Cartagena fue el destino escogido para materializar las ideas que surgían en torno al tema “Ay amor”, que además de estar enmarcado en el vallenato, hace parte de la nueva propuesta del panameño que revolucionó con su estilo.
Se trata de Félix Danilo Gómez Bosques. Para quienes no relacionan ese nombre, no es otro que Nigga, el rey del “Romantic Style”, quien hace algunos años se dio a conocer a través de canciones que marcaron, además de su estilo, un momento importante de la música.
En su momento se posicionó como pionero del género urbano en Panamá y su éxito “Te quiero”, el referente de un sonido que trascendió fronteras y alineó a una generación deseosa de seguir su senda. Después, una serie de eventos cambiaron un poco el rumbo que había cursado, sin embargo, su reinvención lo tiene nuevamente al frente de su movimiento musical.
Convencido de que lo más difícil para cualquier profesión u oficio es el inicio, por la incertidumbre que se puede generar, también afirma que su seguridad fue el ancla para que su carrera se afianzara.
Trabajaba en radio y cantar era su pasatiempo, de ahí que la composición fue el paso a seguir, de manera que atrás fue quedando el sueño de infancia de ser arquitecto o diseñador gráfico, se preparó en el dibujo, pero como advierte, Dios le tenía otro camino.
Su primera canción fue en 1997, con la cual emprende el camino nacional, y el reggae romántico antecedió al “Romantic Style” que apareció con el nuevo siglo. Detalla que, aunque había otras propuestas, el siguió el flow, pero con su marco romántico.
Empezó a laborar en la emisora precursora del movimiento de buenas letras, donde su actual mánager, Celia Torres era la directora, quien no dudó en darle la oportunidad de entrar al estudio, así nace su primer álbum, “Romantic Style In Da World”.
En el presente, cuando todo ha evolucionado de manera favorable, Nigga confiesa con gratitud que las expectativas se han superado con creces. Su sueño inicial era resonar en su país natal, donde el reggae en español experimentaba su apogeo, y él formaba parte de la ola que se alzaba hacia el reconocimiento mundial. Ahora, la trayectoria de este artista refleja no solo su éxito, sino también la perseverancia y la habilidad de reinventarse, consolidándose como un ícono perdurable en la escena musical latinoamericana.
Nigga fue el nombre artístico que un colega le propuso, lo sintió con sonoridad y así se le conoció en su internacionalización, sin embargo, no sabía que Estados Unidos tenía otra connotación para la palabra, y una vez empezó a sonar, la censura se hizo presente. Pero siempre dispuesto a dar continuidad a su carrera y con un vasto público en ese país, lo más acertado fue el cambio a Flex, que de igual forma en otros mercados se suma al que lo hizo conocido.
Con 26 años de carrera, Nigga se encuentra más concentrado en su propuesta, sabe que la industria tiene un recorrido rápido para los artistas y consciente de que el trabajo es de consumo ligero, lo alienta a seguir el saber que su música, aun cuando pasen los años, se recuerda con valor.

La adaptación
No tiene prisa. Su trabajo se ha ido adaptando, no obstante, la prisa es ajena a cada proyecto que presenta, sabe que de ampararse en ella puede ‘matar’ un tema y no le da el espacio-tiempo para que el público lo conozca, lo disfrute, y si lo desea, lo convierta en un éxito.
Recuerda que “Te quiero” se cultivó por nueve meses, la idea era que viajara, que llegara y se quedara, con ese ritmo que sigue manejando para su música, el tema se convirtió en un éxito y cada vez que suena es el viaje al pasado de una propuesta urbana precursora de lo actual.
Nigga es de los artistas que empezaron a pulso, sin redes, las visitas de promoción eran permanentes, por eso ahora valora esta temporada digital que le permite mantener una interacción directa que valora y le obliga a ‘caminar’ más rápido.
Siguiendo con el curso de los nuevos sonidos, pero manteniendo su fundamento musical, se ha dejado llevar por la influencia del vallenato y la cumbia, sabe que en Panamá tienen acogida y considera que el acordeón es clara esencia latina.
“La primera vez que hicimos una fusión de urbano y vallenato fue en el tema “Dime si te vas con él” que además de gustar en el público, tuvo repercusión en los Billboard. Luego llegó “Contéstame el teléfono” con Alexis y Fido, otro hit en Colombia y Latinoamérica, que se fortaleció en el repertorio y es infaltable en una presentación”, manifiesta.
Ahora Nigga regresa con “Ay amor”, una canción que se envuelve en el ímpetu colombiano. “Desde que la hicimos manejamos un perfil para este país, tiene esa sazón y nos vinimos a Cartagena para grabar el video, tuvimos tres días increíbles y se disfrutó”, agrega.
Este es el segundo sencillo de “Sonido inmortal” que está previsto para salir en 2024 y el siguiente tema, que se está preparando a consciencia con el equipo de trabajo, será el que le dé el impulso final.
“Nunca dejes de soñar, es lo que le digo a todos, yo soñé con representar a mi país, el reggae en español ha sido ultrajado y pocas veces se le da el mérito a Panamá, entonces ese Grammy que recibí, sentí que la gloria era para mi tierra”, agrega emocionado.
Con otra generación siguiendo su música, Nigga trae una conexión con flow nuevo, pero sin salir de su raíz, reconoce que esa aceptación es en buena medida el logro de los productores y él sabe escuchar. A esa constancia le debe estos 26 años en la música.
