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Revista turbo

Colmotores, un paso a la fabricación

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Desde 1957, cuando se puso en marcha gracias a la iniciativa de Germán Montoya Vélez, la planta de Colmotores ha sufrido todo tipo de transformaciones. Inicialmente manufacturó vehículos de la marca británica Austin, pero a partir de 1965 pasó a fabricar modelos de la firma Chrysler, cuando la compañía norteamericana adquirió el 60% de la participación accionaria. Por ese entonces, de sus líneas de producción salían el Dodge Dart, el Coronet, algunos camiones y camionetas, así como los Simca.

Colmotores siempre ha sido símbolo de desarrollo, generador de empleo y productividad, cualidades que se vieron reforzadas en 1979 cuando General Motors tomó el control total de la compañía. En su planta se han fabricado toda clase de autos y camiones, no sólo de la propia GM, sino también de otras marcas con las que se establecieron alianzas, como Isuzu, Suzuki, Opel y Daewoo, comercializadas todas con el logo Chevrolet.A medida que el mercado crecía, la compañía implementaba mejoras en sus procesos de fabricación, con base en grandes inversiones en capacitación, nuevas tecnologías y desarrollos que aumentaron la productividad de la planta.Ese mismo principio fue el que forjó la idea de convertirse en fabricante, paso que se dio a mediados de este año, cuando con la presencia del presidente de la República, Juan Manuel Santos, se fundó la planta Zoficol (Zona Franca Industrial de Colmotores).

De ensamblador a fabricanteLa nueva planta se construyó sobre un área de 41.319 metros cuadrados de los 280.000 que componen la ensambladora, con una capacidad de 60.000 vehículos instalada por año. Para pasar de ensamblador a fabricante fue necesario hacer una inversión cercana a los US$200 millones en los últimos dos años, de los cuales US$70 millones se destinaron a la nueva fábrica y el resto para realizar mejoras en la planta de ensamble.El proceso de construcción, que se inició en febrero de 2012, contempló tres edificios: dos destinados a estampado y grafado y uno para las oficinas. Para el proceso de estampado se importaron de Corea dos enormes prensas, para cuya instalación se extrajeron 36 mil toneladas de tierra y se adecuó el terreno con más de 300 pilotes enterrados a 16 metros de profundidad, que permitieran soportar la carga y el golpe de cada prensa.Luego de un proceso de 17 meses que tomó la construcción de esta megaobra con todos los equipos necesarios, General Motors puso en marcha la nueva planta, donde se estampan once paneles externos que formarán parte de la carrocería del Sail y el Cobalt, los dos modelos más representativos de la marca en la actualidad.

¿Cómo se construye un auto?Todo se inicia con las láminas de acero previamente cortadas y ajustadas al tamaño de las piezas que se van a moldear. En seguida, las prensas se encargan de dar forma a las diferentes partes (guardabarros, puertas, tapas de baúl, techos y laterales) a partir de los troqueles y moldes establecidos con antelación.Algunas de estas piezas requieren un proceso de grafado que implica tomar las dos partes (interior y exterior) del panel que forman la puerta, el capó o la tapa del baúl ya estampadas para unirlas mediante un doblado perimetral que llevan a cabo varios robots programados especialmente para ese fin.Una vez listas las piezas, se llevan a la planta de ensamble, donde se arman piezas como el piso del auto, el techo, los paneles delanteros y traseros, el compartimento del motor y el baúl. Luego el trabajo se concentra en la zona principal de la planta, donde se hace el cerrado de la cabina mediante soldadura.Después de este proceso, las cabinas pasan por una línea con ayudas semiautomáticas compuestas por seis robots que realizan el trabajo final de soldadura para mejorar la precisión y la calidad final. Estos robots generaron una inversión de dos millones de dólares.La visita nos permitió observar cómo los técnicos realizan controles de calidad en cada proceso con el fin de garantizar un buen producto al final. Una vez se tiene la cabina lista, se adicionan las partes colgantes, como son las puertas laterales, el capó y la tapa del baúl. Recordemos que en la planta de ensamblaje se construyen los modelos Spark en sus versiones particular y taxi, además del Spark GT, el Aveo, el Sail y el Cobalt.Otro aporte nuevo en este proceso es el banco selectivo automático, el cual transporta las cabinas (capacidad para 63 cabinas) al área de pintura, procedimiento que anteriormente se hacía en forma manual.Una vez está lista una cabina, ingresa a las líneas de ensamblaje donde recibe el motor, la transmisión y demás partes mecánicas, como también las instalaciones eléctricas, el tablero, las sillas, el timón y los cinturones. Posteriormente se ensamblan las partes exteriores como llantas y luces, para luego realizar las pruebas respectivas de uso, filtraciones de agua, aceleración y frenos. En este momento el auto está listo para salir a los concesionarios. 

Los aportesPara darle vida a la nueva planta se instalaron seis robots que mecanizan los procesos de rematado de soldadura y pintura final de los vehículos, dos prensas de alto tonelaje (2.250 y 1.000 toneladas) para realizar el proceso de estampado y ocho robots que se encargan de hacer el grafado de los paneles de acero estampados.

La inauguraciónEl acto contó con la presencia del presidente Juan Manuel Santos, el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Sergio Díaz-Granados, y el presidente de GM Suramérica, Jaime Ardila, entre otras personalidades. En su discurso, Jorge Mejía, presidente de GM Colmotores, comentó: “nos sentimos orgullosos de haber emprendido este plan de transformación industrial para convertirnos en el primer fabricante de vehículos del país”. 

¿Por qué Zona Franca?Esta figura permite, además de los beneficios tributarios, mayor flexibilidad para nacionalizar las partes que luego se utilizan en la planta de ensamblaje. Un acceso cercano a la zona franca permite aprovechar mejor los recursos, eliminar espacios de almacenaje y reducir costos en el tema de la importación de partes. La puesta en operación de la zona franca Zoficol generó empleo a 70 personas, que con el transcurso del tiempo se ampliará con la producción de nuevas partes.

Zoficol está en capacidad de fabricar autopartes para el mercado local y, en el futuro, para mercados como Ecuador, Venezuela, Perú, Paraguay, Chile y Centroamérica.
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En la región, sólo en Argentina y Brasil se fabricaban piezas para carrocerías.
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