Ileana Mercedes Cabra, o iLe, como se le reconoce artísticamente, nació y creció rodeada de arte, es el estado natural de su familia, todos están inmersos de alguna manera en la creación musical, en especial sus hermanos más conocidos, René Pérez (Residente) y Eduardo Cabra (Visitante), aunque ella ya se ha apartado de ese marco que los identificó en su momento para hacer lo propio.
Fue la voz femenina de Calle 13, reafirmando su ADN artístico y ondeando una bandera urbana, sin embargo, desde “Ilevitable”, su primer álbum como solista y donde hubo mucha participación de sus raíces, puso de manifiesto su inclinación por el bolero, llevándolo a un nivel muy personal, donde también prima su activismo.
Una vez cumplido el periplo de este disco, iLe lanzó “Almadura”, era 2019, y este género volvió a hacer presencia en los temas que reafirmaron ese compromiso social que la mueve al igual que el artístico, pero no tardaron en cerrarse las puertas del mundo, y la temática de la portorriqueña tuvo un giro inusitado.
En medio de la inseguridad que se originaba día tras día, también hubo inspiración, esta vez incómoda, la que no hallaba respuestas, pero que se fue materializando en sonidos diversos, dejando en cada letra consignada su postura feminista y esa marca que pudo poner la pandemia.
Nuevamente su nombre se encuentra agregado de manera sutil en el título, “Nacarile”, palabra del uso popular boricua “Nacarile de Oriente”, que al exclamarse, toma el significado de un no rotundo, una negación que se puede interpretar en lo experimentado durante un confinamiento que no se buscó y para el que no estaba preparada, por lo que se aprecia en su proceso creativo.
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“El proceso que llevó al disco fue caótico, incómodo y a pesar de que aprendí mucho, fue un momento muy duro, estábamos en la cuarentena, me afectó lo que pasaba alrededor, eran muchas cosas a la vez y llegué a sentirme perdida, yo que siempre busco un camino claro, y en este caso sentí que las canciones eran las que me estaban dirigiendo y por tanto se volvieron íntimas y personales”, manifiesta la artista.
Mientras componía, iLe esperaba encontrar una dirección clara, sin embargo, ese momento nunca llegó y una vez entendió que pasaba por un período distinto, que necesitaba aceptar y acoger esa incomodidad hasta trascenderla, surgió “Nacarile”, que si bien se convirtió en un álbum, llega hasta ahí y ella sigue adelante.
La etapa creativa siempre está presente en la artista, siente que le toma mucho tiempo y es por eso que aprovecha de la mejor manera la presencia de la musa, en esta oportunidad, es decir, el 2020, empezó con letras que planeaban un disco, pero éstas fueron cambiando a medida que transcurría la incertidumbre.
Una voz más allá del canto
Los álbumes anteriores han exteriorizado el sentir más interno de iLe, desde esos sentimientos familiares que se exponían en “Ilevitable”, hasta la dureza que mantuvo “Almadura” convirtiéndose en denuncia de hechos visibles pero de los que se habla con recelo.
Considera como una terapia el proceso de composición y por allí suelta todo lo que le inquieta, entonces aprovecha el espacio que puede surgir de la música para expresar y denunciar lo que se vive desde ciertas transiciones por las que pasa la humanidad y que le resultan confusas.
“Traguito” es el sencillo que promociona este nuevo trabajo que verá la luz el próximo 21 de octubre. Es una canción que le resulta importante a su autora, quien se declara amante del bolero, además quiere encontrarle conexión con el presente y por tanto busca visibilizar rasgos machistas que se han vuelto cotidianos y comunes a la vista de todos, pero que no deben aceptarse.
Este bolero ha sido la mejor forma de expresión para iLe, dejando claro que no concibe los estándares torcidos y equivocados de la sociedad machista que se impone, y para darle mayor fortaleza, invitó a la chilena Mon Laferte en su interpretación, una colaboración que la hace sentir plena.
En materia de compañías, advierte que fue todo un proceso, algunos nombres estaban pensados, otros surgieron en el momento, también hubo sugerencias, sin embargo, se dejó llevar por la canción para que ésta definiera la interpretación, y en el proceso todo fluyó de buena manera. Seis artistas se unen a esta cruzada musical de la boricua y potencializan el álbum.
“Nacarile” se basa en la libertad de su autora al explorar todo lo que sentía en ese momento, nada fue necesariamente pensado, pero advierte que sintió satisfacción por todo lo que iba surgiendo. El proceso la atrapó y una vez pudo ver el disco desde la distancia, le gustó.
Por naturaleza se involucra el poder femenino que caracteriza a iLe, quien afirma que aunque no lo busca, toda su propuesta parte de allí, es mujer y desde ese punto siempre van a salir sus canciones.
“Este disco puede tener una flexibilidad nueva, distinta a ‘Ilevitable’ y ‘Almadura’, que fueron pensados desde lo que yo quería explorar, ahora todo fue espontáneo e inesperado, sin embargo se mantiene esa raíz que tengo en mí, soy mujer y Caribe, eso sale naturalmente”, indica.
La cantante portorriqueña visitó recientemente Colombia y lo hizo para, además de lanzar su sencillo, presentarse en la versión 2022 del Festival Jazz al Parque, realizado en Bogotá.