Las oportunidades llegan y se deben aprovechar, de eso da cuenta Elida Castro, quien luego de su participación en el Concurso Nacional de Belleza en el año 2012, logró afianzar su proyecto de vida y destacar lo que se había propuesto desde antes.
Es abogada, inquieta y con habilidad para fijarse metas, las mismas que cumple y replica en otras personas siempre en pro del desarrollo y crecimiento, porque ese es uno de sus objetivos en la ciudad.
Han pasado tres años desde la grata experiencia de ser Señorita Cartagena, después tuvo la oportunidad de representar al país en el concurso Top Models Of The World realizado en Egipto, y al regresar empezó un proceso académico que le apunta con fuerza a la preparación de jóvenes en modelaje y otros aspectos de cultura y belleza.
Hace lo que le gusta, no ha sido un camino fácil y menos por la clase de empresa que decidió crear, pero sabe que en la actualidad, mucha gente está involucrada y a medida que transcurre el proceso todos han crecido y alcanzado metas.
La escuela soñada
Si bien su proyecto está regido por todo lo que tiene que ver con el mundo de la belleza, el objetivo trazado va más allá, quiere que su Academia, “Elida Castro Models”, que se apresta a cumplir dos años, se enfoque por una formación integral.
Supera los cien estudiantes y lo importante de este proceso ha sido la experiencia vivida por ellos durante su formación, algo que además de posicionarla dentro de las opciones en la ciudad, le da cimientos fuertes para avanzar.
Elida es clara al afirmar que su academia no es sólo una escuela de modelaje, desde allí le apunta al desarrollo humano enfocado a que la formación de las niñas lleve autoestima y buenos modales, por lo cual el programa se diseñó con áreas intensas que cubren esos dos años y preparan para el futuro.
Los objetivos de Elida están claros, uno de ellos es la formación de modelos profesionales, pues en la ciudad hay muchas jóvenes que no han incursionado en un proceso y eso se ve reflejado de manera negativa en el trabajo que se presenta para determinada marca o empresa.
Siempre divide los dos procesos aunque vayan ligados, la academia corresponde a la parte de formación y la academia está totalmente ligada al aspecto comercial. Algunas jóvenes se forman en la academia sin el ánimo de ser modelos, sólo que sienten que requieren esas herramientas para su vida, mientras que existe un gran porcentaje interesado en cubrir las pasarelas y la misión de ellos entonces es potenciar ese talento y en lo que a la agencia se refiere, su trabajo se dirige a buscar escenarios y buenas propuestas.
Elida Castro indica que su labor también va enfocada a los padres de familia, en ellos maneja la transparencia sobre la formación y el trabajo de sus hijas, pues para nadie es un secreto que la profesión de modelo se ha llegado a estigmatizar con conceptos errados. Afirma que el modelaje es una profesión, como tal requiere preparación.
Su pasión es el derecho, por eso su aporte a la parte social de muchos procesos continúa vigente, es una inquietud que empezó con el reinado y que fue creciendo a medida que maduraba, de otra parte el hacer empresa es cuota de esa contribución a su ciudad.
Actualmente cursa una especialización en Gerencia de Mercadeo, con una beca obtenida por medio del Concurso Nacional de Belleza y advierte que se convierte en el complemento perfecto de su profesión y su trabajo, pues ella misma está en capacidad de crear estrategias de mercadeo y negocios, siempre amparados en un marco legal.
Elida Castro es una mujer trabajadora, su crecimiento es palpable y sueña con ver a Cartagena como una ciudad con potencial para el modelaje, pues hay talento, sólo falta apuntarle a la buena preparación.


