Desde hace meses, el mundo entero viene hablando cada vez más -y haciéndose cada vez más preguntas- sobre la Inteligencia Artificial (IA) y, en particular, sobre el impacto de tecnologías como el famosísimo Chat GPT en prácticamente todas las áreas del conocimiento humano, en la economía, las profesiones... en fin.
La conversación está más viva que nunca este viernes 13 de septiembre: OpenAI -sí, la misma creadora de ChatGPT- presentó OpenAI o1, el primer modelo de IA de su serie capaz de “razonar” y “pensar”, según dicen sus creadores. Te puede interesar leer: ChatGPT y su nueva herramienta de análisis de imágenes
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El jueves 12 de septiembre, a pocas horas de su lanzamiento, OpenAI aseguró, a través de un comunicado: “Entrenamos estos modelos para que dediquen más tiempo a pensar en los problemas antes de responder, de manera muy similar a lo que lo haría una persona. A través del entrenamiento, aprenden a refinar su proceso de pensamiento, probar diferentes estrategias y reconocer sus errores”.
Se trata de una respuesta a una de las quejas más recurrentes sobre Chat GPT en todas sus versiones: la imprecisión y errores recurrentes con datos exactos por culpa de la información falsa que abunda en internet y que, no pocas veces, el chatbot usa como insumo para sus rápidas respuestas.
Como lo explica la agencia de noticias Efe, “hasta ahora, OpenAI había enseñado a sus modelos a imitar patrones de sus datos de entrenamiento tomando como base muchas veces la información que está en internet, pero como la red está llena de información falsa, la tecnología aprendió a repetir las mismas informaciones erróneas”. Mira también: Video: Los 7 libros fundamentales que debes leer, según ChatGPT
En OpenAI o1 las cosas cambiaron: acá usan una técnica llamada “aprendizaje de refuerzo” que, básicamente, le enseña al sistema mediante recompensas y penalizaciones. Para entender un poco mejor, pensemos en el siguiente ejemplo: al resolver varios problemas matemáticos, puede aprender qué métodos conducen a la respuesta correcta y cuáles no.
Los alcances de o1
OpenAI hizo una demostración de su nuevo chatbot a The New York Times y, según Efe, y lo probó mientras “resolvía un acróstico (un complejo rompecabezas de palabras), respondía a una pregunta de química de nivel de doctorado y diagnosticaba una enfermedad basándose en un informe detallado sobre los síntomas y el historial de un paciente”.
Según la página de internet de OpenAI, estos modelos “pueden razonar a través de tareas complejas y resolver problemas más difíciles que los modelos anteriores en ciencias, codificación y matemáticas”, pero o1 aún no permite cargar archivos o imágenes, como sí lo hace ChatGPT 4.
“Entrenamos a estos modelos para que pasen más tiempo pensando en los problemas antes de que respondan, como lo haría una persona. A través de la capacitación, aprenden a perfeccionar su proceso de pensamiento, probar diferentes estrategias y reconocer sus errores”, aseguraron desde la compañía.
Una versión para desarrolladores
El modelo de o1 también cuenta con una versión “para ofrecer una solución más eficiente para los desarrolladores”: OpenAI o1-mini, se trata de “un modelo de razonamiento más rápido y económico que es particularmente eficaz en la codificación”, dice la compañía.
Los usuarios de ChatGPT Plus y Team tienen ya acceso tanto a o1 como a o1-mini, mientras que los usuarios de las suscripciones de Enterprise y Edu tendrán acceso a principios de la próxima semana.