Revista viernes


Lo mejor de Martina la Peligrosa

Martina la Peligrosa se declara apasionada de los álbumes, ya le hace falta hacer otro y aunque la industria les impuso los sencillos, ya está preparando el próximo.

HEIDI LLANES

06 de enero de 2021 01:56 PM

Dejando atrás un año que para todos representó cambios, la artista cordobesa Martina la Peligrosa se aferra a lo que más sabe hacer, y presenta un tema que cerró ese ciclo un tanto tortuoso, pero que a su vez la hizo encontrarse a sí misma, cantándole al amor.

“Lo mejor de mí” es el sencillo con el cual Martina finalizó 2020, una letra que estaba lista antes del confinamiento, de la incertidumbre, pero que finalmente se acopló perfectamente a las situaciones que se experimentaron día tras día con la única certeza de que el arte puede sanar.

“Se trata de una exaltación al amor, creyendo firmemente en lo que este sentimiento puede hacer en los seres humanos, los cambios que puede generar, así como la sanación, y con ese tema quise terminar este año tan complicado, como una forma de regalar amor y música”, advierte la artista de El Carito.

Con la espontaneidad que le caracteriza, Martina la Peligrosa aclara que la letra surgió en un momento muy importante, estando enamorada, aunque asegura que ahora está soltera, pero conservando el sentimiento, toda vez que está convencida que el amor no se acaba, simplemente se transforma, y por tanto ella seguirá cantándole. Es consciente que la canción puede servirle a muchos, si bien ya no se ajusta a la realidad que vive, puede ser ese inspirador para quienes le encuentren ese sentido.

El 2020 fue de mucho aprendizaje y Martina no escapó al mismo. Desde que empezó su carrera no había tenido tiempo para hacer una pausa y revisarse desde adentro, entonces, en medio de lo que significó la incertidumbre, pudo aprovechar el momento, hacer un alto en el camino no sólo para aprender, sino para desaprender y empezar un nuevo camino.

Cada quién puede hablar sobre su lección de vida durante la cuarentena, Martina por su parte la expresa como un privilegio, fue un tiempo para ella, en contacto con la naturaleza, algo que tampoco impidió conectarse con sus amigos músicos en la distancia para lanzar nuevas propuestas y unirse a otros artistas en las mismas. Allí se pudo apreciar un tema con Arévalo, también con Lucas Arnau, Bonfante y Karoll Márquez en lo que a colaboraciones se refiere, además de dos canciones en solitario.

De otra parte, la inspiración se mantuvo y dejó material que va a estar presente en 2021, un año en el cual espera se dé por fin la reactivación artística y que todo lo que quedó aplazado, pueda tomar su curso.

Inspiración e identidad

Con el amor como punto de partida, entendiéndose que no sólo va ligado al de pareja, Martina desarrolla cada una de sus composiciones, de la misma manera afirma que es ese motor que le mueve en todos sus actos; ahora allí también incluye esa conexión con la tierra, porque no es coincidencia el lugar dónde se nace para sentirse atraído por ciertos sonidos.

“La palabra cambio en ocasiones suscita miedos, puede incomodar, desestabilizar, pero a eso no le temo, muchas veces me dicen que me deje el pelo quieto, que no lo corte más, pero esa contracorriente que me ha identificado desde niña, también se refleja en lo que hago musicalmente y ahí está mi identidad”, advierte.

En ese sentido de contradicción contra los parámetros que se imponen, también se incluyen los tatuajes que decoran su piel, algunos tienen un mensaje específico, otro han ido adquiriendo con el tiempo algún significado importante, el más reciente es una taza de café con un corazón adentro, expresión de que esa bebida y el amor son lo mismo.

La cuarentena también fue el espacio para expresar en la piel lo que se estaba viviendo y aunque es consciente de que a su mamá, como a la mayoría de las mamás no les gusta, ella ha seguido plasmando sus sentimientos y esos instantes especiales de forma indeleble en su cuerpo.

La mejor forma de hacer música

En estos tiempos de colaboraciones, Martina la Peligrosa es la compañía perfecta de muchos colegas, es así como tiene una canción con el artista samario L’Omy, también hay un dueto con Itzza Primera, y confiesa que su mayor sueño es poder cantar con René Pérez “Residente”, por lo que en algún momento le “echará el perro musical”, obviamente cuando tenga listo el tema y que sea muy bueno para que no se niegue.

Martina afirma que no necesariamente tiene que interpretar folclor para mostrar orgullo y estar unida a sus raíces, eso lo lleva en su día a día. Incluye sonidos que recuerdan el mar, además de ser evidentes en sus letras, porque es la mejor manera de mostrar su esencia Caribe.

Y si de hablar de lo mejor de Martina se trata, la polifacética artista indica que eso tiene que ver con la catarsis que hace a través de la música, tomar de lo bueno y de lo malo para hacer una canción que cumpla con una misión en alguien y que al final también es un regalo para sí misma.

El Carito está presente en la vida de esta alegre chica, se refleja en sus palabras, en su mirada transparente, lo extraña cada día, allí están sus padres y añora ese olor a mañana de su pueblo, donde la neblina del amanecer se combina perfectamente con el café que se degusta en una hamaca, algo que tomó mayor valor durante la cuarentena.