El sol apenas brillaba sobre el mar cuando ocho apartamentos de un hotel se incendiaban el 31 de diciembre del 2009. Esta es quizá una de las emergencias más traumáticas que los bomberos de Cartagena hayan socorrido en los últimos años para estas fechas.
Aunque siguen investigando las causas que provocaron aquel incidente, varias versiones apuntan a que un ventilador encendido causó un cortocircuito provocando y propagando el fuego. Por fortuna, no hubo víctimas mortales, aunque sí muchas pérdidas materiales. El llamado que hacen los rescatistas no es solo a evitar cualquier tipo de incidentes en fechas especiales, sino también en este enero que apenas empieza y en todo el año. Le puede interesar: Video: Reportan incendio en una vivienda en Castillogrande.
Frente a este tipo de infortunios se enfrentan los oficiales del Cuerpo de Bomberos de Cartagena, pero cuando llegan las festividades de diciembre, especialmente en Fin de Año, las alarmas crecen y, desafortunadamente, se ha convertido en algo tan común. Los mismos bomberos han catalogado estas fechas de máxima alerta debido a que las actividades de las personas se aceleran y ocurren casos desafortunados.
Así es su Fin de Año
Mientras cientos de familias celebran la Noche de Navidad y el Año Nuevo, un bombero no descansa. El turno se trabaja igual que todos los días, cumpliendo un horario de 24 horas, solo que en este caso las alertas se incrementan y no existe posibilidad de disfrutar una cena tradicional ni de reuniones y mucho menos ingerir licor. Si es su día de descanso, pasa lo mismo: debe tener al pie de la cama el uniforme y las botas de caucho en caso de ser notificado de cualquier emergencia y en cualquier barrio de Cartagena, corregimiento o zona insular, pues absolutamente todo el equipo de rescate siempre está dispuesto.
“5, 4, 3, 2, 1... ¡Feliz año!”, se escucha el conteo regresivo la noche del 31 de diciembre indicando que son las 12 y que enero ya llegó. Pero es precisamente a esa hora que pasan mil cosas por la mente de un bombero sobre situaciones de alerta que pueden ocurrir. Y siempre ocurren. “Y si no pasa nada grave después de las 12 es una bendición”, aseguró el comandante de Bomberos, Joel Barrios Zúñiga.
El trabajo de un bombero va más allá de apagar incendios. Están prestos a socorrer y salvar vidas en situaciones de todo tipo: accidentes de tránsito, emergencias en el mar, inundaciones, desplomes, rescate de animales, quema de basuras, cortocircuitos, de todo.
“Socorremos tantas emergencias lamentables que nuestro impacto psicológico también se ve afectado. La mayoría de las víctimas son niños quemados que quedan solos en sus casas con todos los materiales de riesgo: velas, fósforos, encendedores, tanquetas de agua, hornos, aparatos metálicos que insertan en los enchufes y para nosotros la satisfacción es saber que ese niño o niña se recuperó, se salvó”, dijo el comandante.
Los escenarios más comunes donde ocurren emergencias en Fin de Año empiezan en la cocina, luego donde dejan velas encendidas a sus santos, después por electrodomésticos sin desconectar, la manipulación de pólvora y los desafortunados ‘tiros al aire’. En fin... los bomberos están física y mentalmente preparados para asumir cualquier riesgo de rescate. Pero son ese tipo de situaciones que los han marcado tanto, como imágenes de niños quemados, que a diferencia de muchas personas el Fin de Año deja de ser motivo de celebración.
Evitar accidentes
El mejor regalo que se le puede dar a un bombero es evitar que pasen accidentes atendiendo el llamado a la responsabilidad, especialmente en fechas especiales como lo es el 31 de diciembre.
El comandante Barrios Zúñiga le sugiere a la ciudadanía, por enésima vez, que acate las siguientes recomendaciones para evitar una tragedia o cualquier tipo de incidente: desconectar todos los electrodomésticos aunque estén apagados, no dejar velas encendidas, no manipular pólvora, evitar que niños cocinen, cargar los celulares en una superficie opuesta a las telas, evite recargar desde muy temprano el sistema eléctrico, cerrar la llave del gas.
Precaución en las playas
Enero tampoco se salva de las alertas y emergencias por la temporada vacacional, sobre todo en las playas, donde los salvavidas trabajan mancomunadamente con el Cuerpo de Bomberos de Cartagena. Esta institución hace un llamado a los bañistas, en apoyo del gremio hotelero, a que acaten los horarios de ingreso al mar que es de 8 a.m. a 6 p. m.
Los niños menores de 12 años deben estar bajo el cuidado de un adulto responsable en tierra y al ingresar al mar, evitando que se extravíen. Recuerde: hay que reposar los alimentos antes de ingresar al martes y no bañarse al lado de los espolones.

