En 98 minutos de largometraje Pierre Coffin y Chris Renaud , los directores de esta gran pieza de animación , nos entregan una historia limpia y proporcional a la primera película de la secuencia, “Mi villano favorito”, estrenada en el año 2010 con un evidente éxito en taquilla.
Aunque la trama del film difiere un poco de la anterior. Gru, quien ahora es un padre de familia que se dedica a cuidar de su hijas y a sacar adelante su fábrica de mermeladas, sigue siendo el personaje principal de la historia y, al lado de los minions debe enfrentarse a un villano, “el macho”, que desea apoderarse del mundo, usando una sustancia que transforma los sujetos en monstruos indestructibles y prestos a atacar violentamente a sus opositores.
Esta vez podemos conocer un poco más la personalidad de cada uno de los personajes. Se muestran en una faceta mucho más humana y real, donde afloran los miedos, las angustias y el amor de familia, sin dejar de lado el toque divertido que le aportan a la narración.
La fuerza del film se concentra en el despliegue de humor que encontramos en cada una de las secuencias. Las acciones inesperadas, la sencillez de la historia y la naturalidad torpe con la que actúan los minions generan un ritmo fresco y liviano durante toda la película.
Este logro se debe al evidente trabajo en equipo. Se permitieron explorara otras facetas de la obra principal y de cada uno de detalles que la conforman, dando como resultado un complemento ideal entre las dos películas, donde es aprovechado al máximo los elementos técnicos.
Algo que no podemos pasar por alto en esta película es el aporte visual que hace el diseño de escenarios, los colores, la toma y las texturas ante una película hecha pensando en el disfrute del público. Así mismo se rescata la musicalización, a cargo de Pharrell Williams, quien logra con cada melodía complementar y proyectar las sensaciones que el director pretendía plasmar en cada escena.
Sin duda alguna “Mi villano favorito 2”, es una ejemplo de una película con un guión bien pensado, que logra salir de los esquemas tradicionales del genero con la elección de los personajes y el tratamiento que el director y el guionista le dan durante todo el largometraje.