“A un niño temeroso de la oscuridad nos cuesta muy poco perdonarlo. Lo verdaderamente triste de la vida es cuando los hombres temen a la luz”. Platón En las conversaciones con mis amigas siempre llegamos al tema del amor, de nuestras parejas, de la convivencia. Como lo he dicho en otras oportunidades, como buena romántica que soy, para mí el amor es el motor que mueve el mundo. Y a medida que se vive más, se va dando uno cuenta de que el amor es felicidad, es entrega y también dolor. Una de nuestras compañeras de tertulia se encuentra ante un gran dilema. Lleva varios años en una relación que cree “estable”, pero poco a poco han ido apareciendo las dudas. Siente que su relación no avanza, que llegó a un punto donde no sabe qué son realmente ella y su novio. ¿Son pareja? ¿Son novios? Y créanme, ¡hay una gran diferencia! Ser novios es compartir hasta cierto punto la vida; no hay obligaciones más allá de vivir un sentimiento amoroso y sano hacia la otra persona, disfrutar del compañerismo, la diversión y, ojalá, procurar que siempre tengan o al menos en buena medida, entendimiento. Es salir los fines de semana, es querer conocer más al otro. En esta relación se parte de la base de que hay atracción, gusto por el otro. Pero no obligaciones que vayan más allá. No viven juntos, no comparten gastos. La atracción es punto de partida para un noviazgo, y querer conocer mejor a la persona que nos inspira esos sentimientos es el paso a seguir. En la pareja, en cambio, todo lo anterior se ha dado. Es hora de querer compartir más cosas, desean vivir juntos. Quieren acompañarse hasta la vejez y formar un patrimonio para la etapa más madura de la vida. Son pareja cuando piensan formar una familia. Cuando comparten momentos más íntimos y sólidos. Y, sobre todo, cuando los dos saben que van por el mismo camino; no sólo uno de los dos, porque ahí ya no se trata de pareja sino de ilusión. El consejo de la mayor del grupo fue ese: tener claro en qué etapa estamos y cómo nos vemos con esa persona en el futuro. Saber qué es lo que nuestra pareja quiere y si comparte nuestros sentimientos. No podemos vivir de los deseos, éstos se deben compartir, pero a la vez tener los pies en la tierra y saber en que están: ¿NOVIOS O PAREJA? No olviden escribirme a vienar@periodicosasociados.com Feliz fin de semana ¡Chao!
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