Alguna vez a un amigo, un familiar o alguien con algo de conocimiento en nutrición le has escuchado frases como: “debes comer balanceado”, “estás gordo, porque no comes balanceado” o “ese plato de comida está desbalanceado”, pero ¿qué significa la alimentación balanceada?
“Utilizar esta frase para dar un consejo no dice absolutamente nada. Es un término muy usado actualmente que todos repiten, pero nada contiene, así es, utilizarla a la merced o al libre albedrío, solo te va a ser lucir como un ‘experimentado en la materia’ de manera superficial mas no de fondo si no se tienen las cosas claras, incluso se podría llegar a perjudicar a esa persona que tanto desea bajar de tallas o subir de masa muscular”, indica Alejandro Bendeck, Magíster en Nutrición y autor del libro La penúltima opción El Plan Bendeck.
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Ahora, debemos ser claros a la hora de usar este término porque comer balanceadamente abarca un sinnúmero de condiciones y difiere de persona a persona, ya que no existe un “único balanceado” o un plato exacto para todas las personas del mundo, simplemente comer de manera balanceada es una alimentación que se enfoca en ayudarte a lograr tu objetivo o meta propuesta. Te preguntarás, pero ¿Cuáles objetivos? tal vez deseas adelgazar, disminuir el colesterol y triglicéridos, ganar masa muscular o vencer la diabetes tipo 2; a partir de este punto se empiezan a configurar los platos de comidas a fin de alinearse con el objetivo principal. Es aquí donde ese término toma sentido.
Un buen balance es tener un plato donde predominen las proteínas y no llenar este con “montañas” de alimentos ricos en carbohidratos (lo que vulgarmente se conoce como “harinas”). La idea no es satanizar estos alimentos, para nada, simplemente es regularlos.
En la gran mayoría de casos lograr llegar a los requerimientos básicos diarios se vuelve complicado si por ejemplo se tiene como objetivo adelgazar, ya que vivimos rodeados de alimentos ricos en carbohidratos, y claro es lo más barato y rápido que se consigue en la tienda del barrio o en cualquier puesto ambulante de comida (galletas, papitas, panes, etc.), dando como resultado una alimentación deficiente al no estar alineada con el objetivo ya que excede la cantidad diaria necesaria de este macronutriente.
Aunque, todo no está perdido, se puede llegar a un balance nutricional si se escogen bien los alimentos, incluso sin andar contando calorías, pesando a diario las comidas o simplemente “pegar” en la nevera un menú de lo que se debe comer por horas.
En una alimentación diaria no pueden faltar 4 cosas importantes: agua, proteínas, grasas y carbohidratos. De mayor a menor en el plato: agua, proteínas, grasas y luego carbohidratos.
Entonces cada vez que se quieras tener una alimentación balanceada se debe tener claro: el objetivo y la forma como se distribuyen el agua, las proteínas, las grasas y los carbohidratos en las comidas; eso sí es una alimentación balanceada.