Nació en medio de los acordes de esa música que invita a bailar, a gozar, y de allí, posado sobre algo que lo ayudara a crecer en tamaño, más no en talento, demostraba a los tres años su virtuosidad frente al timbal, un recuerdo vivo en la mente de muchos.
Se trata de Cristian Del Real, el hijo del “Nene” y de Lili, unos padres que apoyaron su deseo de hacer lo que realmente le gusta, tanto, que lo acompañan a vivir cada uno de sus sueños y hoy lo ven hacerlos realidad desde la majestuosidad de un piano clásico.
Cristian es puro talento, de eso no hay duda y así se lo hicieron saber cuando él no entendía de qué se trataba, sólo ejecutaba a través de las baquetas esa música que ponía a vibrar a quien lo escuchaba. Tito Puente le regaló unos timbales durante su mano a mano en el programa “Sábado Gigante”, aún lo conserva y con La Fania en pleno pudo actuar, pero eso no lo recuerda con tanta claridad porque aún era muy pequeño, entonces los videos se han encargado de mostrarle esa grandeza que vivió y que lo hace diferente ante muchos músicos.
Hoy, a sus 24 años y con una carrera promisoria, este cartagenero dice con orgullo que ahora si entiende todo lo que pasó, la magnitud de esas figuras que lo acompañaron, no sólo Tito Puente y las demás estrellas de la Fania, también siente la satisfacción de haber compartido muy de cerca con Joe Arroyo, quien era uno de los mejores amigos de su padre.
Ese es un pasado nada remoto, porque sigue presente en su mundo actual, que aunque esté sumergido en otros ritmos, la salsa lo acompaña para recordarle ese origen glorioso que tuvo y las raíces musicales de su familia.
Un premio al talento y dedicación
Desde cuando terminó la secundaria y decidió que su vida estaría inmersa en la música clásica, Cristian está recibiendo el apoyo total del Concurso Nacional de Belleza y su presidente Raymundo Angulo. Con una beca sostenida en sus estudios, esta Fundación ha costeado desde la Universidad, hasta la preparación intensiva que cursa en Bogotá.
Su sueño más cercano es salir del país a cursar una maestría, porque sabe que un músico debe tener una preparación constante, nunca se ha aprendido todo y eso lo reconoce cada día con las clases dirigidas por su profesora Pilar Leyva.
Desde hace cinco años Cristian estudia piano en Bogotá, ha asistido a Festivales en Europa y Estados Unidos, además de presentarse en muchos conciertos en Colombia, lo que ha dilatado más su estadía en la capital.
Recientemente Cristian y otros dos jóvenes músicos ganaron el Bogotá Festival Internacional de Piano, un evento importante que además tenía un concurso adjunto, en el cual dieron tres cupos para ir al ChangChun International Piano Festival en China en mayo de 2014, donde recibirán clases magistrales con profesores de Juilliard School y el Conservatorio de Beijing.
Apoyo familiar
Al lado de su padre, Víctor “el Nene” Del Real, Cristian empezó su carrera musical, pero lo que muchos no saben, es que esta faceta clásica también empezó con él en Cartagena, sacando las notas del viejo piano que estaba en su casa y que fue uno de los daños que dejó la ola invernal a su familia.Víctor compró un piano electrónico que era poco lo que podía aportar a las necesidades de su hijo, pero en medio de esas dificultades lo incentivó a seguir y continúa con esos consejos que Cristian sabe escuchar.
Del timbalero queda todo, advierte Cristian, el piano le exige tiempo, pero la salsa está de número uno en su vida y en la rutina diaria, pues luego de estudiar se quita muchas cargas con ese sonido que lo vio crecer.
El año pasado Cristian tuvo la oportunidad de asistir nuevamente como invitado a “Sábado Gigante” en su aniversario 50, allí recordaron su presencia cuando aún era un niño y como regalo al programa interpretó “El Rey del timbal” de su ídolo de siempre, Tito Puente.
Cristian Del Real quiere consagrarse como un concertista clásico, y en algún momento, cuando pueda decir que ya está preparado para una serie de conciertos importantes, retomar el timbal, no combinarlos, pero si tener la felicidad de en un mes tener recitales y en otro momento presentaciones con la orquesta de su papá.

