La mayoría de las mujeres tenemos los minutos contados en las mañanas para arreglarnos y empezar el día con la autoestima en alto. En la edición del sábado anterior les contamos cómo estar listas en tiempo récord, y esta vez complementamos el tema con una guía práctica que contiene esos errores que solemos cometer -producto de las carreras y la premura- a la hora de maquillarnos.
Aunque son “pecadillos”… ¡no se pueden perdonar! Llegar a la oficina y horas después, ante un espejo, darnos cuenta que parecemos un mimo (por el exceso de base) o que tenemos el delineador corrido o que nos aplicamos unas sombras con brillo, seguro nos echa a perder el día con toda seguridad.
Por supuesto, un correcto proceso de maquillaje no comienza cuando nos aplicamos el corrector o la base. Este inicia con una piel limpia y sana.
Los poros de la piel necesitan respirar para cumplir la función de renovación celular, por lo que nunca, bajo ninguna circunstancia, podemos irnos a dormir sin desmaquillarnos.
Y en las mañanas debemos seguir la rutina de limpieza, crema hidratante, contorno de ojos y protector solar, con productos afines a las necesidades y características de la piel.
Eso no es todo. Hay otros “detalles” que no pueden obviarse. Uno, maquillarnos siempre con luz natural (la artificial cambia los tonos de los productos). Dos, ser generosas a la hora de comprar productos de buena calidad (por ejemplo, los lápices delineadores muy duros pueden dañar un área tan delicada como los ojos). Tres, mantener en buen estado elementos como brochas, pinceles, pomos, rizador de pestañas, etc.
Cambiemos de tema. También armamos un artículo dirigido a las mujeres que están pensando en comenzar un negocio que se mueva en el mundo virtual.
La competencia es dura en estos momentos y cualquiera se da cuenta de ello, gracias a la visibilidad que da internet. La idea es que su empresa también debe figurar allí. ¿Pero cómo hacerlo y no perderse en la sobreoferta digital?
Nuestro asesor, Consultor Web, asegura que invertir en la imagen corporativa y en la web siempre será un acierto; ahorrar en ello suele desacelerar la capacidad para competir. Así, un sitio lento, aburrido o desorganizado, hará que los clientes busquen otros que les generen mayor confianza.
Dos temas que, estamos seguras, les serán de gran utilidad.Hasta la próxima.
