París y Nueva York, grandes capitales por antonomasia, y de la moda, por ejercicio, profundidad, formación y constancia, se pronunciaron en septiembre del año pasado sobre lo que usaríamos esta temporada de Primavera-Verano que, para nuestro caso, ¡es muy verano!
Las claves para vivirla con acierto ya empiezan a aparecer en nuestras vitrinas, algunas con acento de vacaciones y otras más con el refinamiento propio de las mujeres que visten con gusto cada temporada y están lista para el regreso o para saludar el cambio en su ropero.Compartimos algunas de esas pistas. Nuestra recomendación: lleva a tu clóset al menos dos de estas tendencias y juega a mezclarlas con tus prendas actuales. 1. EL SABOR EUROPEOLas propuestas son diversas y emocionantes. Invitan a ser varias mujeres. Esas casi clericales, de Valentino, con María Grazi Chiuri y Pierpaolo Piccioli, de cuellos altos, mangas largas y vestidos de riqueza visual, aunque sin volumen, en los que la única piel se asoma en manos y rostro.O esa desnudez que insiste en sugerir Sarah Burton para Alexander McQueen, a propósito de la variedad de conjuntos que enseña con cropped tops (ombligueros).Y quizá otra mujer, a la que Hedi Slimane vistió de traje masculino, en blanco y negro, incluida la corbata. 2. DE LA SUTIL SENSUALIDADSiempre se nos ha dicho que es mejor sugerir que enseñar. Y hoy la moda aplica ese precepto en sentido literal. No de otra manera podrían entenderse los vestidos de Stella McCartney con estratégicas transparencias en las piernas que la británica diseñó en varios tonos, como queriendo repetir un ejercicio que, a su entender, debe ser aprendido. ¡Aceptamos la lección!Esa insinuación sensual, desde la transparencia, también puede ser llevada en paneles a las prendas en el abdomen, las mangas o la espalda.Y en la misma línea sexy, brevemente sexy, se inscribe Giambattista Valli con vestidos de profunda abertura delantera, que dejan ver una pieza entre cachetero, short o pantaloncito caliente. Tú decides. Las piernas, de nuevo, son las protagonistas. 3. BLANCO Y DENIMSi quisiéramos hablar de dos ganadores de la temporada, diríamos sin dudar: blanco y denim. De París a Nueva York, en Milán o en Barranquilla, las bases textiles se quedaron en estos tonos neutros que llenan de frescura el clóset, como no pasaba hace años.El denim, esencia misma de la comodidad y del lenguaje de lo básico, se luce en camisas, faldas pantalón, overoles o carpinteros, y, cómo no, en chaquetas y chalecos.Por el lado del blanco, es sabido su poder refrescante en situaciones de extremo verano. Ahora es el momento: sube la temperatura y está disponible. Se ve en enterizos o en los diseños de Sophie Albou, en los vestidos de Tory Burch y en las siempre refrescantes ideas de Ralph Lauren. Y, claro, en la marca epítome del minimalismo. ¡Sí, hablamos de Calvin Klein! 4. BLANCO Y NEGRONada qué hacer, esta dupla llegó para quedarse. Su presencia en las colecciones Primavera-Verano así lo confirma. Elemental. Fácil de lucir. Pasa de una temporada a otra sin problema.Nos gusta el manejo que le da Rachel Zoe o la reinterpretación de la dama del vestido envolvente, Diane Von Furstenberg. O esos fascinantes conjuntos masculinos (rabiosamente masculinos) de Ralph Lauren. Una apuesta segura, siempre, a la que podemos enriquecer con acentos en rojo, amarillo, coral o violeta (guiño para comprarte un nuevo par de zapatos o renovar la cartera).Y hablando de colores que se resisten a marcharse, anota en la lista al verde menta, obstinado, que ahora se inscribió en el grupo de los tonos pastel, tal y como lo vemos en Ralph Lauren. 5. ÉTNICO Y SAFARIDos términos que decidieron caminar juntos. Mientras lo étnico nos habla de estampados con profunda evocación tribal africana, con formas geométricas estampadas en vestidos y pantalones de siluetas muy holgadas, el estilo safari se decanta por siluetas más estructuradas en chaquetas, bermudas, vestidos camiseros y shorts. Pero a ambos los une la línea geográfica que conduce a África y que celebra a este continente como fuente de permanente inspiración.El viaje, en términos de estilo, lo emprendimos en Nueva York, de la mano de Donna Karan y Michael Kors, principalmente.

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