Si bien la buena higiene oral es garantía de salud, la alimentación siempre va a influir en el desarrollo dentario y todo lo que concierne a la boca, donde se generan muchas patologías que se pueden prevenir a tiempo.
Está claro que la caries sigue siendo un problema frecuente, una enfermedad que aumenta tras los malos hábitos, por tanto empezar la prevención está muy ligado a los alimentos que se consumen desde los primeros años de vida.
Factores que afectan la salud bucal
Empezando por la caries, ésta va ligada a una bacteria que se alimenta de azúcares, donde logran su fermentación y forman el ácido necesario para su supervivencia y desarrollo. A esta avalancha de factores no escapan los alimentos ácidos, que por su condición, afectan los dientes, debilitando el esmalte y acidifican el medio, propiciando la generación de bacterias.
De la misma manera se debe atender el grado de adhesión de determinados alimentos o componentes de los mismos y su permanencia en boca, pues esto eleva el potenciar cariogénico, conllevando más riesgo de daño.
Aunque sin duda el mayor enemigo de la salud oral está en los malos hábitos de higiene que tarde o temprano cobran el descuido con alteraciones irreparables.
Cuidados a través de la comida
Como se anotó anteriormente, el cuidado oral depende en gran medida de lo que se come, por eso las siguientes recomendaciones tienen valor.
• Reducir la ingesta de dulces, pues los mismos se adhieren fácilmente al esmalte dental dando fundamento para las bacterias que producen caries.
• Consumir alimentos ricos en calcio, mineral fundamental en la salud de huesos y dientes. Los lácteos son una buena fuente de calcio.
• Es recomendable evitar el cepillado tras haber comido alimentos ácidos, este proceso le daría cobertura a todo el esmalte de la sustancia corrosiva.
• Los alimentos con flúor son ideales en la dieta, hacen resistente el esmalte dental y de esta manera se previene la caries. El flúor se encuentra en pescados y mariscos.
• Ingerir líquidos ayuda a evitar la sequedad bucal y a la vez limpia la boca de bacterias que puedan permanecer allí.
¿Y los alimentos?
Los siguientes grupos de alimentos son perfectos para mantener una dentadura sana, además de ricos, traen consigo una cantidad de beneficios.
Lácteos: Leche, yogur y queso son ricos en calcio y vitamina D, además elevan el nivel de PH de la boca y por ende, evita la aparición de la caries.
Vitamina C: Esta vitamina está presente en frutas como la naranja, limón, fresas, kiwi, papaya y melón y en verduras de color rojo, amarillo y naranja, incrementa la producción de colágeno en la encía, fortalece los huesos y mata las bacterias responsables de la gingivitis.
Alimentos crudos: Consumir algunos vegetales y frutas crudas, como la zanahoria, apio y coliflor, favorece la limpieza de áreas escondidas de la boca y previene la formación de placa.
Frutos secos y semillas: Las grasas naturales de estos productos fortalecen el esmalte y son fuente natural de calcio.
Chicles sin azúcar: Si de comer un chicle se trata, hay que buscarlo sin azúcar, pues estimula la producción de saliva y esto aumenta la cantidad de anticuerpos bucales, evitando la formación de caries.
