Se acerca el 8 de abril de 2014, lo que significa que también se acerca el final del soporte de Windows XP. Por más de una década, este sistema operativo dio servicio a muchas personas y empresas, pero para la empresa ha llegado el momento de cambiar.
-Modernidad: Al actualizarse se podrán realizar de manera más rápida y eficiente, por medio de una interfaz pensada para el tacto sin divorciarse del mouse y el teclado.
-Compatibilidad: El hardware que corre Windows XP no soportará periféricos modernos, y tampoco está habilitado para el tacto.
-La nube: En Windows XP todo estaba pensado para almacenar archivos de forma local. Windows 8.1 permite almacenar todo en la nube a través de su trabajo con OneDrive.
-Seguridad: Al estar fuera de soporte Windows XP, se hará más vulnerable a ataques cibernéticos, por esto la información personal estará cada vez más en riesgo. Windows 8.1 está preparado para enfrentar amenazas y proteger información con el respaldo de Microsoft.
-Multitarea: Con el sistema de aplicaciones se pueden tener abiertas diferentes aplicaciones y trabajar con cada una de ellas de manera simultánea, en diferentes pantallas, buscando incrementar la productividad.
