Revista dominical


Recordando a Víctor Nieto Núñez

REDACCIÓN DOMINICAL

24 de febrero de 2013 12:01 AM

Todo empezó en la penumbra del Cine Olimpia, la primera sala de cine del país. Allí estaba el niño Víctor Nieto Núñez.
De la mano de su padre Pablo Nieto, fue seducido por la maravilla del cine. Nada tendría mayor influjo en su espíritu y en su sensibilidad que asistir cada día a la paciencia encantada de su padre ante los rollos de las películas. El misterio de las películas mudas y el encantamiento de la voz y la música, trazan un mapa de curiosidad y adivinanza del mundo.
Esa perplejidad del niño ante el movimiento lo acompañarían hasta el último instante de su vida. Su padre trabajaba con la Compañía Di Domenico Hermanos y Cía, y viajaba por los pueblos del Caribe colombiano y el país, distribuyendo la filmación del noticiero nacional.
Toda la vida de Víctor Nieto fue de alguna manera, la potencialización de aquellos instantes con su padre. Voluntad, disciplina y pasión sin requiebros. Culminó su bachillerato en el Colegio La Salle de los Hermanos Cristianos, se matriculó en el Instituto Comercial de Luis Delgado Paniza y allí aprendió Secretariado Comercial, mecanografía, taquigrafía y castellano. Trabajó tres años como Secretario en la empresa Daniel Lemaitre y Cía, al lado del gerente, lo que según él le permitió aprender las claves administrativas de sus propios sueños, es decir, a gerenciar sus quimeras que ejecutó a lo largo de su existencia.
Es poco conocida la faceta de Víctor Nieto como empresario de vehículos, concejal de su ciudad y representante a la Cámara, fundador del diario La Palabra, en compañía de hermano José.
Siempre estuvo cerca y delante de los sueños visionarios de Cartagena, como un protagonista apacible, estratégico y sin ínfulas. Siempre.

“Salió al aire el 1 de septiembre de 1939 a las 12 del día, dando a conocer la declaratoria de la II Guerra Mundial”.
Luego, en 1946, el impulso a la Emisora Miramar y en 1949 la Radio-Centro Miramar en el Pie de la Popa. Ese mismo año inauguró Cine Miramar.
Hay que detenerse aquí para valorar tres aportes culturales de Nieto a la sensibilidad local: La valentía visionaria con que se le ocurrió traer hasta Cartagena, a su radio-teatro, a las estrellas de la música antillana, como Benny Moré, Daniel Santos y Celia Cruz. En segundo lugar, ser pionero del cineclubismo cartagenero, y finalmente, iniciarse como empresario de espectáculos culturales.
Lo demás es parte de la historia cultural de los últimos cincuenta años: Fundó el Festival Internacional de Cine de Cartagena en 1960, luego de ver y asistir en la década del cincuenta a uno de los festivales de cine en Punta del Este.

A Víctor Nieto Núñez le debemos cuatro grandes hazañas en la vida cultural de la ciudad y el país: además de fundar el Festival Internacional de Cine de Cartagena, en 1960, el haber sido pionero de la radio cartagenera en 1939, el haber creado junto a Haroldo Calvo, el radioperiódico “Síntesis”, que inauguró en la ciudad una visión cívica y crítica del entorno.

FILMAR EN CARTAGENA
Víctor Nieto decía que Cartagena era el mejor escenario del mundo para filmar películas.
“Cualquier ciudad del mundo envidiaría lo que está sucediendo en Cartagena, convertida otra vez, en sitio ideal para la filmación de películas de largometraje, con grandes estrellas, grandes productores, grandes presupuestos en dólares, aprestigiados directores. Ninguna ciudad colombiana ha sido escenario de filmaciones como Cartagena”.
Recordaba la filmación de Llamas contra el viento, de Álvaro Escallón Villa y Alfonso López Michelsen. La filmación de Quemada, Los Aventureros, de Gillo Pontecorvo, con Marlon Brando, y Lewis Gilbert: Estofado a la Caribe, con Jean Seberg, Solitario y medio, con Franco Nero como estrella principal, acompañado de Paco Rabal.
Recordaba a Dieter Schidor, el productor alemán que trajo al Festival de Cartagena en 1983 Querelle, de Fassbinder y se enamoró de Cartagena.
“Schidor con toda su tropa se prometió filmar Cartagena, primera película que llevaría el nombre de la ciudad.
Por otra parte, Espartaco Santoni escogió en Cartagena, locaciones para la filmación de Vuelo alto, dirigida por Vernon Zinmerman. Francesco Rossi, el prestigioso director italiano, vino a filmar Crónica de una muerte anunciada, de García Márquez, en Cartagena, Mompox y Pasacaballos”.
Le enorgullecía saber que en La Misión, filmada en Cartagena en 1985, intervinieron en Cartagena, 5 de sus personajes recibieron el Premio Óscar de la Academia de Hollywood: Robert de Niro, Roland Joffe, Chris Menges, Robert Bolt y Stuart Graig.

     * Texto de Gustavo Tatis publicado en El Universal en 2009.

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