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Facetas

Nacido para guerrero

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Tiene un temperamento muy fuerte. Tanto, que hoy se enfrenta a uno de los monstruos de la televisión colombiana.

Luego de su paso y misteriosa partida del programa Día a día, Agmeth Escaf libra una batalla campal con Caracol Televisión.Y es que el actor y presentador se siente guerrero desde que es un niño. Asegura que si logró sobresalir y destacarse viviendo en un barrio de alto impacto de Barranquilla, donde la delincuencia y la drogadicción se asomaban a su ventana, esto no le va a quedar grande.

Ya no está en una cadena nacional, ahora lo vemos en Feliz día, un programa que se emite por el canal regional Telecaribe.

Y aún cuando las condiciones han cambiado notablemente al no contar con sofisticados equipos técnicos, ni estar rodeado del Jet set, la farándula nacional y todo lo que acarrea ese mundo del entretenimiento, confiesa que se siente en el momento más satisfactorio de su carrera.Dialogamos en el Restaurante Las Chivas, del Hotel Hilton, durante el cubrimiento que hizo del Concurso Nacional de la Belleza, en el marco de las Fiestas de la Independencia. 

¿Cuándo pasó de la actuación a la presentación?De una locura que se le dio a un grupo de personas en Bravísimo, en City TV. Ellos apostaron a que yo era la persona idónea para presentar ese programa y así se dio. Llegué muy respetuoso de esa labor, porque definitivamente uno no puede pretender hacer una cirugía a corazón abierto sin ser cirujano. De modo que traté de adaptarme. Además, sentía que no estaba preparado, porque no era comunicador social hasta que alguien me dijo: “A lo mejor están viendo en ti algo que hasta tú mismo desconoces”.

Así que empecé con mucho respeto. No sabía cómo hacerlo, porque lo mío en ese momento era la actuación. 

Si le tocara escoger, ¿con cuál de esas dos facetas se quedaría?En ese momento, cuando empecé, te hubiese dicho que la actuación, pero ahora las fusioné. No actúo, pero tengo un espacio para hacer lo que quiera y recrear varias situaciones de la vida real siendo real. Para actuar, te dan un personaje para representar una situación, pero de forma ficticia en una producción. Acá, presentando desde mi programa, yo puedo ser el representante en la vida real de las cosas vivenciales de la gente.De modo que les doy gracias a esos televidentes que han querido jugar conmigo y divertirse. Estoy en un momento de mucha satisfacción con mi trabajo. 

¿Cómo es el temperamento de sus padres?Pues mira, no tuve papá. Solo tuve una mamá, una abuela y una hermana. Mi mamá fue una mujer muy recia, porque le tocó hacer las veces de papá, a ciertas horas. Mi abuela, también. Nací y crecí en un barrio de alto impacto en Barranquilla, con mucha delincuencia. Todavía sigue siendo un barrio muy difícil, donde las oportunidades no estaban a la vuelta de la esquina. Siempre he dicho que no soy diferente, soy un niño como todos los que han estado allá, sólo que tuve una oportunidad.

Mi mamá siempre fue una mujer amante de las artes, sobre todo porque cuando no tienes, te toca resolver. Cuanto toca resolver, tienes que hacer uso de la creatividad, ya sea para hacer un sofá o arreglar un mantel. Siempre estábamos trabajando en procura de la creatividad.Y así mismo en mi vida, a cualquier obstáculo que se me presente, le hago el quite con creatividad. Eso fue lo que más me enseñó mi mamá. 

¿Sabe la razón por la que se llama Agmeth?Agmeth tiene un significado bastante egocéntrico: quiere decir hombre venerado, hombre adorado. Es el nombre de un gran filósofo árabe. Esos hombres en su época -y todavía hoy- eran muy respetados, por sus grandes mensajes, porque orientaban a las comunidades; y ese es el nombre que me quisieron poner. 

