Revista viernes


El mundo en las manos de Camilo

El mensaje de Camilo a las nuevas generaciones en la música es que busquen en la raíz y el origen, porque allí están los verdaderos tesoros.

HEIDI LLANES

29 de abril de 2021 05:34 PM

Es común que cada cierto tiempo aparezca un fenómeno musical, de esos que hacen historia, imponen su estilo y crean a su alrededor una comunidad que además de seguir sus pasos, se encarga de perpetuarlos.

Lo anterior se está cumpliendo con el cantautor colombiano Camilo Echeverry, quien ha lanzado su álbum, “Mis manos”, el segundo desde que empezó esta nueva etapa fuera del país, con un marco referente de trabajo para otros artistas, incluyendo a su suegro Ricardo Montaner.

El año pasado lanzó “Por primera vez”, el disco que en su momento representó su renacer personal y artístico, a partir de temas que fueron fluyendo de la mejor manera, ganaron aceptación y se posicionaron, también incluyó canciones inéditas que corrieron la misma suerte.

Camilo es incansable, sus proyectos son un tesoro que suman a la familia, desde su esposa, hasta los amigos más cercanos, porque todos hacen parte de ese proceso musical que empezó de niño y que se creció con él, en medio de las historias que ahora ha decidido contar y cantar.

Lo nuevo

“Mis manos”, así se llama este compendio de hermosas canciones que se mueven en diversos ritmos, tal vez allí está una de las fórmulas de Camilo para entrar en varios públicos. Se lanzaron prácticamente uno tras otro los temas y en medio de esa expectativa, se iba creando un nuevo impacto con respecto a lo que es su sonido.

Los reconocimientos no se han hecho esperar, cada canción tiene una mención especial, premios a ese esfuerzo, aún cuando él diga que la inspiración llegó sin requerir del mismo, pues cuando más se batalla para que avance, más se frustra.

Camilo agrega que su único esfuerzo fue derrumbar el muro que divide su vida personal de la artística y en esa medida trata que su obra sea un reflejo honesto y real del ser humano que es. En este sentido, las canciones del colombiano son consecuentes con lo que vive, piensa, siente, de sus miedos, inseguridades, las batallas contra su propio ego y sobre todo este álbum que fue creado en una época personal e importante como fue la de pandemia.

Tan sincero como lo ha sido desde niño, hoy expresa que nunca ha logrado saber qué fue lo que exactamente le llevó a convertirse en un artista de talla internacional, sin embargo siente que una parte muy importante de su vida propició ese salto artístico y fue haber conocido a Evaluna Montaner, su esposa, al escribirle canciones descubrió una inspiración real.

“Se trata de una situación más sutil, difícil de medir. El día que me di el primer beso con Evaluna, cambió el resto de mi vida, personal y profesional, mi carrera y mi obra”, advierte Camilo, al tiempo que agrega que sus manos son ese instrumento para materializar lo que siente en realidades tangibles para convertirse en la banda sonora de las personas al otro lado de la música.

Partiendo de allí, el cantautor se refiere al álbum “Mis manos”, indica que es un homenaje a todo eso que Dios puso precisamente en sus manos, es una celebración a todo aquello que es parte de sus raíces y que tiene ese detalle artesanal que va desde el respeto a la materia prima, a la traducción de la obra final.

Las letras de Camilo tienen fuerza y cada una cumple un propósito, en este sentido aparece “Millones”, uno de los éxitos más recientes, y aclara que si bien tuvo la inspiración inicial en Evaluna, al cuestionarse haberlo escogido entre tantos millones, también es un agradecimiento a esa gente que eligió su música cuando hay millones de artistas y canciones.

Esa gratitud también se enfoca a Dios, que le dio la posibilidad de tener el privilegio de ser conocido, llegar a todos con su propuesta musical, cuando existen personas con talento. La pregunta va desde la sorpresa y no desde el merecimiento, indica con la humildad que le caracteriza.

Camilo indica que tiene el privilegio de contar con una familia especial, y de una forma metafórica la compara con una pista de aterrizaje en una industria y una carrera como la de él que es de estar de un lado a otro.

Su esposa es su lugar de llegada, sus padres que siempre están atentos para levantarlo si está muy pegado al piso y a traerlo de vuelta si se eleva; ahora suma su nueva familia compuesta todo ese combo musical que comanda su suegro Ricardo Montaner, además de ser el primero que se enamoró de esas canciones que le compuso a su hija.

“Mis manos” le ha demostrado a Camilo que para ser global no necesitaba buscar en experiencias lejanas. Ser colombiano, con su diversidad, fue precisamente lo que le sirvió al hacerlo único, con todos esos sonidos que escuchó desde niño y eso merece ser celebrado.