En el panorama artístico español, destaca la figura de Rozalén, la cantautora que ha emergido con gran relevancia, no solo por su talento vocal, sino también por su compromiso con la inclusión y la difusión de los derechos de las minorías. Está convencida del poder de la música y allí anida todo tipo de necesidades, desde las propias, hasta las comunes.
A esta española es fácil seguirle la pista. Es toda una activista, y en sus causas, más allá del fin social, está una inspiración que le viene desde la misma médula, dando a su sentir una connotación universal.
Siendo voz activa y empoderada de diversas campañas, la cantante y psicóloga manchega ha empezado a derribar fronteras, desde las mentales, hasta las geográficas y ya es figura relevante en el continente americano, hasta donde ha llegado con un cúmulo de letras que representan la conquista de un nuevo público.
Para cada proyecto tiene esa explicación que de inmediato traslada a los momentos que lo enmarcaron y es así como logra consolidarlo en el corazón de sus seguidores. Se alista para lanzar “Abrazo”, como ha denominado su próximo álbum, del que ya se conocen tres canciones, la más reciente, “Tres días en Cartagena”, una visita obligada a Colombia y a esta ciudad caribeña que logró cautivarla de la mano de su amigo Carlos Vives.
Antes de este proyecto que le ilumina los ojos, lanzó “Matriz”, en sus palabras, un ‘disco capricho’, que además conmemoraba su décimo aniversario como cantante profesional y que contó con muchas canciones de su autoría, donde podía expresar gratitud a su país, de esta manera hasta tiene una letra en euskera. (Lea aquí: Rozalén, la española que le canta a las minorías)
Rememorando ese compendio musical que la identifica, aclara que desde “El árbol y el bosque”, no hacía un álbum compuesto en su totalidad por ella, por eso agrega que ‘viene fuertecito’ este nuevo proyecto, donde cada canción es un tipo de abrazo.
“Siempre tiendo a escribir canciones con mucho contenido social, pero en estos últimos cuatro años me han sucedido tantas cosas fuertes a nivel vital; pérdidas, rupturas, entonces creo que eso hizo que me aferrara a lo simple, por lo que creo que este es el disco con más emociones universales que he hecho”, afirma.
“Abrazo”, en definición de su autora, tiene 13 canciones de duelo, de nostalgia, de infancia, y hasta de amor, temática que no es muy usual en ella, y en la búsqueda de un título que recogiera todo eso que la inspiró, llegó al símbolo de cariño por excelencia.

¿Y los días en Cartagena?
Siendo un referente de la canción de autor, el tema al lado del colombiano Carlos Vives, ha sorprendido. Para “Tres días en Cartagena”, el marco fue precisamente esa ciudad y al hacer parte de este álbum, representa un abrazo entre culturas.
Rozalén agradece esas colaboraciones, siente que sirven de multiplicadoras y Colombia la atrae, el año inmediatamente tuvo la oportunidad de visitar el país y Cartagena estuvo presente en ese periplo organizado por Fe y Alegría, afirma que necesita hacer vínculo con los lugares a dónde va a cantar y acercarse con cariño y respeto, fue parte del proceso.
De otra parte, en diciembre tuvo un encuentro con Carlos Vives en España y al tener ya iniciada la canción con algo de folclor, se la presentó y dio lugar a una pieza divertida, de amor, de disfrute y obviamente es un abrazo que hace falta en estos tiempos hostiles.
Hablar de esta producción es para Rozalén el momento propicio para adentrarse en esos sentimientos que la motivaron a crear. El primer sencillo que se conoció, “Lo tengo claro”, es un guiño a Colombia, y advierte que está inspirado en la champeta pop, con un mensaje de amor a la pareja, que en sus composiciones no es usual.
La segunda canción que presentó se titula “Todo lo que amaste”, una explicación muy íntima al referirse a lo que experimentó con la muerte de su padre. Este tema se interpreta con una sinfónica, y junto a la anterior y la que presenta junto a Vives, muestran claramente esa temática de amor y duelo que se reúne en “Abrazo”.

“Es una locura, me lo he pasado bien”, afirma mostrando la satisfacción que le produjo hacer este disco. En cuanto a la presencia de champeta en el mismo, indica que estando en los Premios Goya, alguien le comentó del ritmo, luego en Miami conoció más y no dudó en acercarse. “Si el disco anterior hizo muchos guiños a México, en esta ocasión las señales se dirigieron a Colombia”, manifiesta.
Rozalén está en constante cambio y en cada disco se atreve más, hasta un amigo llegó a comentarle, “estás más libre” y ella agrega que tal vez es que “está más amorosa”, por eso ha dado rienda suelta a toda esa creatividad.
La artista manchega afirma que su base está en el folclor de su tierra, toda vez que fue su primer acercamiento, pero se define como cantautora, es la etiqueta que quiere portar, es lo que más le emociona.
Mercedes Sosa, Chavela Vargas, Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, Violeta Parra, Víctor Jara, Sabina y todos los cantautores de su tierra, la inspiran, sin embargo, hace parte de una generación que ha consumido mucho rock, entonces agrega que le encanta divertirse, mezclar y hasta jugar, porque para ella la música es lo más cercano a un juego.
Para precisar esa camaradería que la caracteriza, advierte que en España existe un chiste donde se insinúa que Rozalén es la ‘colaboradora oficial’ de los artistas, afirma que aun cuando pasan de cien las canciones en compañía, son pocas las que pide, sencillamente porque le da vergüenza hacerlo, pero agradece, porque lo percibe como un halago.
