El peregrino inmóvil en la literatura es una figura que simboliza la introspección y el viaje espiritual o mental, en contraposición al desplazamiento físico. No obstante, también hay quienes deciden desplazarse de vez en cuando, y más cuando está en juego el conocer esos lugares descritos en la literatura, ya que no todos los libros ofrecen esa posibilidad.
El turismo literario es una forma de viaje que combina el placer de explorar nuevos destinos con el interés por la literatura. Este tipo de turismo lleva a los viajeros a lugares relacionados con escritores famosos, escenarios descritos en obras literarias o eventos históricos que han inspirado la narrativa de libros reconocidos.
El turismo literario incluye recorridos por casas-museo de escritores, visitas a bibliotecas icónicas, paseos por ciudades o paisajes mencionados en novelas, e incluso la participación en festivales literarios. Por ejemplo, en Inglaterra, los fanáticos de las obras de William Shakespeare suelen visitar Stratford-upon-Avon, su lugar de nacimiento. En Colombia, Cartagena ha sido un destino clave para quienes desean experimentar los escenarios mágicos descritos por Gabriel García Márquez, un ejemplo de ello es el antiguo convento de Santa Clara, que hasta el día de hoy perdura cerca de la Plaza de San Diego, lugar descrito en la obra Del amor y otros demonios.
Desde que se anunció que el realismo mágico de Gabriel García Márquez sería contado en la serie “Cien años de soledad”, la búsqueda de los tours enfocados en el Nobel de Literatura se incrementó en un 15%, según reporte de Civitatis. Si bien en destinos como Barranquilla, Cartagena y Aracataca, se encuentran recorridos fascinantes con los cuales se logra entender el universo literario plasmado dentro de la narrativa de Gabo. Es el tour de Macondo, que se realiza en su pueblo natal, ubicado a 86 kilómetros de Santa Marta, el que más llama la atención de los turistas extranjeros que llegan a Colombia y están interesados en realizar turismo literario. Lea también: Paratrike y manglares: aventuras ecológicas para redescubrir Cartagena
“La búsqueda de las actividades relacionadas con Gabriel García Márquez, han presentado dos incrementos representativos durante este año, el primero fue con el lanzamiento de su libro póstumo en Agosto Nos Vemos que se realizó en marzo y en el más reciente incremento se presentó cuando se anunció que su obra más leída pasaría del papel a la pantalla, con la serie de Netflix”, explica María Carolina Padilla Country Manager Civitatis.
La serie de Netflix ha puesto aún más al país frente a los ojos de estudios y productores extranjeros, ya que también es un testimonio de la profesionalización y el desarrollo continuo de la industria audiovisual local.
4 puntos recomendados para visitar en Aracataca
Aunque Macondo, según palabras del escritor, “no es tanto un lugar como un estado de ánimo”, en el recorrido que se realiza en Aracataca, se encuentran lugares e historias que fueron relevantes en la creación de este pueblo imaginario, que es conocido en diferentes países del mundo. Por lo anterior, un guía de Civitatis, compartió los puntos claves del tour de Macondo, los cuales son significativos y están reflejados en la obra más galardonada del escritor, Cien años de soledad.
1. Museo Casa De Gabriel García Márquez: los primeros años de vida del escritor alimentaron su imaginación para crear el maravilloso “Realismo Mágico” que caracteriza sus libros. Aunque la casa real en donde Gabo pasó su infancia fue demolida, este museo es una réplica de aquella casa, en donde escuchó de su abuelo historias de la guerra de los mil días, también relatada en Cien Años de Soledad. Además, en este lugar se ha recreado diferentes fragmentos y espacios que forman parte del libro, como el fresco corredor decorado con begonias, en donde las mujeres de la familia se sentaban a tejer o el cuarto de los trastos, espacio prohibido para el pequeño Gabriel, los cuales tienen presencia en el libro como el corredor de begonias de la casa de los Buendía y el cuarto de Melquíades, respectivamente.


