Se trata de una de las industrias con mayores variaciones, donde la tecnología ha jugado a la par y cada día son mayores los retos que se sortean, especialmente en materia de promoción, una labor que cambia de método, pero persigue el mismo objetivo.
Es menester recordar los días de la radio y llegar a la era digital, las técnicas utilizadas para promocionar artistas y álbumes han progresado de manera significativa, adaptándose a los cambios tecnológicos y a las preferencias del público. Con la experiencia de Jairo Santiago, uno de los promotores con mayor ejercicio en la Costa Caribe colombiana, podemos establecer ese proceso y cómo estas transformaciones han impactado a los artistas y a los consumidores de música.
Laborando para los sellos internacionales, como Sony Music y actualmente en Universal Music, este barranquillero desde sus promociones y manejo de medios ha trabajado con artistas como Shakira, David Bisbal, Víctor Manuelle, Jorge Celedón, Sebastián Yatra, Luis Fonsi, Feid e Iván Villazón entre otros, y cada día le apuesta a visibilizar el trabajo de talentos emergentes en la música.
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Radio y televisión, los gloriosos inicios de la promoción
En sus primeras etapas, la promoción en la industria discográfica se centraba principalmente en la radio y la televisión. Las estaciones de radio tenían un papel crucial en la difusión de la música, y los artistas dependían en gran medida de la rotación en las emisoras para llegar a su audiencia. Las entrevistas en programas de televisión también eran una herramienta importante para promocionar nuevos lanzamientos y conectar con los fanáticos.
La promoción dependía básicamente del momento en que un disco veía la luz para ser entregado en las emisoras y a su vez posicionar un sencillo escogido por la disquera, el cual sería el que dispararía las ventas del mismo.
Jairo Santiago rememora todo lo que acompañaba ese plan y el apoyo de las campañas publicitarias con material POP (Afiches, pendones, tropezones) para tiendas físicas, hasta merchandising o souvenirs para medios de comunicación. “La disquera hacía su plan de marketing para el lanzamiento de cada producto, era una apuesta que incluía a todo el personal de promoción, llevaba sentimiento y respaldo irrestricto al artista”, agrega. (Lea aquí: ‘Podcast’: un término que ha revolucionado la creación de contenido)
Como en todo negocio próspero, surgen escollos que van mermando la fantasía que podía rodearlo, así apareció la denominada “Payola”, (pagar para sonar en la radio), sin embargo, advierte el experto, esta exigencia no garantizaba que el artista y su canción llegaran a los primeros lugares.
Con ese “tributo obligado”, disqueras y artistas independientes necesitaban de un alto presupuesto para invertir en toda la radio del país. Muchos productos quedaban engavetados y en el anonimato por falta de recursos financieros.
Videos y plataformas, todo un aporte
Si bien la década de los 80 del siglo pasado se caracterizó por presentar un avance inusitado en materia de promoción musical, lo que vendría en adelante sería para darle grandeza a esa faena de titanes.
MTV fue entonces la pantalla, literalmente concreta para que los videos llegaran masivamente. Todo el que conoció esa época pudo disfrutar de una difusión masiva y con calidad. De otra parte, Los MTV Video Music Awards se convirtieron en un evento clave en la industria, donde los artistas competían no solo por premios, sino por la atención de millones de espectadores.
Con la discreción que esas décadas llevaban implícitas, la promoción era asunto de muchos factores, donde intervenía un equipo nutrido que rodeaba a la figura artística. No obstante, con la llegada de internet y las redes sociales, el giro fue radical. Plataformas como MySpace, YouTube, ITunes, Deezer y más tarde Spotify y Apple Music, se convirtieron en canales indispensables para propagar música. Los artistas ya no dependían exclusivamente de las grandes discográficas para llegar a su audiencia, sino que podían utilizar estrategias de marketing digital y redes sociales para crear sus propias campañas promocionales.
El streaming y las playlists, al alcance de todos
Definitivamente el auge del streaming ha redefinido por completo la forma en que se consume y promociona la música, advierte Jairo Santiago. Las playlists se han vuelto fundamentales para la promoción, ya que los usuarios descubren nueva música a través de listas de reproducción seleccionadas por algoritmos o por editores de música. “Ser incluido en una playlist popular puede significar una exposición masiva para un artista, generando millones de reproducciones y seguidores”, agrega.
Si bien la era digital ha brindado oportunidades sin precedentes para la promoción de la música, también ha presentado desafíos únicos. La saturación del mercado y la corta atención del público son algunos de los obstáculos a los que se enfrentan los artistas al intentar destacar en un mar de lanzamientos constantes. Además, la piratería digital ha planteado desafíos en términos de monetización y compensación justa para los creadores de música.
En conclusión, la promoción en la industria discográfica ha experimentado una evolución notable a lo largo de los años, desde los días de la radio y la televisión hasta la era digital y el streaming. Los métodos han cambiado, pero el objetivo fundamental de conectar a los artistas con su audiencia sigue siendo el mismo. Con el avance tecnológico continuo, es seguro decir que la promoción musical seguirá evolucionando y adaptándose a las tendencias y preferencias emergentes de la audiencia.