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Entre la música el arte: el talento innato de Raffael Figueroa

El don de este cantautor es versátil, sus pasos no solo se mueven por la música que tanto lo inspira, también crea arte que sorprende a la vista.

CRISTIAN AGÁMEZ PÁJARO

06 de junio de 2021 02:00 PM

Dicen que cuando están en el vientre de la madre, los bebés son capaces de experimentar matices emocionales excepcionalmente sutiles y que los sentimientos de la mamá podrían también formar su personalidad. Quizá fue en ese universo de sensaciones, cuando esperaba por llegar a este mundo en las entrañas de su madre, María Ketty Figueroa, que empezó a despertarse en Raffael Figueroa (Valledupar -1995) aquel oído artístico y aquel talento del que haría gala apenas siendo un pequeño de cuatros años y por el que muchos al su alrededor lo calificaban como un prodigio.

“Algo que siempre dice mi mamá es que cuando estaba embarazada ella cantaba en coros ya, después, cuando nací, desde bebé siempre estuve en ese ambiente de lo que era el coro. Cuando ya tenía cuatro años, decidieron introducirme a clases de canto para explorar mi musicalidad. A los cinco años hice mi primer musical: La donna è mobile//Qual piuma al vento”, entona.

Fue esa la primera canción que presentó en público, para un concierto recital del Banco de la República y, a partir de ahí, empezó a profundizar su trabajo en ese área, haciendo parte del coro infantil Shola Cantorum Valledupar.

“En principio, todo mi trabajo fue con el canto lírico. Tuve bastantes presentaciones en Valledupar, llegué a hacer algunas presentaciones en Cartagena, todo eso fue alrededor del canto lírico, también cantaba otras canciones de Nino Bravo y de Luis Miguel”, relata. Y, pronto, por ese mismo talento que va en su torrente sanguíneo, sucedió algo que, definitivamente, le cambiaría la vida.

“Una vez que terminé el bachillerato en el Gimnasio del Norte, uno de los mejores colegios de Valledupar, me gané una beca. Mi mamá me llevó ante las directivas, me puso a cantar y ellos decidieron darme en ese instante una beca que ha sido uno de los mejores regalos que he recibido en mi vida, yo estoy eternamente agradecido con ellos. Entonces con esa beca apliqué para entrar a Bellas Artes en Cartagena”, recuerda. Y, aunque era cantante lírico, quiso desarrollar también otra pasión musical.

“En Bellas Artes ingresé como violinista. Me gradué como maestro en violín, sin embargo, seguí trabajando desde mi canto. Conocí la metodología de muchos profesores de canto que han pasado por Bellas Artes, como Fernando Carrillo y Margarita Escallón. Y, durante el tiempo que estuve en Cartagena, me conocí con la señora Evelia Porto, ella tenía una fundación que ayuda muchos a jóvenes talentos. Yo, adicioné, le presenté O sole mío y, a través de la presentación, pude tener el privilegio de viajar alrededor del mundo con la Fundación Tocando Puertas”, cuenta Raffael.

Entre la música el arte: el talento innato de Raffael Figueroa

Desde pequeño Raffael se ha destacado en el canto lírico, sin embargo ahora ha incursionado en otros géneros.

Esos viajes a los que también ha llegado por su talento han nutrido una carrera artística en asenso. “Estuve en varios campamentos de verano. La primera vez fue en el 2014, cuando yo era muy pequeño todavía (tenía 17 años), me conocí con otros niños, toqué principalmente el violín y me presenté como cantante ante varias figuras importantes de Virginia, Estados Unidos. Pasó el tiempo y tuve la oportunidad de hacer otro viaje. Una gira en Europa con el Proyecto 10. Fui como violinista y visitamos muchos lugares, tanto en España como en Italia; conocí a artistas de todas partes del mundo, excepcionales, excelentes. Cuando volví, hice otro viaje, al Global Summer Music Institute, en Virginia, recibí clases espectaculares con maestros de canto lírico y de teatro en ópera. También aproveché al siguiente año para volver y continuar recibiendo clases”, narra sobre esa experiencia a la que lo ha llevado la música y en el que su talento ha sido elogiado y destacado.

Y es que Raffael ha sido violín primero en la Orquesta Sinfónica de Bolívar (OSB), con la que ha participado en una gira internacional, también ha cantado junto a la Camerata Heroica, ha tenido innumerables presentaciones con distintas orquestas y escenarios del mundo, ha sido invitado como coach vocal en la Iglesia Vino Nuevo, en Ford Lauderdale, Florida. Ha sido cantante solista en el show Sabrosura, también en la telenovela Galy Galeano y personaje de reparto en La luz de mis ojos.

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El talento en las artes de Raffael es versátil, sus pasos no solo se mueven por la música, esa que tanto lo inspira y que sorprende al oído. También crea arte visual. “Mi vida en el arte ha sido una cosa maravillosa... y digo arte, porque no solo es la música. Yo amo todo lo relacionado con el arte, con la poesía, la literatura, todo eso para mí es una maravilla”, afirma.

Su madre es escritora, compositora y artista plástica. También le heredó un poco de eso. Figstran Media es una empresa dedicada al arte visual y a la producción musical que creó Raffael en torno a la ilustración, que alterna y combina con la música.

“Muchas de las cosas las aprendí de mi mamá, otras explorando por mi cuenta. También le debo mucho de vida a mi madrina Sandra Padilla, ella es una maestra muy reconocida en Valledupar y en Cartagena”, relata. En esa carrera creativa ha ilustrado libros como ‘Mi corralito de colores’ y hace animaciones para las canciones que compone.

Entre la música el arte: el talento innato de Raffael Figueroa

Una de las ilustraciones de Raffael.

“Últimamente saqué una serie de canciones a Cartagena, de hecho, una de esas ganó uno de los puestos en el concurso de Rompiendo Cadenas. Se llama Bolero a Cartagena. Las canciones son muy bonitas, se encuentran en el playlist que se llama Un caballero cartagenero”, comenta y añade:_“Mi visión sobre Cartagena es como cuanto tú analizas a una persona que tiene una historia, que le han jalado las greñas, que le han dado todo el afecto pero que aun así no ha recibido todo el amor que se merece, es alguien que tiene el corazón bastante golpeado. Es una persona que necesita ser abrazada”, sostiene sobre la ciudad que lo inspira.

“Tengo un estilo en el cual estoy trabajando y me proyecto a seguir haciéndolo. Quiero poder tener una agrupación con la cual mover esa música”, dice.

Un estilo que se ha ido alejando del canto lírico para incursionar en otros géneros con canciones como Acaba de comenzar, que nos habla sobre dejar atrás lo que nos ata al pasado y sobre ser libres, y Te tienta, el más reciente de sus temas que nos habla sobre la corrupción, esa que tanto afecta a Colombia y que ha sido motivo de multitudinarias marchas el último mes. Raffael, aunque vive en Cartagena, se encuentra ahora en Florida, Estados Unidos, donde continúa buscando nuevas formas de sorprender con su arte.

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