Facetas


No son simples salsas, es un emprendimiento Del carajo

En un frío invierno en Buenos Aires, nació la versión de la salsa de ajo de las hermanas Lizeth y Kelia Mussy, que tiempo después, desde Manga, se transformó en un delicioso emprendimiento.

IVIS MARTÍNEZ PIMIENTA

20 de junio de 2021 06:00 AM

Son jóvenes, extrovertidas y no le temen al éxito. Más que una salsa de ajo, estas chicas han hecho de su emprendimiento toda una marca de fuerza femenina, que impulsa a los comensales a guerrearse y disfrutar la vida.

Lizeth es alegre, racional y creativa; Kelia es soñadora, creativa y apasionada. Así se describen las fundadoras de Del carajo salsa.

De las hermanas Mussy, Lizeth (26 años) es la menor y es la cartagenera de la familia, mientras que Kelia, (de 37), nació en Ovejas, Sucre, tierra de gaita.

La primera es diseñadora y la segunda es abogada.

“Además de ser socias en nuestro emprendimiento, somos facilitadoras en una comunidad de fe y amistad. Y, como todas las buenas cosas de la vida, somos la unión de opuestos que dio como resultado el mejor complemento”, afirman.

Las jóvenes van caminando a paso firme con su marca de salsa casera, y agradecen a sus más de 4 mil seguidores en Instagram (@delcarajosalsa) la confianza que han tenido en el producto. ¿Cómo surgió toda esta magia y por qué es tan especial este emprendimiento? A continuación, ellas nos cuentan su historia.

¿Cómo nació el emprendimiento?

- La salsa de ajo surgió hace unos años, cuando vivíamos en Argentina. Una noche, desesperadas por querer comida y sabores colombianos, Lizeth se metió a la cocina a crear y cocinar y allí, en un frío invierno de Buenos Aires, nació por primera vez nuestra versión.

En el tiempo que estuvimos en Buenos Aires, la salsa de ajo y piña fueron un éxito. Tanto para amigos como posteriormente para desconocidos, a los cuales comenzamos a llegar a través de redes sociales.

Ya en Colombia, ¿cómo continuaron?

- Al finalizar nuestros estudios, regresamos a Colombia y allí la salsa quedó solo para consumo en nuestro hogar. Hasta que llegó la pandemia y decidimos lanzar la salsa Del carajo y pusimos manos a la obra, a tocar puertas, a enviar muestras, a probar, a corregir, a mejorar, a crear y bueno, gracias a Dios, la acogida de la salsa ha sido un éxito.

Hoy en día seguimos tomando pedidos y entregando el día sábado y ya está presente en los puntos Carnecol Manga y 13 de Junio. En unos meses esperamos que salgan nuevas uniones en las que estamos trabajando para seguir posicionando la salsa.

¿Cómo definen su emprendimiento?

- Del carajo es la suma de nosotras dos. Quisimos crear una marca cercana, con consciencia social y que sacara sonrisas tanto por su sabor como por nuestro contenido en redes. En redes tenemos más de 4.000 seguidores y es a ellos a quienes debemos todos estos logros. A quienes se sienten identificados y quienes nos apoyan con sus recomendaciones y compra. Esta es una salsa que va corriendo voz a voz y eso no tiene precio.

La gente se siente feliz al probar su salsa y la recomienda. Ellos son nuestra mejor carta de presentación.

¿Creen que pueden ser inspiración para otros emprendedores?

- Creemos que sí, gracias a Dios. Todo se lo debemos a Él.

Recibimos muchos comentarios positivos y de ánimo. También de la calidad del producto, autenticidad de la página y el esmero en la atención, empaque y presentación. Creemos que lo más importante ha sido creer en nosotras y en nuestro producto. Porque al iniciar un proyecto tienes voces muy fuertes en contra o que no creen en lo que ofreces, por eso tienes que cerrar los ojos y creértelo tú, y poco a poco verás los resultados.

Leer, escuchar a quienes saben, conocer a tu cliente, invertir en un diseñador que entienda tu visión, un fotógrafo y tener un creativo es vital.

Tus redes sociales no son un lujo, son la primera impresión que tu cliente tiene sobre ti. ¿Qué imagen quieres dar?

Y como lo dice nuestra pagina: Del carajo no es una salsa de ajo, es tu próxima adicción. Pregúntale a quien ya la probó.

¿Cómo se visualizan en unos años?

- Creciendo. Llegando a supermercados y almacenes de cadena. Dios mediante con puntos físicos. Queremos posicionar la salsa y seguir enamorando a todos con su sabor.

Nuestro objetivo es que todos puedan disfrutar de salsas Del carajo como parte de su consumo diario, de sus celebraciones y de todos sus momentos. Hacer de la salsa de ajo no algo que se consume esporádicamente, sino que se come con todo.

¿Un consejo de emprendedor a emprendedor?

- Creer en su producto, pontenciarlo y no querer parecerse a nadie más, darle su sello. Mantente actualizado, las redes sociales te sepultan o te catapultan.

También debes estudiar viabilidad y competencia. Y escuchar y aprender de personas visionarias. Que creen en los caminos poco transitados y se atreven a crear, no a copiar.

Puedes vender cualquier cosa y hacer que la gente lo quiera siempre y cuando sepas cómo. Lee, investiga y aprende.

***

Para las hermanas Mussy, tener gente que hoy sea cliente de la salsa, y que la recomiende porque la consume, es un logro más allá de lo esperado. Aman todo de su proyecto, y no es solo por generar ingresos. “Por ejemplo, nos gusta cuando hacemos de cupido️ y encargan salsitas con mensajitos de amor anónimos. Es genial”, añaden.

Celebran entre risas que ya tienen “adictos” que escriben semanalmente a pedir su dosis, y eso es una muestra de que, poco a poco, los sueños se cumplen. Eso sí, con disciplina.

  NOTICIAS RECOMENDADAS