2. Estación del ferrocarril: “El tren amarillo llega a Macondo a las once de la mañana y transporta a aventureros, ultramarinos, telas, champaña y brandy”, esta es alguna de las frases en donde el escritor hacer referencia a la importancia del tren que llegaba a Macondo. Así mismo, vivió una situación similar durante su infancia en Aracataca, la construcción de la estación de ferrocarril en la década de 1920 llevó desarrollo al pueblo al conectarlo con diferentes lugares del país, lo que favoreció la activación del comercio en la zona.
3. Parque de Remedios la Bella: el personaje de Remedios la bella, fue alimentado, según cuenta García Márquez, por la historia de una joven de Aracataca, quien a diferencia del personaje ficticio del libro que murió virgen, la real, se fugó con su amante. Ante esta situación y aunque todo el pueblo conocía la verdad, la abuela para evitar la deshonra en su familia, contó con mucha firmeza que su nieta había subido al cielo como lo hizo la virgen María.

4. La calle de los turcos: a inicio del siglo XX, Aracataca, acogió a migrantes del Medio Oriente, aunque muchos de ellos eran palestinos o libaneses, llegaron con pasaporte de Turquía, por lo cual recibieron desde esa época el gentilicio de turcos, el cual aún es utilizado de forma coloquial en diferentes lugares del caribe colombiano. Al igual que en Aracataca, este grupo de familias también llegaron a Macondo y se ubicaron en una zona dedicada al comercio conocida como la calle de los turcos, así lo expresó García Márquez en el libro.
La producción ha generado una importante inversión en el país y recibió el incentivo CINA (Certificado de Inversión Audiovisual): una herramienta tributaria de la Ley 1556 que ya ha atraído a más de 130 producciones internacionales.
El incentivo económico más grande en la historia
Una serie es un producto gigante que involucra una gran cantidad de talento, que en el caso de Cien años de soledad es casi todo colombiano (97%), como siempre lo quiso Gabo, para que se pudiera hacer una adaptación audiovisual de su icónica novela. Un talento responsable de transformar la visión literaria en una experiencia visual y auditiva que, siendo de aquí, también fuera universal.
La serie, basada en la obra maestra de Gabriel García Márquez y bajo la dirección de la colombiana Laura Mora y el argentino Alex García, Cien años de soledad representa uno de los proyectos audiovisuales más ambiciosos de la historia de Latinoamérica. Lea también: ¿Te gustaría hablar con extranjeros? Llega este nuevo plan a Cartagena
¿Qué dice Proimágenes?
El Universal conversó con Proimágenes, entidad de carácter mixto que fomenta el desarrollo de las Políticas Públicas de la Industria Cinematográfica de Colombia, desde donde indicaron que la serie fue filmada en su totalidad en Colombia, después de que en 2019 Netflix adquiriera los derechos de la obra para desarrollarla en una nueva serie original en español para audiencias globales y que en 2021 el proyecto fuera aprobado para recibir el incentivo CINA (Certificado de Inversión Audiovisual), una herramienta tributaria de la Ley 1556, que otorga un crédito fiscal transferible del 35% sobre el gasto total realizado en el país para producciones internacionales calificadas.


En este caso, para la inversión de la serie en Colombia, el incentivo CINA otorgado será de cerca de $47,000 millones de pesos. En la historia de los incentivos al audiovisual en el país, este es el más grande, sin duda.
La adaptación de la obra se estrenó este 11 de diciembre en más de 190 países para una base de más de 283 millones de miembros de Netflix, es un testimonio del potencial de Colombia. La producción involucró a más de 5.000 personas entre equipos técnicos, artísticos y los extras requeridos para todas las escenas.
“Las dimensiones de este proyecto demuestran que Colombia ha alcanzado un nivel de desarrollo capaz de realizar producciones de alto perfil con equipos muy robustos. También confirma la confianza que una gran plataforma como Netflix tiene en nuestro sector audiovisual y nuestras instituciones, especialmente Proimágenes Colombia, que gestiona el programa de incentivos en el país”, dice Claudia Triana, directora general de la entidad.
Y concluyó: “demostramos que tenemos muchísimo qué aportar al lenguaje cinematográfico y que estamos listos para proponer conversaciones diferentes alrededor de la música para el audiovisual. Podemos ser un referente global”.

