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10 mitos del vino que en algún momento hemos creído

El sommelier José Rafael Arango, uno de los expertos invitados a las charlas en el pasado Expovinos, cuestiona y despejas dudas sobre 10 de estos mitos.

REVISTA VIERNES

17 de diciembre de 2020 01:08 PM

Que oliendo el corcho se conoce el vino, que carnes rojas van con tinto, que todos los vinos son para guardar, que la tapa rosca es solo para vinos blancos. Existen muchos mitos sobre esta bebida. El sommelier José Rafael Arango, uno de los expertos invitados a las charlas en el pasado Expovinos, cuestiona y despejas dudas sobre 10 de estos mitos.

En su trabajo desarrolló una teoría, sustentada en la realidad, sobre lo que él llama ‘tío farsante’. Se trata de un personaje, todos conocemos uno, quien, tras un accidental contacto con el vino como un viaje a Argentina, España, o Francia, se erige como el sommelier de la familia, sin apelación o el más mínimo atisbo de duda ante sus ‘certeros’ análisis enológicos.

1. Botella grande y pesada equivale a buen vino.

“Si esto fuera cierto, vinos como Château Margaux o los Brunellos italianos estarían condenados, pues sus botellas ostentan una simpleza casi franciscana, totalmente opuesta a lo que contiene su sublime interior”, señala Arango. Un recipiente de gran peso no es, por sí solo, sinónimo de excelencia.

2. La copa se toma por el cáliz.

El ‘tío farsante’ tomaría la copa por el cáliz, como si fuera protagonista de novela. “La copa de vino tiene tres partes: base, tallo y cáliz. Al tomar la copa por el cáliz se ensucia con las huellas digitales y además se calienta el vino. La correcto es tomar la copa por la base como hacen los sommeliers durante las catas para así apreciar los colores de la bebida, o tomarla del tallo”, indica el experto.

3. Oliendo el corcho se conoce el vino.

Salvo que usted sea experto en 2, 4, 6 Tricloroanisol (TCA) o Brettanomyces (Brett), microorganismos que atacan al corcho, efectivamente el corcho pueden presentar defectos y usted los puede identificar en nariz, lo que no puede identificar es la calidad del vino oliendo el corcho, el juez del vino es la boca del catador.

4. La tapa rosca es para vinos de baja calidad.

En el mundo anglosajón tanto productor como consumidor de vinos: Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia, Suráfrica, África, Gran Bretaña, muchas botellas no tienen corcho sino tapa rosca y no son necesariamente blancos jóvenes. Existen Pinot Noirs neozelandeses de gran calidad en tapa rosca que evolucionan favorablemente con este tipo de cierre.

5. El catador de vino es un adivino.

Muchos creen que, con el mero análisis de los sentidos de un vino, el catador puede dictaminarlo. Los catadores profesionales reconocerán un buen vino, incluso su procedencia y añada, pero reconocer 100% las características de un vino es un arte muy complejo que pocos iniciados pueden lograr, incluso los mismos enólogos o creadores de vinos, a veces no logran reconocer a sus propias creaciones.

6. El cuerpo del vino se aprecia a simple vista.

Si alguien pronuncia esta frase mirando a contraluz la copa, lo más probable es que se refiera al cuerpo de una persona. El cuerpo del vino es una medida que se verifica en la boca del catador y no es otra cosa que su peso en la lengua.

7. Todos los vinos tienen bouquet.

“Qué gran bouquet” es una frase que se escucha con frecuencia y que solo es correcta en el 10% de los casos, pues el 90% de los tintos del mundo no tienen bouquet, atributo exclusivo de los vinos de guarda o con aromas terciarios que generalmente otorga el paso por barrica y este privilegio lo tienen menos del 10% de los vinos en el mundo.

8. Todos los vinos son para guardar.

Salvo que sea un tinto de altísima calidad, los tintos, rosados y blancos son para consumir dentro de sus primeros 4 años de vida. Los vinos son organismos vivos que tienen su ciclo vital de nacimiento, madurez y muerte. Una botella de un tinto joven almacenada por diez años no será ni vino, ni vinagre y no valdrá miles de dólares como si puede suceder con un Chateau Lafite, o un Chateau Margaux.

9. Carnes blancas, vinos blancos, carnes rojas, vinos tintos.

“Este mito es muy extendido y se toma casi como un dogma. Y admitir esto sería afirmar que todos los vinos y todas las carnes son iguales”, sostiene el sommelier. El maridaje depende de la estructura del vino versus la potencia del plato y de cómo ambos elementos se complementan.

10. “Si es caro es bueno”

“Ni todo vino barato es malo ni todo vino caro es bueno. Comprar barato es de tacaños y comprar caro es de snobs. Hay que buscar relación calidad precio y eso se consigue con información”, opina Arango quien sugiere guiarse por el gusto, mirando qué cepa me gusta, qué origen e ir explorando vinos y comparando precios.

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