Facetas


Confesiones de un historiador e influenciador de arte: Miguel Ángel Cajigal

El historiador de arte español Miguel Ángel Cajigal Vera, autor del libro ‘Otra historia del arte: No pasa nada si no te gustan Las Meninas’ (2021), estuvo recientemente en Cartagena.

GUSTAVO TATIS GUERRA

02 de octubre de 2022 12:00 AM

Cuando está ante una obra de arte, la descifra una y otra vez, de pie, en silencio, como un niño que se deja atrapar por el resplandor de un bosque, y se adentra en las costuras de la luz y la sombra. Al cerrar los ojos, intenta que la pintura vaya entrando lentamente por su pupila hasta su corazón.

Es Miguel Ángel Cajigal Vera, historiador de arte español, conocido como El Barroquista, quien ha sorprendido a sus lectores del mundo, con su libro ‘Otra historia del arte: No pasa nada si no te gustan Las Meninas’ (Random House, 2021). Lea aquí: ¿Le gusta el arte? Exposiciones disponibles en Cartagena y Barranquilla

Estuvo de paso recientemente de Cartagena, y pudimos conversar sobre sus percepciones del arte. Nos contó que ante una obra de arte privilegia dos sentimientos que pasan por su mente y sus emociones: “Lo que me gusta y lo que me interesa”.

Muchas veces hay obras que le gustan, pero no le interesan. Tendría que erigir una casa grande para albergar las obras del mundo que le gustan. Considera que la formación en el arte es una herramienta, es una ventaja, pero no es un requisito.

Picasso, que es uno de sus artistas predilectos, tuvo una ventaja al tener un padre profesor de pintura. Picasso era un artista intuitivo que poseía un lenguaje natural. Desde niño, el arte era algo que fluía en su casa y en su vida.

Lo mismo le ocurrió a Mozart, que tenía un sentido del humor y cuando hablaba era vulgar y soez.

Mozart componía canciones para comunicarse con su hermana, pero cuando hablaba decía cosas terribles, de una procacidad tremenda como: “Come mi mierda”.

Lo mismo le ocurría al escritor irlandés James Joyce, el autor de ‘Ulises’, que era mal hablado, pero escribió una de las singulares y monumentales novelas del siglo XX, que revolucionó el arte de narrar.

Una de sus artistas preferidas es Lee Krasner, que empezó a ser valorada independientemente, más allá de ser la esposa de Jackson Pollock, como una gran artista renovadora del expresionismo abstracto. Las obras de esta artista emigrante ucraniana y de familia judía pasaron ignoradas y desapercibidas mientras vivió su esposo Pollock.

Krasner buscaba un espacio para pintar en la casa, y nadie se enteraba de su grandeza, mientras promovía la de su esposo. Cajigal ve en la obra de Krasner un lenguaje propio, va más allá de las salpicaduras y manchas que evocan a Pollock, siempre busca ser libre. Krasner lamentaba en 1973 que la liberación de la mujer no hubiera ocurrido 30 años antes, para que su pintura hubiera encontrado un lugar.

“No podía salir corriendo y hacer mi trabajo como mujer artista en un mundo tan sexista como el del arte, no podía continuar con mi pintura y permanecer en el papel en el que estaba como Sra. Pollock”.

Después de su muerte, en 1983, su obra ha sido valorada y se cotiza como una estrella del expresionismo abstracto. Y muchos de los estudiosos de la obra de Pollock han llegado a decir que pintaba mejor que su esposo. El caso de Krasner no es solitario. La historia del arte hay que verla más allá del foco mediático y museístico.

Él ha promovido en las redes sociales, con más de 31,9 mil seguidores, una curaduría virtual del arte, con una pedagogía de contenidos en internet, replanteando la retórica de la élite artística.

“La inmensa mayoría del arte forzosamente es mediocre”, dice con picardía este historiador que tardó cuatro meses escribiendo este ensayo y más de un año definiendo su serie de ensayos breves, históricos y puntuales para este libro que sus lectores consideran útil y con un enfoque dinámico y sugerente.

Cajigal explica que la popularización de la historia del arte incomoda a ciertas conciencias. Él redescubre obras de arte y vidas interesantes de creadores que quedaron en el olvido. Considera que el acceso directo a las fuentes del conocimiento a través de internet ha permitido que el público que jamás ha visitado un museo pueda entrar en él y conocer las obras clásicas que están en el Museo del Prado.

Confesiones de un historiador e influenciador de arte: Miguel Ángel Cajigal

Hay gente que conoce en qué salas están ciertas obras sin haber visitado personalmente el museo, gracias a la tecnología.

Cajigal dice que le fascina Goya, especialmente ‘Vuelo de brujas’, en la que tres brujas levitantes y suspendidas están devorándose a una mujer. Mirar una obra es además de sumergirse en sus formas, conocer los secretos del tiempo y el contexto histórico en que nace. Lea además: En el sector Nueva Jerusalén también pueden aprender del arte

Un conocedor del arte universal

Miguel Ángel Cajigal Vera es historiador de arte español, comisario de exposiciones y divulgador cultural. Miembro del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) y del Consejo Internacional de Museos (ICOM). Ha comisionado la exposición principal del Xacobeo 2021, para la Xunta de Galicia, bajo el título ‘Galicia Futura’.

Dirige el Máster en Educación en Museos y Espacios Culturales de la Universidad Miguel de Cervantes , colaborador con universidades como la Colgate University de Estados Unidos, Universidad del País Vasco, la Universidad de Málaga y el Comité Español de Historia del Arte. Con el nombre de El Barroquista, divulga el arte en plataformas digitales. Es la primera vez que viene a Cartagena, gracias a Asocajas y Comfenalco, que lo invitó a conversar sobre arte con la gestora cultural Niurka Rignack.

  NOTICIAS RECOMENDADAS