...¡Cuántas mujeres, cuando muera,
se ocuparán, tal vez, de mí!...
Luis Carlos López
Luis Carlos Bernabé del Monte Carmelo López Escauriaza, nació en Cartagena de Indias, el 11 de junio de 1879, como bien lo dice Ramón de Zubiría “un maestro de la sátira social, el gran denunciador de lo que Jorge Zalamea Borda llamó “la comedia tropical”. Cuando hacía su aparición desfachataba lo injusto, lo usurpante, lo falso, lo inauténtico, lo desesperadamente sumiso, lo abusivo instituido, la ignorancia insolente, la soberbia, el egoísmo , la gama toda de la humana pretensión y el vandalismo”.
¡Ah si viviera ahora en estos instantes!, donde no hay mucha distancia a lo que le tocó ver en su momento de vida, según cuenta Antonio Martínez Simanca en su libro “Simón Latino” “un medio feudal y atrasado de nuestra república , entre clérigos libidinosos , comerciantes de mostrador , políticos corrompidos, intelectuales incultos , compranóminas, pachecos, usureros y beatas “. López, conocía las entrañas de la ciudad, escrutaba sus intimidades y hacía frente con su pluma punzante a los atropellos que se hacían a los valores de la ética, es por eso que que enjuicia, la desvergüenza, de los que ya no son “águilas caudales”, sino escarbadores del erario para beneficio propio, exponiendo al pueblo a lo que bien dicen en su poesía:”Hay que comer carne de gato”
¡Oh qué ingente
tristeza y qué infinito
deseo de emigrar!...Y diariamente
comiendo gato frito...
El hambre se asoma por toda la periferia de esta Arcadia, donde sólo queda el recurso de acogerse al epígrafe de la poesía : “Mi Burgo”
“Señor ten piedad de tu pueblo
y sálvalo de la ruina”
Los mismos rudimentos de hace tres siglos...Nada
de una protesta. Todo completamente igual:
callejas, caserones de ventruda fachada...
Pobre tierra, caduca tierra que tanto quiero.
Que hoy rumia mansamente su estolidez, venero
de las intransigencia del medio parroquial,
que aún vive ,-si es acaso vivir en la atonía
de lo incurable-,...
Ha continuado esta urbe en el olvido de los que se han formados con el golpe de la tierra, de los que han llevado a cuesta el peso de las atarrayas, y en el olvido de la misma ciudad, como se muestra en lo inconcluso de sus obras , y es por esto que el poeta Luisa Carlos López, El Tuerto, dice: “minada por el fraile y la hueca política venal...bien lo miraba y medía el hacer de esos políticos, cuando los llamaba venales, de la acepción venal, “que se deja sobornar”, latín venalis “venal”; que está en venta. Luego tienen razón, cuando dicen que El Tuerto López, está Vivo, muy a pesar de cumplirse este 30 de octubre 62 años de su muerte, acaecida en el 1950, en pleno zumbido de las balas y machetes de la violencia y en el juego escondido de los políticos, en quítate, de ahí, que voy yo.
El poeta está tan vigente, que el canto que le hizo a la Calle de las Flores, engarza en cualquiera de las que están a poco minutos de la calle Del Tablón, donde nació un 11 de junio de 1879.
¡ En esa oscura calle que pudiera
ser un primor entre diez mil primores
no existe ni una flor, ni una siquiera
y se llama “La calle de las Flores”...
El poeta Luis Carlos López, tenía el don de la adivinación y también conocía la desidia de los gobernantes, por eso esculpía en su poesía un dejo de tristeza, para sus afectos, lo apreciamos en el poema A mi casa.
¡Pobre casa de mis antepasado!
Si pudiera comprarte, si pudiera
restaurar tus balcones y tejados,
y por el caracol de tus escaleras
subir a tus salones empolvados,
para en tu soledad, casona austera,
revivir episodios olvidados,
teniendo en tu zaguán loro y portera...
Y ha transcurrido el tiempo y los deseos del poeta no se han cumplido, de ese vate, siempre inspirado para cantarle a su ciudad, Cartagena. Con reconocimiento tanto nacional, como internacional.
Ya lo decían don Miguel de Unamuno en una entrevista que le hicieron en San Juan de Luz, en 1929: “Luis Carlos López- dijo- es hoy por hoy el poeta más original de habla española”. Rubén Darío, quien a pesar de su controversia con López, dijo de él que era “uno de los nuevos clásicos de América”.
El poeta López, guardaba en su numen verdades que son vigentes en esta su ciudad, como aquella, que plasma en su trabajo poético:
A un condiscípulo
“El hombre es digno de sus
propias obras”
¡Qué situación la tuya!...¡Qué situación la mía!
Los dos fuimos alumnos de griego y latín
y desde aquellos años de olímpica alegría,
tú no pasaste nunca de ser un adoquín....
…;
Después surgió el político. Yo apenas soy un cero.
Viajas en automóvil. Y yo por mi sendero
cabalgo en rocinante sin humos de chofer....
López con mirada socarrona, para este aniversario sin la compra de su casa, pensará :
“ Malos discursos, tres coronas /¡y yo indefenso! ¡Pobre casa de mis antepasados! / Si pudiera comprarte, si pudiera....
Juan V Gutiérrez Magallanes
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Bibliografía:
Joyas de la Literatura Colombiana: Luis Carlos López.
Simón Latino de Albio Martínez Simanca.
Ciencia del Lenguaje: Arte del Estilo, Martín Alonso.

