Quien aprende a pagar en línea, no vuelve a hacer fila nunca más. Las operaciones tradicionales de casi todas las industrias tienen los días contados tras la antigua normalidad.
Hoy, un sector de tan alta relevancia para personas y gobiernos, como lo es la banca, está en proceso de renovación apostándole a las bondades de la era digital, ya que las necesidades y prioridades de los clientes son fundamentalmente diferentes.
Si bien la banca digital u online está basada en disponer de todas las herramientas digitales necesarias para que los usuarios puedan realizar todo tipo de transacciones desde cualquier momento, lugar y dispositivo, como transferencias de dinero, apertura de cuentas de ahorros, consultas de saldo, solicitud de créditos y CDT, entre otras, también es importante conocer los retos y desafíos a los que se enfrentan los bancos para lograr la prestación de servicios oportunos, flexibles y ágiles, no sólo por el efecto del auge tecnológico que está revolucionando el mercado bancario global, sino por la necesidad de responder a la aceleración de transformación a la que se están enfrentando los usuarios; los consumidores de todas las generaciones, también están adaptándose a los fenómenos digitales.
‘Si bien los bancos son calificados por patrones como confianza, términos y condiciones, servicio al cliente, plataformas tecnológicas y asesoramiento financiero, ahora, ante un nuevo panorama más digital, necesitan ofrecer a los clientes experiencias hiper personalizadas, crear nuevos ecosistemas digitales, consolidar redes interconectadas de servicios y capacidades comerciales más escalables y vender más productos a través de canales digitales. Igualmente, tendrán que comprender mejor las finanzas de sus clientes y proponerles aplicativos más sencillos para acceder a sus cuentas bancarias a través de los dispositivos tecnológicos, permitiéndoles acceder a beneficios como: tener más información de los productos, ahorro de tiempo, acceder a mayores posibilidades de seguridad y protección de su operación digital, afirma Erick H. Cepeda Diaz, Managing Director de Axity Colombia.
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El reto
En esta nueva era el usuario ya no va al banco, la corporación va a él. Para ello, compañías como Axity proponen consolidar una educación digital financiera siguiendo una serie de recomendaciones.
Lo primero es garantizar que los procesos y transacciones sean seguros; proteger a las entidades y a los clientes es una tarea permanente, que nunca se detiene. También hay que tener en cuenta que la infraestructura y comunicaciones son el corazón de los canales digitales, estos deben ser administrados, gestionados y controlados para maximizar su valor.
La infraestructura debe estar lista para manejar la demanda y contar con la capacidad de respuesta que los clientes requieren, esto solo se consigue con una correcta gestión de la capacidad, monitoreo continuo y rápida capacidad de reacción para responder en los tiempos requeridos.
También se recomienda la implementación de plataformas y soluciones como la nube, Inteligencia Artificial, Machine Learning, Aprendizaje Automático, Big Data, Business Intelligence, Business Operation Center, entre otras.
Lo anterior con el fin de garantizar la disponibilidad y continuidad de los servicios y canales digitales, para generar confianza y lealtad en los clientes; la indisponibilidad de los servicios causa un alto impacto en la certidumbre del consumidor.
Estos consejos permiten optimizar la experiencia de los usuarios y evitar cualquier fraude electrónico al que puedan enfrentarse -las transacciones digitales son más seguras que las presenciales-, por ejemplo, según Asobancaria (Asociación de Bancos de Colombia) en el año 2019 el promedio de transferencias fraudulentas realizadas a través de canales digitales fue de $2,3 pesos colombianos por cada $100.000 transferidos, mientras que en los canales presenciales era casi del doble.
Los bancos que logren transformarse en organizaciones digitales y satisfacer las necesidades de sus clientes, generando la misma confianza que tenían con el negocio físico, lograrán no sólo capitalizar la evolución y la aceleración de las tendencias digitales a su industria, sino que también prosperarán en el futuro cercano del panorama de la banca, el cual propone la consolidación y fidelización de usuarios de banco online. Según la consultora McKinsey, los clientes que están muy satisfechos con su experiencia digital tienen dos veces y media más probabilidades de abrir nuevas cuentas con su banco existente que aquellos que simplemente están satisfechos.