¿Tiene algún miedo con el que haya vivido desde que tiene conciencia?A cosas muy simples, a la violencia tanto cerca como lejos. Eso no debería existir. Que le pase algo malo a mis hijos. En algún momento, le temí a la muerte, pero ahora solo le pido que no llegue todavía. Que me dé más chance. Los seres humanos somos raros: no pedimos nacer, no sabemos vivir, pero tampoco nos queremos morir. Le tengo miedo a un terremoto. Le tengo miedo a perder el entusiasmo, las ganas de... A eso sí le tengo miedo. 

¿Quién es Agmeth frente al espejo?Pocas veces puedo mirarme en el espejo, porque mi cabeza siempre está pensando en alguna cosa o planeando alguna vaina. Cuando me afeito es cuando más lo hago.Los espejos en mi vida son bien importantes. He aprendido y he avanzado viendo espejos de cosas que no se deben hacer y viendo modelos que sí se deben seguir. Yo me veo frente al espejo y soy el resultado de muchas cosas.Le digo a mis estudiantes que no vean en mí tantas bondades, que también encuentren cosas que no deben hacer, que no van con ellos. Por ejemplo: cuando crecí, unos tíos me sacaron de mi barrio para ayudar a mi mamá, me llevaron a vivir con ellos a una casa donde mis otros primos eran drogadictos. Jamás en mi vida he consumido drogas, porque mis tíos trataron de resarcir el daño que les hicieron a sus hijos, y conmigo lo hicieron bien. Las oportunidades están más cerca de ti de lo que puedes imaginas. Ellos lograron hacer ese paso conmigo. 

¿Qué es lo más gratificante y lo más tedioso de un trabajo de pantalla?El éxito tiene que ser un resultado y no un objetivo. Porque si no, te cansas. El objetivo es una meta trazada con un solo fin, y tratar de llegar allá puede ser agotador. Nosotros los artistas nos alimentamos de ese resultado. Si en un escenario no recibimos aplausos, un beso, una fan que grita, sentimos que no hicimos bien las cosas. Sin perdernos en el ego.A veces tengo situaciones en las que me agoto. En su efusividad, hay personas que se me acercan, y estoy comiendo y me toman una foto así (hace un gesto en la cara). A veces se molestan por mi actitud, pero si no lo hago, se pierde el respeto y yo también tengo que enseñarle a esa persona que hay momentos en la vida del ser humano, como cualquier otro, que merecen respeto. 

¿Cómo es eso que se está enfrentando a Caracol, uno de los monstruos de la televisión?Lo de Caracol todo el mundo lo sabe. Ese tema se fue tristemente a una instancia judicial y, confiando en Dios (creo que en la justicia colombiana) que lo que está en derecho, está en derecho. Es muy difícil tener que dejar un lugar donde uno ha estado trabajando mucho tiempo con gente linda y compañeros. Pero bueno, esa fue su decisión. El mundo es más grande. Tanto así, que me encuentro con Telecaribe, un canal que tiene la misma penetración, aunque de pronto no tienen la misma plata.La televisión ha perdido corazón. Ahora hay más plata que corazón. Vengo de la gran televisión y aquí hay que meterle corazón. Sin eso sencillamente no te deja satisfacción. 

