Revista viernes


Ideas para enseñar un segundo idioma en niños

Por medio del juego y los elementos que intervienen en el mismo, es más fácil instruirlos en otro idioma.

REVISTA VIERNES

09 de septiembre de 2021 10:13 AM

Son los niños tan llenos de energía, joviales, entusiastas por naturaleza, y curiosos que asumimos que cada tarea de aprendizaje será fácilmente llevada a cabo casi que de forma automática. Lo cual es medianamente cierto ya que la absorción de información nueva es muchísimo más elevada que la que posee un adulto promedio, o incluso un adolescente, siempre y cuando exista el entorno y estímulo adecuados, claro está.

Estos son algunos de los puntos que puede ayudar a los padres, tutores, o a cualquier adulto responsable de velar por la educación de un niño a entender cómo se podría impulsar, de manera no excesivamente invasiva, la curiosidad y el deseo de aprender inglés durante una temprana edad, indica Idier Correa, profesional de Maestrik.

Usa sus juguetes

El mundo es su parque de diversiones. Una de las primeras conexiones emocionales que un niño desarrolla es la que adquiere con y hacia sus juguetes. Son tan importantes para ellos ya que estos mismos relacionan estrechamente lo que aprenden de su entorno con objetos que le sean cercanos, y muchas veces tratando de plasmar o recrear lo que ven en el mundo ‘adulto’.

¿Por qué no usarlos entonces como recurso de aprendizaje espacial-visual de un segundo idioma como es el inglés? Suena buena idea, ¿no? Esto se debe a la multifuncionalidad a la que se prestan los juguetes, sobre todo desde la perspectiva de un niño.

¿Cómo aplicarlo? Algo tan sencillo como asignarle nombres en inglés a cada juguete con la ayuda de pegatinas con texto escrito en marcadores indicando el nombre de alguna naturaleza que represente el juguete. Por ejemplo, si es un oso de peluche, adhiérale fijamente un pequeño pedazo de papel o de cinta donde esté escrito la palabra bear (oso en inglés).

Debe ser claramente visible. Intente con marcadores de diferentes colores, a los niños les encanta los colores. También puede intentar con frases cortas y sencillas como ‘This is my bear’ (Este es mi oso).

Esta tarea puede requerir un poco de conocimiento de inglés por parte de los padres. Si no es así, puedes solicitar ayuda por parte del profesor de inglés que le haya asignado al niño. Adicionalmente, los nombres no tienen que ser directamente correspondientes a la representación visual del juguete. Si por ejemplo son varios muñecos similares, pídale a su hijo que le asigne un nombre de un animal o color al muñeco para variar. Ellos son expertos creativos.

Use recursos multimedia en inglés

Durante la niñez, la música y los sonidos rítmicos suelen hacer un papel de estímulo creativo en los niños. Cabe destacar que esto también es cierto en los jóvenes y adultos de prácticamente cualquier edad. Pero es la amplificación de los sentidos y emociones en la niñez lo que la hace la etapa más crítica en la vida de una persona.

Por esto se recomienda muchísimo el uso de herramientas multimedia para ayudar al niño a tener mucha más exposición complementaria al idioma objetivo. Puede ser desde canciones infantiles (o no necesariamente infantiles pero que sean amigables con el oído de un niño) o videojuegos, hasta episodios cortos de dibujos animados en inglés como Dora The Explorer o Sid the Science Kid. Cualquier animación que el niño disfrute para que la asimilación paulatina sea efectiva, advierte Idier Correa.

Incentívalos con sus gustos

Si el pequeño muestra una afición o admiración temprana a algún hobby o actividad, siempre es bueno proveerle un medio por el cual realicen u observen esa actividad en cuestión en la lengua meta. Por ejemplo, si le gusta o siente especial atracción a la música de cierto género, invítele a escuchar canciones y composiciones de ese género en inglés si las hay. O si por ejemplo le gusta el fútbol o algún otro deporte, puedes optar por hacerle ver y escuchar transmisiones de partidos o encuentros deportivos narrados en inglés.

La idea siempre es proveer al niño de estímulos que puedan fácilmente encontrar en cosas que particularmente les guste, pero en el segundo idioma. De esta forma, el interés en aprender inglés vendrá de manera más natural y no forzada – por lo tanto, voluntaria – y facilitará el proceso de aprendizaje que ya de por sí, y como mencionamos al principio del artículo, es fácilmente absorbida por los niños de manera natural, y muchas veces intuitiva.