Buscar…; ¡y encontrar! a la ‘persona complemento’ es uno de los mayores retos que enfrentan quienes están interesados en vivir felices en pareja. Pero, ¿dónde y cómo buscarla?, ¿existe un alma gemela en cualquier parte del mundo?, ¿todos la tenemos? Respuestas. ¿En serio existen las almas gemelas? Esta es una de las grandes preguntas que muchas veces nos rondan en la cabeza, y más aún, si pensamos en el plano sentimental. Aunque parezca un invento de hace poco tiempo, esta teoría tiene su origen muchos años atrás. Se dice que en una obra escrita por el filósofo griego Platón, llamada El Banquete o El Simposio, se describe la forma como varios invitados a una cena deben hacer una exaltación a Eros, el dios del amor, y dar su opinión sobre este sentimiento. Uno de esos invitados fue el dramaturgo Aristófanes, quien en su discurso narró el mito de que antes, en el mundo, existían seres que físicamente eran redondos, tenían cuatro piernas, cuatro brazos y un rostro con dos caras. Agregó además que había tres tipos de sexo: el masculino, que desciende del Sol; el femenino, descendiente de la Tierra, y el andrógeno, regido por la Luna. Estos seres eran muy arrogantes, lo cual produjo la ira del dios Zeus, quien decidió castigarlos dividiéndolos en mitades con un rayo y forzándolos a pasar su vida entera buscando a su otra mitad. Otra teoría indica que Dios, en un inicio, creó almas andrógenas, las cuales eran masculinas y femeninas por igual. Ya en la Tierra, éstas tuvieron comportamientos que las alejaron de Dios y generaron un karma, con lo cual fueron separadas y obligadas a pasar su vida buscando a la otra mitad. Ahora, el concepto de alma gemela mantiene una fuerza innegable y sin importar en qué historia creamos, todos nos la pasamos en la búsqueda de esta otra mitad. Sin embargo, lo que no muchos sabemos, es que este concepto no se trata solamente de esa persona especial que se convierte en nuestra pareja y con quien permanecemos hasta el fin de nuestros días. En realidad, es aquella con la que nos sentimos profundamente conectados, que comparte el mismo sendero y nos ayuda a crecer. Por lo tanto, esa conexión puede sentirse con un familiar, un amigo, un hijo y, por supuesto, una pareja. ¿CÓMO IDENTIFICAR A NUESTRA “MEDIA NARANJA”? El concepto generalizado de alma gemela es “alguien que comparte una afinidad profunda y natural con otra persona, en el campo afectivo, amistoso, amoroso, sexual o espiritual”. Y aunque es muy cierto, debemos agregar que podemos identificar el alma gemela por medio de la conexión que sentimos con esa persona tan pronto hablamos con ella. Sin embargo, algunos dicen haber sentido que ya conocían a esa persona desde hace mucho tiempo atrás o que cuando la vieron por primera vez sintieron que ese momento era un “reencuentro”. Cuando tenemos una relación de alma gemela se siente una fuerza, un sentimiento que sale de lo más profundo de nuestro ser. Se comparte el mismo camino y se evoluciona gracias a esa relación. Existen dos tipos de relación de alma gemela: en el primero, una de las almas ejerce el papel de “maestro” y la otra de “alumno”. En el segundo, la relación de las almas está en el mismo nivel evolutivo y las dos van creciendo conjuntamente. Su característica principal es que trae consigo las oportunidades que necesitamos para crecer y evolucionar espiritualmente. ¡LA ENCONTRÉ!... ¿DURARÁ TODA LA VIDA? Pero en medio de esta búsqueda, un nuevo interrogante pasa por nuestra mente. ¿Una vez la encontremos, nuestra otra mitad se quedará para toda la vida? Y aunque este es un concepto muy común, la verdad es que no siempre es así. Puede ser un mes, un año o, efectivamente, toda una vida. El propósito esencial de este tipo de relaciones es evolucionar y tener la oportunidad de hacer un trabajo espiritual para crecer a ese nivel. Hay relaciones que logran este propósito en un corto período, y otras requieren de mucho más tiempo para alcanzarlo. No obstante, el libre albedrío que Dios nos regaló puede hacer que cosas en nuestra vida tomen un rumbo diferente. De tal forma, aunque hayamos acordado vivir una relación de alma gemela con alguien en el momento de conocerla, o de ya estar en esa relación, también podemos decidir cortarla o forzarla a durar más de lo que debe. En el caso de una relación de pareja, muchos se asustan al pensar que la alma gemela es sólo una y que si no ha llegado, posiblemente nunca llegará. La realidad es que podemos tener más de una relación de este tipo y puede durar unos meses, años o toda la vida. ÁNGELES Y ALMAS GEMELAS De acuerdo con Ana Mercedes Rueda, experta en el tema de ángeles, estos seres nos enseñan que el verdadero amor es el que va de adentro hacia afuera, y no al contrario. Este es uno de los puntos principales en el tema, pues se tiene el concepto o la idea de que al amor lo vamos a encontrar “en alguna parte” y nos angustiamos buscando, cuando en realidad lo que debemos hacer es atraerlo hacia nosotros con el sentimiento de amor que emanemos hacia los demás. A quienes creen en el poder de los ángeles, Ana Mercedes nos da las siguientes recomendaciones para atraer una relación de alma gemela: - Trabaje el chakra del corazón Este es el centro de energía que tenemos a la altura del pecho, y tiene que ver con los sentimientos, con nuestro amor propio y hacia los demás. Siéntese o acuéstese. Cierre sus ojos. Relájese, respirando hondo y lento. Imagine una luz blanca que baja del cielo y penetra en su cabeza. La luz va bajando hasta llegar a su corazón. Allí, sienta o imagine cualquier ‘mancha’ o punto oscuro que éste pueda tener. Vea cómo esa luz limpia el chakra, dejándolo totalmente brillante, con un color verde esmeralda, el cual es el color propio de este centro energético. - Atraiga a su alma gemela Cuando el sentimiento de amor se haya fortalecido en su corazón, continúe con el siguiente paso, que es el de atraer esa alma hacia usted. La siguiente meditación puede ayudarle: repita el inicio del ejercicio anterior. Dé gracias a Dios y a sus ángeles, y pídales que le acompañen durante la travesía para conocer su alma gemela. ¿POR QUÉ NO TODOS LOGRAN ESE ENCUENTRO? La verdad es que muchas personas no encuentran a su otra mitad. Pero no se trata de que no exista; por el contrario, hay varios aspectos que se pueden interponer en esta búsqueda: El ego Entendido como la mente. Cada quien toma la decisión de no aceptar a quienes se acercan, y que podrían ser sus almas gemelas. La exigencia, el miedo, la arrogancia y la timidez son algunos de los sentimientos provenientes del ego que no permiten vivir este tipo de experiencias. El libre albedrío Esta posibilidad nos permite que el ego, efectivamente, se apodere de nosotros y nos aleje de lo que realmente queremos. La falta de fe Si no creemos que esto es posible, seguro que nunca se hará realidad. La ansiedad, la angustia y el negativismo también se convierten en barreras para que nuestra mitad se acerque. No olvidemos que uno atrae lo que siente y lo que piensa. Falta de amor propio Hace que las personas que nos pueden dar una relación de alma gemela no se acerquen o se alejen. ASESORÍA: Ana Mercedes Rueda – experta en el tema de ángeles. www.mensajedeangeles.com Teléfono: 614 3650, Bogotá.
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