¿Cómo termina en Feliz día?Feliz día ahorita es el proyecto bandera mío y, junto al canal, queremos recuperar a la Región, que se acabe ese sentimiento vallenato ridículo de que los barranquilleros se creen Juan la V... y que Telecaribe es de Barranquilla. Recordemos que el distanciamiento no es de una parte. Que yo sepa, Telecaribe siempre ha estado en el mismo lugar. Los otros departamentos son los que se han alejado en sus enredos que se convierten en una dejadez y un tema de estar echándole la culpa al otro. Entonces, llegué donde Juan Manuel Buelvas, el gerente, y le dije que quería hacer algo aquí y me preguntó: “¿Qué se te ocurre?”. Le dije que íbamos a hacer este programa, que fusionáramos fuerzas y que yo quería recuperar el Caribe, descentralizando la Región.Por eso ves el cabezote. Lo único que nos caracteriza, que es propio, y que se nos olvida que es lo que realmente debemos tener presente, es nuestra temperatura, y esa la da el sol. Entonces fui y me robé el sol en la Guajira.La canción del programa la compuso Nicolás Tovar, que es mi amigo del alma, es un gran compositor y no en vano tiene cinco Grammys y va pa'l sexto. Que se sintiera esto que somos. Los costeños somos extremadamente sensibles, pero a veces somos sensibles para unas güevonadas. Nos ponemos sensibles para unas estupideces. Pero agarremos esa sensibilidad volvámosla arte. Por eso mi set, mi casa, es una galería para exposición de obras. Con toda esta sensibilidad, espero llegar a los corazones de toda la Región. 

¿Cuál ha sido el reto más difícil de enfrentar estando al aire?Mira que yo me vine para Cartagena hace dos días(Fiestas de noviembre) y me agarró un aguacero tremendo con los recursos técnicos un poco limitados, pero eso no me detuvo. Hubo un comentario de algún compañero del canal que dijo: “Ahora vamos a a ver cómo sale Feliz día con este aguacero. Deben estar inundados allá”. La creatividad, que es lo más fundamental, y la sinceridad, es lo que el televidente más valora. Salí al aire desde aquí, pegado a un peñasco que parecía un desfiladero de una película de Alfred Hitchcock. Pero era una prepujadera ahí. Movimos piedras, bueno todo el equipo trabajando hasta tardísimo, se mandó ese aguacero y ni la lluvia nos impidió estar al aire. Porque lo único que busco, a través de la cámara, es decirle a la gente que todo lo que estamos haciendo aquí es de verdad. Es real. ¿Por qué me voy a poner a ocultar un aguacero? En emisión me decían: “Agmeth, ¿qué hacemos?”. Yo les pedía que no me recortaran más tiempo. En emisión no se opina. Y a todo el mundo le encantó lo que se hizo. 

¿Cómo es la experiencia de pasar de una cadena nacional a un canal regional?Telecaribe llega a más regiones que Caracol y RCN. Ese cuento de que canal regional, canal chiquito, está mandado a recoger. Yo soy medio bogotano, he vivido más tiempo en Bogotá que en Barranquilla. También conozco el negocio. Sé cómo el negocio nos ve a nosotros, qué tan importante somos para la industria. Si concentráramos tanta sensibilidad pendeja en hacer un gran negocio, créeme que no nos para nadie. Por eso he hecho que este programa sea sin frontera. Así como no me paró un aguacero en Cartagena en los alcatraces, no nos va a parar nadie.Tanto mirar para otro lado se nos olvida que aquí tenemos más (golpea la mesa). Tanto así, que los demás están mirando de reojo y haciéndose los maricas para quedarse con lo nuestro. Te lo digo así abiertamente. Esta es la región, la zona, las ciudades económicamente importantes y que para el negocio en todos los aspectos es la futura mina en los próximos 20 años. Si no la aprovechamos nosotros, la van aprovechar otros. ¡Perdón! Esto tiene que ser de nosotros los costeños. Estamos cansados de que a toda hora nos estén explotando como si fuéramos esa minita de oro española. Ya eso pasó. 

Tiene todas sus energías puestas en Feliz día. Fotos: Zenia Valdelamar/ El Universal/
Tiene todas sus energías puestas en Feliz día. Fotos: Zenia Valdelamar/ El Universal/
Dialogamos en el Restaurante Las Chivas, del Hotel Hilton.
Dialogamos en el Restaurante Las Chivas, del Hotel Hilton.
Un hombre muy coqueto es el reconocido actor y presentador.
Un hombre muy coqueto es el reconocido actor y presentador.
El costeño se siente en uno de los mejores momentos de su carrera.
El costeño se siente en uno de los mejores momentos de su carrera.
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