Cuando se entra en la etapa terminal de una enfermedad y las expectativas de superarla son muy cortas, desde la medicina se trabaja para llevar calidad de vida a ese paciente, bien sea adulto o pediátrico.
En este aspecto se habla de cuidados paliativos, es decir, una atención que va enfocada a mejorar la calidad de vida de pacientes en un estado grave, con un padecimiento incurable, por tanto su aplicación va encaminada al manejo de los síntomas y apaciguar el sufrimiento, explica Alejandra Fernández, coordinadora del programa “Cuidamos de ti” de la IPS Salud y Bienestar.
Los cuidados paliativos se le brindan a pacientes crónicos o con enfermedades irreversibles e incurables, por lo que requiere de una evaluación médica que se basa en escalas, las cuales van a determinar si éste califica para ser incluido en este tipo de atención especial. Esta especialidad empezó a aplicarse en pacientes oncológicos y se ha extendido a otros padecimientos que no han logrado la cura.
Una vez se llega a esta fase, se activa la observación y seguimiento a través de un equipo, que está formado por un médico paliativista, médico general, enfermera, psicólogo, trabajadora social y guía espiritual. Este grupo empieza a atender al paciente en todas las esferas, es decir, desde la física, la emocional, hasta la espiritual, que ayuda a conciliar con su parte emocional. “En cuidados paliativos es fundamental la unión familiar”, afirma la experta.
“Estos pacientes sufren dolores que le desmejoran notablemente su calidad de vida, por tanto nos enfocamos en ese problema y la atención va desde lo medicamentoso, hasta un soporte psicológico y espiritual, se trata de un padecimiento que ya no va a haber cura, por tanto, el trabajo médico de cuidados paliativos se encarga de apaciguar ese sufrimiento de una forma integral con esa muldisciplina”, agrega.
Es de aclarar, que la aplicación de este tipo de cuidados se brinda en tres esferas, la hospitalaria, que generalmente se hace con preponderancia en instituciones hospitalarias de atención de pacientes crónicos; en el domicilio, o ambulatoria, esta última destinada a pacientes que pueden ameritar cuidados paliativos, aun cuando tenga movilidad, advierte la enfermera profesional.
¿Cómo funciona?
Algunos pacientes, por su condición, deben permanecer en una Unidad de Crónicos, incluso pueden tener ventilación mecánica, traqueotomía, gastrostomía y una serie de cuidados que salen de la atención hospitalaria habitual, también podrían permanecer en su domicilio, pero con todos los requerimientos que su estado amerita.
A partir de allí, los cuidados paliativos empiezan a suministrar el tratamiento desde un enfoque psicosocial, se eligen los medicamentos y la vía de administración, teniendo en cuenta que el proceso no solo se orienta al paciente, también incluye a la familia y al cuidador, que muchas veces arrastra ese sufrimiento hasta derivar en enfermedad.
Un aspecto diferencial en este proceso es el componente comunitario, donde un grupo de personas conforman un voluntariado para de alguna manera ayudar en la atención de pacientes que están dentro del programa.
Generalmente esta ayuda se brinda a aquellos cuidadores que carecen de una red de apoyo familiar y requieren de un espacio para descansar, es entonces cuando el voluntario puede acompañar al paciente o gestionar medicamentos, todo esto de forma espontánea, sin ninguna clase de remuneración.
