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Jorge Enrique Abello: Un actor a corazón abierto

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Un toque sutil de prepotencia combinado con picardía, fue lo que me transmitió el actor colombiano Jorge Enrique Abello.
Hoy, a sus 44 años, está en uno de los mejores momentos de su carrera.
Y así, como dice aquel adagio popular, “El vino entre más viejo, más añejo” a Jorge Enrique Abello entre más le pasan los años, mejor luce.
Han sido múltiples los personajes que se han quedado el corazón del público, uno de ellos el del doctor Armando Mendoza en la exitosa producción “Yo soy Betty, la fea”.
Y qué decir cuando le tocó literalmente ponerse en los tacones de Eva en una novela que llevaba este mismo nombre.
Durante esta entrevista, Abello demostró ser un tipo muy reservado. Es poco lo que puedes escudriñar sobre su vida personal. Está más interesado en que sus personajes hablen de quien es él. Cuando le preguntas por su trabajo, se emociona y habla con espontaneidad; pero, cuando deseas intimar y conocer qué hay detrás de los papeles que personifica, te encuentras con una muralla que, por más ingeniosa que pretendas ser, no logras derribar.
El Universal aprovechó la visita de Abello  a Cartagena, pues el actor vino como vocero de la campaña Pink Energizer, que apoya a las mujeres con cáncer de mama. (Lea más sobre Jorge Enrique Abello)
Habló sobre su carrera y  participación en uno de los programas más polémicos de la televisión colombiana: Protagonistas de nuestra tele.

¿Bajo qué valores lo educaron sus padres?
Pues a mí el principal valor que me dio mi papá fue el del trabajo; y mi mamá, el de la generosidad.
¿Qué sueño le falta por cumplir?
El otro día me soñé que me ganaba la medalla de oro en unas olimpiadas(sonríe). Me desperté muy feliz.
¿Un consejo que recuerde?
El abuelito de mi ex esposa me decía: “nunca recibas monedas de cuero”. 
¿Qué interpreta de eso?
No te dejes engañar.
¿Qué actriz le dio el mejor beso en una escena?
(Pensativo) No sé... lo que pasa es que cuando estás tan metido, no alcanzas a disfrutar el beso.
Dígame un nombre...
Los besos de Adelaida (Cristina Umaña) eran ricos, pero más que por eso, era la situación de los personajes.  
¿Cuál es esa película que no se cansa de ver una y otra vez?
Depende del año. “El Graduado”, todas la de Bergman.
¿Cómo conquista a una mujer?
Ya no las conquisto. Si algo tiene que pasar, pasa.
¿Qué libro se está leyendo?
Cartas a Emma Bowlat, de Bill Callahan; y El mundo bajo los párpados, de Jacobo Siruela.
¿Qué le gusta de la gastronomía cartagenera?
La posta costeña que me hace Cielito (su empleada).
¿Cómo interpreta el miedo?
El miedo es lo que nos impide tener una conciencia real y verdadera de quiénes somos. Y si no enfrentamos nuestros temores, no vamos a poder salvarnos.
¿El programa Protagonistas de novela se podría considerar una escuela o es algo más efímero?
No puede ser una escuela, porque para que un actor se prepare en una escuela necesita tiempo e intimidad. Protagonistas de novela es una competencia donde se le dan ciertas herramientas a prospectos actores para que entiendan qué es este oficio y qué talento tienen, para que puedan empezar a estudiar.
De los concursantes que han surgido de este reality, ¿cuál considera ha hecho una buena carrera?
No sé, no los he seguido.
¿Cuántas horas le dedicas a la actuación?
Yo siempre estoy pensando en trabajo, siempre, siempre.
¿Cuál es ese texto dramático que le hace reír y llorar?
(Pensativo) Hay tres monólogos de Shakespeare: uno de Ricardo III; otro, del Rey Lear; y, otro, es el famoso ser o no ser de Hamlet. Y hay una nueva serie que se llama The Newsroom, que en el primer capítulo tiene un discurso que hace Jeff Daniels que me hace reír y me hace llorar.
¿Qué hace cuando no está actuando?
Veo en qué voy actuar. Toda mi vida la tengo relacionada con mi trabajo, lo que investigo, como, duermo y sueño. Siempre estoy buscando la forma de conocerme a mí mismo y a otros a través de mi labor y así enriquecerme para hacer un personaje que llegue a la gente. Siempre estoy pensando en eso, hasta en las vacaciones.
¿Cuál papel le ha costado interpretar?
Todos me han costado.
¿Fue difícil interpretar a una mujer en la novela En los tacones de Eva?
Más duro fue personificar a Rivas en ¿Dónde está Elisa?
¿Le han dicho que se pasa de reservado?
Sí, siempre. Lo que pasa es que a mí me gusta más que esos personajes que hago tengan más protagonismo que mi vida personal. Esa es la razón.
En la calle, ¿lo han confundido con alguno de sus personajes?
Siempre que hago un personaje, la gente piensa que soy cercano a él.  Creen que me ha pasado de verdad. Entonces, me relacionan según con el personaje que esté haciendo.
¿De qué tipo de personas le gusta rodearse?
Gente con buen humor y buenos sentimientos.
¿Qué cambiaría en usted?
Amo ser actor y todo esto, pero he descubierto otras habilidades y siento que mi camino fue un poco estrecho, que pudo haber sido más amplio. Tarde estoy descubriendo más cosas de las que puedo hacer.
Recomiéndeme un libro.
¿Qué te gusta leer? Léete El libro tibetano de la vida y la muerte.
Un consejo para las nuevas generaciones de la actuación...
Que estudien, que estudien mucho.
¿Qué valor tiene la mujer para usted?
Todo. Es la que da la vida. Los hombres hacemos arte, porque no podemos dar la vida. Entonces, nos toca crear. Pero ellas traen la vida en su propia esencia.
 

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