Una revelación tardía en mi caso.
Escuchar a Marta Gómez, accidentalmente, me devolvió a la ternura de las mejores cantautoras latinoamericanas, al tiempo que resulta paradójico que su calidad interpretativa sea conocida sólo por una minoría.
Esta caleña, nominada como mejor artista en la categoría jazz latino en los Premios Billboard de la música Latina (2005), es una buena noticia para la música colombiana.
Pero no solamente por su vertiginosa carrera en ascenso luego de graduarse con honores de la prestigiosa Berklee College of Music, de Bostón (Estados Unidos). También por su sensibilidad ante lo cotidiano y por una suerte de nostalgia que la emociona a tal punto de componer canciones profundas y autobiográficas.
Los boleros, valses, rancheras y todo tipo de género musical, al que llega por su inagotable curiosidad, encuentran en su voz la principal vía para soñar.
Quizá uno de sus mayores reconocimientos en su faceta como artífice de canciones sea el premio SIBL Project, de EE.UU., que escogió a ‘Paula Ausente’ como el mejor tema inspirado por un escritor latinoamericano.
La canción la dedica a la escritora chilena Isabel Allende, a la que tuvo la oportunidad de cantársela en noviembre de 2004, durante un recital realizado en California (EE.UU.).
El mismo tema hace parte de otro álbum de la discográfica Putumayo World Music, llamado “Mujeres del mundo acústico” (2007).
Además se trata de una pasión temprana pues con tan sólo 4 años, ya hacía parte del Liceo Benalcázar, en Cali. El decurso musical la ha hecho componer más de 80 canciones.
De la cantautora resulta muy apreciable la producción "Entre Cada Palabra" (2005 Chesky records), que entre otras cosas la hizo merecedora del título a "Mejor Acto Nacional de World- Music" del 2006 por el diario Boston Phoenix.
Su quinta producción "Musiquita" hizo entrar a Marta una vez más en la lista de los diez mejores discos del género "World Music" de los European World Music Charts por varias semanas consecutivas.
Por todas estas razones y sinrazones, Marta reconvierte la música colombiana, popular y de autor, desde un sentido muy internacional, que la perfila a la altura de las grandes trovadoras y cantantes como Mercedes Sosa (Argentina), Chabuca Granda (Perú), Chavela Vargas (Costa Rica y México), y Malena Muyala (Uruguay), entre otras artistas que muy seguramente admira.
Todas comparten su mismo sentimiento para unir metáforas y la misma curiosidad que la ha llevado a ofrecer conciertos en países tan diversos como Estados Unidos, Países Bajos, España, Suecia, Suiza y en Israel, donde también colabora frecuentemente con el ícono de la música de ese país, Idan Raichel.
LA CANCIÓN DE MARTA (*)
"Marta nació cantando.
En su cuna componía y cantaba los ruidos que la rodeaban, para llamar el sueño.
Marta compone para conjurar la nostalgia y espantar las tristezas, las suyas y las ajenas.
Aprendió a cantarle al alma y el alma aprendió a oírla. En su voz canta el viento, a veces se ríe un río y hasta se escuchan los murmullos de la tierra.
Con su guitarra, su voz y llena de ganas sigue componiendo los cantos que la rodean y las voces que le dictan las ausencias, para arrullar el silencio."
(*) Nicolás Buenaventura Vidal, realizador de cine, guionista y cuentero.
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