La moda es fascinante, de la misma manera cambiante y recursiva, es un universo donde fluyen tonalidades, texturas y creaciones, las mismas que más tarde se encargan de seducir a quienes viven para ella, y porqué no, a quienes pretenden ignorarla.
La tendencia se deja llevar por una amplitud que de alguna manera propicia la creatividad en los diseñadores, eso afirma Ketty Tinoco, quien luego de un recorrido por Centroamérica y el Caribe, logra sacar conclusiones sobre la moda que rige al mundo.
Partiendo de lo que compone su trabajo, esta diseñadora indica que los tules y las telas bordadas hacen las delicias de un estilo que permanece en el tiempo, manteniéndose como fuente de elegancia.
De esta manera las blusas y vestidos se impregnan de feminidad, pero igualmente aclara, que el trabajo en ellos debe ser cuidadoso, toda vez que caer en lo vulgar es fácil si se dejan muchas transparencias.
Los tonos crudos o ecológicos, tan usados por la mayoría de diseñadores, están a la orden del día, rompiendo en ellos una paleta que despunta con tonos más brillantes y donde el naranja se impone para dar paso a la primavera.
El lino ha tomado fuerza y ya sale de los climas cálidos. Este tejido llega en pequeños detalles, pero su presencia está allí bajo chaquetas, en blusas muy delicadas, con sello vanguardista.
Ketty Tinoco advierte que actualmente la moda tiene amplitud, seduce con propuestas que se integran a muchas situaciones, tal es el caso de los tules en atuendos playeros, pero que fácilmente se ubican en otros contextos.
Te puede interesar: