Desde cuando decidió dejar su carrera universitaria y atender el llamado de la música, Alejandro Santamaría se convirtió en la reivindicación del pop en la escena artística nacional y acompañado por su guitarra dio a conocer temas de su autoría, que dieron para consolidar su estilo.
La línea diferenciadora en la propuesta de Santamaría se mantiene, sólo que ya decidió también atender el llamado de su generación, de la industria y de esos gustos que van posicionándose en el público y que de alguna manera requieren atención.
Avanzando vertiginosamente en el último año, Alejandro Santamaría no ha dado tregua en su trabajo en esta temporada un tanto alterada por la pandemia. Lo anterior con el amparo que le dio el 2019 productivo en materia de giras y conciertos, pues como se pudo apreciar, acompañó a Fonseca y a Luis Fonsi en sus presentaciones, invitaciones consideradas como un verdadero apoyo a su naciente carrera.
Ahora presenta “Sin querer”, junto a Kobi Cantillo, un tema que claramente representa un guiño al género urbano, pero que no lo desprende de ese pop romántico, de letras dedicables que lo dio a conocer.
La unión con el artista venezolano se dio cuando ya todo el trabajo musical estaba terminado junto a Maya y Elektrik, los productores, pero una vez la analizaron, pensaron en incluir a alguien ligado al género urbano y que además estuviera dando sus primeros pasos en la industria, allí apareció esa voz que podía sumar a la propuesta.
Kobi Cantillo conectó inmediatamente con el tema y se procedió a la grabación, que en su caso se dio desde su natal Venezuela, mientras que Santamaría hizo lo propio desde el estudio en Colombia y la tecnología logró armar el “rompecabezas” de la canción.
El romanticismo sigue ahí
Alejandro Santamaría es un artista integral, se formó con ese concepto y si bien se le identifica con acordes de guitarra, cantando historias de amor, confiesa que siempre quiso hacer algún tema urbano, y aclara que parte del proceso para encontrar su estilo estuvo enmarcado en canciones de ese género que traía a su interpretación.
De otra parte, “Sin querer” es una historia de amor, la letra se ajusta a lo que él busca, entonces la producción vino después y todo se hacía propicio para que la canción tuviera un elemento urbano, con el beat que tiene el reggaetón, pero a la vez hay guitarra y pop como base.
Santamaría no se cierra a estas pruebas musicales, que si bien no representan un cambio, si refrescan la propuesta, además advierte que toda su vida ha estado inmersa en los ritmos que circulan en la industria, por lo que no se ha calificado en un solo género, manteniéndose en el campo de acción del pop.
Seguir explorando ese aspecto urbano que puede incorporar a sus composiciones, es uno de los objetivos de este joven que no olvida el llamado de su generación y por tanto siente que puede dar un poco más de eso.
El trabajo que se realizó en medio de este confinamiento dio para adentrarse más en las capacidades creativas de todo el equipo. El video de “Sin querer” fue hecho de la misma manera como se grabó la canción, a remoto, Kobi grabó sus escenas en Venezuela, mientras Alejandro se fue a las afueras de Bogotá, buscando similitudes en las locaciones, al final, parece que estuvieran juntos.
Cambios que se traducen en trabajo
Ante una temporada de receso obligado, cuando las giras y los conciertos entraron en pausa, Alejandro Santamaría se dedicó a hacer música con calma, para seguir creciendo como compositor, y el resultado está en canciones que nunca hubiesen salido si no se estuviera en estas circunstancias. El cantautor expresa la felicidad que le produce hacer música con tiempo y ante todo, con mucho amor.
Por ahora no habla de un próximo álbum, pero si de un par de sencillos más antes de que culmine el año. Uno de esos temas se fundamenta en una balada que dice querer mucho, compuesta hace algún tiempo, y por fin se alinearon las estrellas para lanzarla, también vendrá una canción más movida, que recomienda con complacencia.
Espera que para el próximo año todo encuentre nuevamente su ajuste y el álbum pueda ver la luz, por lo pronto advierte que siguen las colaboraciones, tal como sucederá con esos dos sencillos que anuncia y se trata de artistas colombianos.
Alejandro Santamaría es un joven muy centrado, culto y ante todo profesional, que ha sabido aprovechar las oportunidades que se fueron dando en referencia a su talento. De la gira con Fonseca indica que fue una experiencia indescriptible que agradece, toda vez que estuvo en escenarios que no imaginó pisar a poco tiempo de iniciar su proceso.
El debut de Alejandro fue con “Qué tal”, un tema romántico, pero con cierta dosis de picardía que a su parecer se alejaba del concepto conservador sin perder el norte del respeto, entonces eso pudo ser el punto de partida para la aceptación del público que empezó a seguirlo desde ahí.
A dos años de empezar esta aventura, el balance del cantautor es positivo, con gratitud hacia los artistas, como es el caso de Fonseca, que lo han apoyado, y al público que se identificó con su propuesta y se mantiene expectante ante sus nuevos proyectos.
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