Cuando las lluvias han arreciado en el territorio nacional, otro problema pone reto al personal de la salud, porque lo que se tenía como un padecimiento de los animales, puede contagiarse en humanos a través de suelos, agua, o alimentos contaminados.
La leptospirosis, producida por la bacteria leptospira, se ha incrementado en los últimos meses, lo que ha aumentado la preocupación, toda vez que se trata de una infección potencialmente mortal, que afecta órganos como riñones, hígado, pulmones, corazón y hasta el cerebro.
En este medio, su propagación está asociada al problema de saneamiento básico y a la aparición de roedores producto del largo invierno, toda vez que la orina de estos animales es el principal transmisor de la enfermedad infecciosa, manifiesta el médico pediatra Jairo Puello.
Es una enfermedad que no discrimina en grupo etario, por lo que actualmente en el país y en la ciudad, es considerada un problema de salud pública, que solo se erradica a través de campañas de salubridad general y de forma individual en cada casa. (Lea aquí: La falta de sueño en los niños puede desarrollar enfermedades mentales)
Síntomas
Por tratarse de una enfermedad infecciosa, muchos son los síntomas que la identifican, por lo que se deben tener en cuenta para acudir oportunamente a vigilancia médica y no permitir que avance y sea mortal. Dentro de los malestares más comunes están:
Fiebre alta que no cede a manejo convencional con antipiréticos.
Dolor de cabeza
Dolor muscular a nivel de pantorrillas (tiende a confundirse con dengue)
Conjuntivitis
Coloración amarilla (ictericia)
Compromiso general (puede generar falla multisistémica)
Diagnóstico y tratamiento
Una vez se han presentado esta serie de síntomas, acudir al médico es el primer paso a seguir, quien expedirá la orden de exámenes de laboratorio, es decir, la serología específica para su detección.
El diagnóstico oportuno, como en todas las enfermedades, es fundamental para detener su avance, por tanto la leptospirosis en un estado leve se puede tratar por vía oral con antibióticos de la primera generación, cuando la infección ha progresado, es inevitable la hospitalización para administrar y el tratamiento incluye la penicilina intravenosa, advierte el pediatra.
Prevención
La leptospirosis, de no ser atendida a tiempo, tiende a subir en su escala hacia la gravedad y comprometer la vida del paciente. Su prevención radica en la higiene sostenida en casa, de tenerse animales domésticos, la limpieza de su zona de uso es fundamental, así como piscinas y reservorios de agua. En lo general, el saneamiento básico es asunto de cada administración y por tanto será de beneficio común.
Se debe aclarar que la leptospirosis no es transmisible de persona a persona, sin embargo, quienes conviven en un mismo espacio y consumen los mismos alimentos, si pueden ser contagiados en caso de estos estar contaminados.
