a la casa de Jesús. Allí solo estaban la mamá del joven y su hermana mayor. “Cuando mi hermano llega a la casa ellos no se bajan de la moto. Mi mamá se puso muy nerviosa y me dice que lleve a Jesús David al hospital. Me dio la cédula de él y nos fuimos enseguida en la moto con José Carlos. Cuando me subo, agarró con un brazo la pierna de mi hermano y con el otro lo abrazo”. Le puede interesar: Chochó pide a Petro que se apersone del caso de los jóvenes asesinados

De Chochó a Sincelejo

Los tres salieron rápido por la vía principal de Chochó para ir a Sincelejo. Al llegar a ‘Los Cruces’ se encontraron con uno de los tantos retenes que la Policía había montado entre Sampués, Sincelejo y Corozal para capturar a los asesinos del patrullero. De inmediato, cuenta la joven, los policías los bajaron a los tres de la moto y les dijeron que se tiraran al suelo boca abajo.

Video: El desgarrador relato de la principal testigo del triple crimen en Chochó

“Ellos y yo preguntamos que por qué nos detenían allí si no estábamos haciendo nada malo, que solo íbamos a llevar a mi hermano al hospital, pero ellos (policías) no nos escuchaban y solamente hablaban por el radio. Todos tenían las armas afuera”, cuenta la hermana de Jesús David.

En eso estaban cuando de repente pasa por allí Carlos Alberto Ibáñez con una pasajera que llevaba en su moto a Sincelejo. “Carlos le pregunta a los policías que por qué los detuvieron, pero los policías les dicen que ‘tu también vienes con ellos’ y lo hacen tirar al suelo. Él no esperaba que le dijeran eso porque él no venía con nosotros”, cuenta la joven. Lea: El dolor y la sed de justicia de Chochó vistos en imágenes

La hermana de Jesús de nuevo pide explicaciones a la Policía y súplica que él necesita ser atendido, que está herido y que deben llevarlo al hospital. “Ellos no me escuchan, se hacen como los locos y empiezan a golpearlos. Yo me desespero y les grito que no les peguen, que no les peguen. En esos momentos llegan más policías y comienzan a darles patadas.

Yo les gritaba desde lejos y llamaba a mi hermano. Después los subieron a la camioneta blanca, de platón. Puedo decir que eran más de 30 policías”.

Narra la joven con voz entrecortada.

“Entonces me empujan con la intención de alejarme de mi hermano, pero yo me negaba. Ellos me empujaban, pero yo seguía caminando hacia adelante. Cuando ellos vieron que no podían como detenerme, dos de ellos me agarraron por los brazos y me llevaron hasta cierta distancia, pero todavía lograba ver a mi hermano y a los demás, y todavía le seguían dando patadas. Lea: “No lo mutilaron”: familiar de víctima de triple homicidio en Chochó

Algunos vecinos que pasaron por ese sitio llevaron de regreso a casa a la joven y ella de inmediato le cuenta a su mamá lo que había pasado. La madre se va rápido en una moto a ‘los Cruces’, pero ya a su hijo y a los dos amigos se los habían llevado a Sincelejo. A las 8:30 p. m., los padres de Jesús van a la clínica y allí les confirman que los tres están muertos.

Jesús David tenía siete balazos. Su hermana dice que su cuerpo quedó irreconocible ante los múltiples golpes que recibió. “Queremos justicia y que sea lo más pronto posible. A los culpables que les caiga todo el peso de la ley”, anota la hermana de ‘el Bolita’. Las otras dos víctimas también estaban baleadas y golpeadas.

No solo la familia de Jesús David quiere justicia. Todo el pueblo de Chochó pide que se esclarezcan los hechos y que limpien los nombres de sus muertos.

Vea aquí el estremecedor relato de la hermana de Jesús

NOTA: Esta es la primera entrega de una serie de trabajos periodísticos especiales realizados por El Universal en Chochó con los familiares de las tres víctimas y con los habitantes de ese corregimiento de Sincelejo.

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