Revista nueva

Un encuentro entre la calle y la pasarela

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BEATRIZ ARANGO S.
16 NOV 2014 - 07:51 PM

¿Vestidos de calle con tenis? ¿Falda lápiz con zapatillas deportivas? ¿Camisas de cuadros atadas en la cintura? ¿Camisetas con manifiestos divertidos inscritos en el pecho? ¿Sandalias planas de playa con faldas de diario?

Pero si eso es lo que vemos en la calle, en las universidades o en el metro todos los días, ¿qué hace en la pasarela?

Las preguntas son pertinentes y exigen agitar la cabeza una, dos y hasta tres veces para entenderlo y admitirlo: la moda hoy se antoja de los más normal y cotidiana, o lo que los analistas de tendencias callejeras han llamado Normcore. Una rápida revisión del término nos lleva a descomplicado, normal, sencillo, desaliñado, anti-tendencia, anodino.

“Comodidad sin esfuerzo” también son palabras que nos ayudan a mirar esta tendencia, que cada vez toma más fuerza en catálogos y vitrinas, y, claro, en las calles.

Jeremy Lewis, editor de la revista Garmento, lo definió en The Cut como un "sentimiento anti-moda". “Hoy en día, mucha gente asocia la palabra al acto consumista, más que a una herramienta de identidad. Al final, el Normcore nace como una declaración de intenciones al hecho de que no hace falta la ropa para defender nuestra personalidad”, señaló.

ARREBATOS DE ESTILO
Una suerte de desenfado con estilo, como el que presentó el año pasado Hedi Slimane para Saint Laurent en la Semana de la Moda de París: faldas cortas de índigo, con efectos de destrucción y a juego con camisas masculinas de cuadros. Modelos vestidas de trajes cortos con chaquetas oversize, que parecían acabadas de salir de una fiesta. El desaliño dijo “presente” en la pasarela parisina y causó estupor y asombro.

El impacto pasó. Los diseñadores y el mercado entendieron (lo están entendiendo) que no pueden seguir trabajando en una torre de marfil, alejados de las opiniones y necesidades de la masa, esperando a que acepte y vista sus propuestas.

Hoy, en un fascinante ejercicio de aprendizaje y traducción de lo masivo, observan al ciudadano, sus gustos y necesidades y casi que, textualmente, los trasladan a su propuesta estilística, con su sello de identidad.

Miremos un caso: en Nueva York, París, Tokio y diversas metrópolis con servicio de metro, las ejecutivas salen de su oficina, guardan los tacones en una bolsa adicional a su cartera y calzan zapatillas deportivas camino a su estación. Hacen ejercicio, van cómodas y caminan con ritmo. Una adaptación rápida a la vida de ciudad.

Karl Lagerfeld presenta en pasarela a esa ejecutiva, que luego del trabajo se viste de Chanel para ir al mercado, pero no va de taconazos, ¡no señor!, ella luce sus tenis Chanel, en tweed. Un arrebato de estilo que resultó tan sorprendente, que todas las marcas de lujo lo emularon.

Las propuestas Otoño Invierno de las grandes marcas exhiben con orgullo su apuesta deportiva. Valentino en camuflado, Dior con flores en 3D aplicadas al diseño, Y-3 con suelas de madera y diseño aerodinámico, Prada en tono oscuro, Chanel en negro o  en tweed de colores iridiscentes.

Un encuentro entre calle y pasarela, que resulta apasionante de interpretar y de seguir. Cada vez se rompen más reglas establecidas.

La sencillez y la simplicidad reclaman su espacio, bajo el rótulo de Normcore. Los diseñadores ya lo aceptaron… ¿y tú?
                                       
IDEAS PARA LUCIR “NORMAL”
1.  Jeans, camiseta con estampado y tenis.
2. Vestido o falda de diario con zapatillas deportivas. Ojalá con diseño o metalizados.
3.  Deportivo chic: falda lápiz o pantalón formal con camiseta deportiva y zapatos altos.
4.  Pantalones tipo jogger o sudadera en texturas más refinadas como crepé o seda.
5.  Jeans boyfriend sin estructura, camiseta blanca, chaqueta y tenis slip on (sin atadura).
6. Falda de encaje o tul con camiseta y tacón aguja.
7. Pantalón tipo jogger con camiseta y slip on de animal print.
8.  Vestido tubo con tenis blancos, tipo zapatillas Converse.
9. Traje de pantalón y saco para ellos con tenis de cuero.
10. Falda lápiz, chaleco de piel y tenis.

Los looks Normcore suelen parecer andróginos, se borra la línea entre lo femenino y masculino.

Adopta una clave Normcore en tu look y diles sí a las sandalias planas o a los tenis para tus vestidos.

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